La cartera vencida de
los créditos de vivienda otorgados por el Instituto del Fondo Nacional de la
Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) se incrementó 164 por ciento en los
últimos 14 años. Se ubicó en 102 mil 980.456 millones de pesos al cierre de
2017, y en el primer semestre de este año la cifra se elevó hasta los 106 mil
956.918 millones de pesos, según datos preliminares con corte al mes de junio.
Esta última cifra
supera lo destinado por el Gobierno federal para este año en rubros importantes
como Ciencia Tecnología e Innovación, que asciende a 91 mil millones de pesos
del presupuesto, o a los recursos del programa Prospera de la Secretaría de
Desarrollo Social (Sedesol), que son 81 mil 151 millones de pesos.
SinEmbargo publicó esta semana una serie de reportajes sobre
las viviendas otorgadas con créditos del Infonavit. La mala planeación en la construcción de casas de interés social
durante los sexenios panistas no sólo repercutió en problemáticas como
inseguridad y pobreza, también provocó pérdidas para el Instituto cuando los
trabajadores dejaron de pagar sus créditos.
Como se dijo en la primera entrega de esta serie, durante los mandatos de los ex presidentes
Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, México experimentó un boom en
los desarrollos inmobiliarios de interés social.
Entre 1972 –cuando nació el Infonavit– y 2000, el organismo
de gobierno que se encarga de otorgar herramientas de ahorro, apoyos para el
retiro y créditos hipotecarios, otorgó 2 millones 083 mil 429 créditos a
trabajadores formales, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Información
e Indicadores de Vivienda (SNIIV).
Sólo durante el sexenio
de Fox Quesada (2001-2006), el Infonavit concedió 1 millón 884 mil 510
créditos. Y con Calderón Hinojosa (2007-2012) hubo 2 millones 955 mil 015
créditos otorgados. En lo que va de la presente administración, no obstante,
las cifras del Infonavit refieren que hubo 3 millones 103 mil 032 créditos
entregados.
A la par del desarrollo
inmobiliario de interés social, también aumentó el número de casas abandonadas
del Infonavit, que aumentó a 107.33 por ciento entre 2005 y 2012 (pasó de 69
mil 609 a 144 mil 323), según los datos de la Sociedad Hipotecaria Federal
(SHF) que dio a conocer El Financiero el año pasado. Hasta 2017, las cifras oficiales
reconocieron que habían 73 mil 065 viviendas abandonadas o en desuso (aunque de
acuerdo con información del Infonavit en posesión de este medio digital,
habrían cuando menos 120.9 mil).
Un recuento de las declaraciones de los delegados del
Infonavit (2017-2018), realizado por la Unidad de Datos de SinEmbargo, arrojó
que hay al menos 73 mil 420 viviendas
abandonadas, deshabitadas y/o vandalizadas, sólo en dos terceras partes de las
entidades federativas.
En el sexenio actual,
las cifras del Infonavit y de la SHF indican que hubo un decremento de casas
abandonadas de 39 por ciento [pasó de 119 mil 960 a 73 mil 065, entre 2013 y
2017]. La reducción se explica, en parte, porque a partir de 2010 el Infonavit
comenzó a recuperar casas abandonadas, en desuso, invadidas y/o vandalizadas.
Entre diciembre de 2010 y mayo de 2018, además de erigir 2 millones 291 mil 877
viviendas, el Infonavit recuperó 1 millón 062 mil 741 casas, de acuerdo con las
cifras del SNIIV.
Si bien es cierto que
el Infonavit no puede registrar pérdidas por la construcción de estas viviendas
abandonadas o en desuso, ya que desde hace 23 años no las construye, los
números rojos se observan en los créditos hipotecarios que dejan de pagar los
trabajadores.
De 2004 [cuando comenzó el boom de los créditos de casas de
interés social] hasta junio de 2018, la
cartera vencida del Infonavit aumentó 164 por ciento, al pasar de 40 mil 513
millones de pesos a 106 mil 956.918 millones de pesos.
En el sexenio del
panista Vicente Fox Quesada, la cartera vencida del Instituto se redujo un
28.57 por ciento al pasar de 40 mil 513 millones de pesos en 2004 a los 28 mil
938 millones 050 pesos en 2006. En este periodo fue cuando más trabajadores
comenzaron a adquirir un crédito de Infonavit.
La situación de la cartera vencida del Infonavit cambió en el
siguiente sexenio, el del panista Felipe Calderón Hinojosa. De 2006 a 2012, el número de trabajadores que ya no pago su crédito
de vivienda se incrementó en 100 por ciento, al pasar de 25 mil 292 millones
072 pesos a los 50 mil 665 millones 053 pesos, según los estados financieros
anuales del Instituto.
En lo que va de la
administración del Presidente Enrique Peña Nieto la cartera vencida presenta un
aumento del 80 por ciento, al pasar de 59 mil 154 millones 090 pesos en el año
2013 a los 106 mil 956 millones 918 pesos en junio de este año. Y la cifra
puede incrementar en los seis meses que faltan para que termine este sexenio.
