Atzayaelh
Torres.
Si pensaban
que con los nombramientos de Rocío Nahle en la Secretaría de Energía, y Octavio
Romero en Pemex, el equipo de Andrés Manuel López Obrador ya estaba completo,
se equivocan, hoy el reto es rearmar a
la empresa más grande del país, y pese a las cuestionables administraciones,
una de las más valiosas de Latinoamérica, colocando en las direcciones de sus
subsidiarias personal de confianza y con ética, que ejecuten a 'ras de cancha'
las estrategias y compromisos en materia petrolera, principalmente en Pemex
Exploración y Producción (PEP).
Recordemos que en 2019, el
presupuesto de PEP será uno de los más grandes de los últimos años, lo que
representa un gran reto para el que se quede al frente, sobre todo si quieren
navegar con la bandera anticorrupción, sin embargo, existe
el riesgo de que ‘fantasmas’ del pasado se quieran colar, como el caso del
jubilado Gustavo Hernández García, quien fue director de PEP en la
administración de Emilio Lozoya, y quien me cuentan, ha buscado el apoyo de
algunos miembros de MORENA para regresar a dirigir la estratégica subsidiaria,
y lo preocupante, me cuentan, es que ha encontrado interés en sus solicitudes.
Sin embargo,
en este espacio tenemos memoria y aquí
enlistamos algunas decisiones controvertidas derivadas de la gestión de Gustavo
Hernández al frente de la gran empresa de Pemex, cuando, reitero, Lozoya estaba
al frente.
Recordemos
que Hernández García suplió a Carlos Morales Gil en la dirección de PEP desde
febrero de 2014 y hasta mayo de 2015,
meses que le bastaron para asignar cuatro contratos por más de 21 mil millones
de pesos a Sea Dragon de México, la protagonista de los “Paradise Paper” que
dio a conocer Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, y que se ligó a
connotados panistas de la época calderonista.
Otra. Durante su gestión al frente de PEP, la
empresa Geo Estratos llegó a Mérida apoyada de la familia Gamboa Patrón vía
DICAS Energía, de Emilio Díaz Castellanos, todo esto hecho público en
diferentes medios de comunicación locales y nacionales, y lograron hacerse de
cuatro campos en la Ronda 1.3 de la CNH. Incluso, recordarán que el mismo Díaz
Castellanos era quien acompañaba al senador Emilio Gamboa en el señalado
aterrizaje en la isla Alacranes, su amistad no es un secreto.
También, en la dirección de Hernández García se le
quiso ampliar el contrato 424011937 de manera extemporánea a la empresa
Petroswab, y ante la negativa por parte de uno de los ingenieros responsables
del trámite por haber vencido unos meses atrás, le costó el empleo; de igual
forma, versiones internas me cuentan que el ingeniero pugnó para que la empresa
Cesigsa se beneficiara también de los contratos 424012901 y 424013819 que PEP
le dio a Compañía Mexicana de Exploración (COMESA), donde la petrolera nacional
es dueña del 51 por ciento.
En corto, el ingeniero Gustavo se autonombra como el
conductor de la estrategia de PEP en el entorno de la pos-reforma energética, o
al menos es lo que expresó en un correo de despedida en marzo de 2018, del que
tengo copia, y donde hace especial énfasis en que fue el responsable de la
solicitud de asignaciones durante la Ronda Cero, y el impulsor de los farmouts,
entre otros, y aseguró “algún día la historia, esa que se escribe con
mayúscula, pondrá bajo la luz el papel que jugamos”, pues por lo pronto veremos cómo lo juzga el gobierno de
transición, donde ven con buenos ojos a Fluvio Ruiz, exconsejero de Pemex, para
ocupar tan grande puesto dentro de la petrolera, e incluso podrían tener cabida
otros personajes como el veterano académico Luzbel Napoleón Solórzano.
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