CARTERA VENCIDA Y CARTERA EN PRÓRROGA.
Para que un trabajador pueda adquirir un crédito para una
vivienda necesita trabajar en una empresa que esté registrada ante la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público y se toma en cuenta tanto el salario
del trabajador como su edad.
El monto máximo de
crédito es hasta del 95 por ciento del valor de la vivienda que se compre a una
tasa de 12 por ciento. La edad al momento de contratar el crédito más el plazo
para liquidarlo no debe rebasar los 65 años, y el descuento mensual es hasta de
27 por ciento del salario.
¿Pero qué pasa si se
pierde el empleo? La mayor parte de la cartera vencida del Infonavit ubica a
los trabajadores que ya no pudieron pagar su crédito por motivo de separación
laboral.
El Infonavit explicó a
SinEmbargo –vía correo electrónico– que tiene la obligación de recuperar las
casas abandonadas, venderlas y resarcir los quebrantos; por ello, desde 2016 se
fortaleció la enajenación de vivienda recuperada, por medio de procesos de
Subastas y Macrosubastas públicas, y los recursos que se obtienen se reingresan
al Fondo Nacional de la Vivienda.
En 2017, por primera vez en su historia, el Instituto realizó
estos procesos de Subastas de Vivienda Recuperada a través del “Sistema en
Línea del Infonavit”, para que tanto las empresas participantes, como la
sociedad, tengan la certeza de que se desarrollarán de manera ágil, eficaz,
eficiente y transparente, porque además de alinearse a la política del
Instituto de #CuentasClaras, dispone de un programa informático automatizado y
auditable.
Sin embargo, detalló
el Instituto, antes de llegar a esta situación, todas las acciones de la
Administración de Cartera están orientadas a agotar las alternativas para que
un derechohabiente conserve su patrimonio, por lo que se le brinda el mayor
apoyo a los acreditados, cuando enfrentan condiciones desfavorables, como la
pérdida del empleo, a fin de que se mantengan al corriente o entren en un
esquema de cobranza social.
Asimismo, los
acreditados pueden cambiar su vivienda a través del nuevo programa CAMBIAVIT,
siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos, lo que significa que
pueden venderla y comprar otra, manteniendo las características financieras de
su crédito.
El Infonavit incluye a
los trabajadores que se quedaron sin empleo en el rubro de “cartera en
prórroga”, que es un esquema de pagos flexible para mantenerse al corriente en
los pagos mientras encuentran un nuevo empleo.
La cartera en prórroga
al cierre del cuarto trimestre de 2017 presentó un incremento del 26.26 por
ciento, que equivale a 12 mil 846 millones 523 pesos.
CAMBIAR AL INFONAVIT.
Para Héctor Villareal, director e investigador del Centro de
Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el Infonavit necesita un cambio que le otorgue facultades para entrar
en el tema del reordenamiento territorial, que ahora está en manos de la
Secretaría de Desarrollo Urbano y Territorial (Sedatu), y que se preocupe por
bajar su tasa de interés.
“Tendríamos que pensar
en un Infonavit 2.0, con más conexión al sistema de pensiones. Puede ser una
oficina que se dedique a administrar vivienda a personas de ingresos modestos o
en cuestión de ordenamiento territorial y apoyarse de Sedatu para que no pase
la experiencia de todas estas casas que se vendieron y fueron abandonadas
porque estaban lejos de los centros de trabajo”, detalló el investigador.
A mí me interesaría,
dijo, un Infonavit que se metiera más a la transición demográfica, que nos
dijera qué va a pasar con el sistema de pensiones, que hablara de hipotecas y
tasas, que nos dijera cómo le vamos a hacer para que los millenials puedan
tener una casa”.
El virtual Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, designó a Juan Carlos Zentella para ocupar
la titularidad del Infonavit durante su mandato. Al respecto, el investigador
del CIEP opinó que es una persona “capaz” y con mucho “prestigio”.
“Yo espero mucho de la
próxima administración en términos de política de vivienda. La economía del
país es regular, pero hay un problema de desigualdad fuerte que pasa por la
posesión del capital y ahí juega un rol muy importante la vivienda”, mencionó Héctor Villarreal.
En el tema de la cartera vencida del Infonavit, Abraham
Vergara Contreras, coordinador de la licenciatura en Finanzas y Contaduría de
la Universidad Iberoamericana (Ibero), consideró
que el Instituto tiene que rescatar esas viviendas, pues hay una inversión que
se debe recuperar.
“Ya se hizo una
inversión en esas casas y hay que hacer una reinversión para ponerlas
atractivas para la gente”, indicó.
Además de rescatar las viviendas, explicó, se tiene que invertir en banquetas,
alumbrado, drenaje y seguridad para que esas viviendas sean atractivas.
“Desgraciadamente las casas están muy lejos de los sectores laborales y quién
se va a querer vivir allá. Eso empezó a generar viviendas fantasma, a un bajo
costo y que terminaron abandonadas”.
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