Darío Celis.
Otro foco
de alarma en Pemex es en materia de seguridad industrial. Se trata curiosamente
de un área que debería ser prioritaria para la 4T tras los episodios del
huachicol en el arranque del nuevo gobierno.
La
Subdirección de Salvaguardia Estratégica, a cargo de Pedro Almazán, está
haciendo su mejor esfuerzo… pero para desarticular la infraestructura de
seguridad y vulnerar operaciones sensibles.
Anote de
entrada el proyecto de protección de la Terminal Marítima Dos Bocas, en
Tabasco, que es una de las instalaciones críticas por su aporte en materia de
producción de crudo, aceite y gas.
Su
ubicación cercana a la sede de la nueva refinería, proyecto estelar de Andrés
Manuel López Obrador, es una razón de más peso para que la seguridad sea
prioridad en la petrolera a cargo de Octavio Romero.
Desde su
llegada, el general Almazán ha emprendido acciones de franco sabotaje al
funcionamiento del sistema integral de salvaguardia estratégica de la mal
llamada 'empresa productiva del Estado'.
No sólo
ha detenido pagos y despedido al personal clave a cargo de los distintos
proyectos, sino que de plano ya está impidiendo el acceso de proveedores para
acciones de mantenimiento.
Hablamos
de toda la seguridad: cámaras de circuito cerrado, sensores perimetrales,
radares, red de telecomunicaciones LAN de fibra óptica y sistemas de seguridad,
videovigilancia y control de acceso.
Se trata,
literalmente, del sistema que configura los ojos de la empresa en la operación
de su terminal marítima más importante, Dos Bocas, ¡que está fuera de servicio
desde el sábado pasado!
La
vulnerabilidad es enorme, dado que no podrían detectarse incidentes, robos,
filtraciones o acciones de sabotaje. En la torre de Marina Nacional trasciende
que el general busca aprovechar esta circunstancia.
Que esta
situación es generada a propósito para sustituir a los actuales proveedores de
los sistemas de vigilancia por nuevas empresas preferidas por el titular de
Salvaguardia Estratégica.
Los
afectados son las compañías Astrum Comunicaciones, Telecomunicaciones y
Servicios del Norte; SYM Servicios Integrales, y Rafael Advanced Defense
Systems LTD.
Manejan
contratos que deben funcionar en conjunto y sincronía para controlar accesos,
desarrollar videovigilancia, operar radares y hasta poner en servicio aviones
no tripulados que coordina la Secretaría de Marina.
Ahí también,
en la dependencia a cargo del almirante José Rafael Ojeda Durán, están
prendidas las alertas rojas por la falta de coordinación en los convenios de
colaboración Semar-Pemex.
Pero más
allá de contratos y proveedores, que detonarán más litigios y conflictos para
Pemex, la cuestión central es por qué a las empresas no se les permite el
acceso a la terminal marítima.
Desde
hace una semana, a esos contratistas Pemex les impide el paso para dar
mantenimiento a sus equipos y garantizar que el sistema funcione como está
estipulado en los convenios.
En la
Dirección Corporativa de Administración y Servicios, de Marco Herrerías, saben
de las consecuencias que tendrá cualquier incidente frente a lo que puede
considerarse negligencia grave.
En la
mesa hay una inversión de Pemex por más de 136 millones de dólares, de los
cuales ya se ejercieron más de 75 millones en sistemas de seguridad que
funcionaban hasta la llegada de Almazán.
De hecho, datos
de la Secretaría de Marina y de Pemex Exploración y Producción acreditan que
los eventos delictivos se redujeron en 81 por ciento desde 2018 con estos
proyectos de seguridad.
CON
EMILIO LOZOYA ya en México un caso que va revivir es el de Oceanografía y de
Amado Yáñez. Fue aquél quien urdió el despojo y persecución del excontratista
de Pemex. Nombres como los de Arturo Henríquez Autrey, Froylan Gracia e Ignacio
Durán van a saltar como operadores de una trama que llevó a la quiebra a la
naviera. La decisión de la Corte de Distrito Sur de Nueva York de no tomar el
caso, petición que venía haciendo Yáñez, fue lo mejor que le pudo pasar porque
el expediente se va tener que dirimir aquí. Y Citi, de Michael Corbat, deberá
abrir el escándalo al escrutinio público, el famoso discovery, que lo someterá
a transparentar todos los movimientos entre Banamex y Oceanografía.
BAFAR, EL
CONGLOMERADO de Eugenio Baeza, es otro en la mira del SAT. La compañía dueña de
marcas como Parma, Sabori, Campestre, Burr y CarneMart ya tiene una querella de
la Procuraduría Fiscal que encabeza Carlos Romero Aranda y su caso fue turnado
a la dependencia que preside Raquel Buenrostro. La compañía de Chihuahua
pretende que se le reconozca un saldo a favor cercano a los mil millones de
pesos de una empresa que adquirió en el pasado, y que quiso consolidar con la
pérdida de otra de su grupo. El punto es que las actividades de ambas no son
compatibles y por ello la autoridad no reconoce la ingeniería fiscal.
ADEMÁS DE
STARGO, Elara, AI Telecom y Ubix, otros afectados con la cancelación del
fideicomiso 2058 que permitía el programa eMéxico, son los proveedores de
capacidad satelital. Le decía que se quedaron con contratos vigentes por un año
más. Apunte a SES, Eutelsat, Hispasat, Viasat y Hughes. En toda esta trama hay
un personaje clave. Se trata de Mauricio Ávila, director de la red MexSat. Es
el funcionario que operaba estos contratos desde Telecomm, que lleva Sergio
Viñals. Se la pasó diciendo que se pagarían los servicios devengados, pero en
realidad fue el principal obstáculo. No se descartan demandas internacionales.
El BANCO
DE Desarrollo de América del Norte, que dirige Calixto Mateos, y Value
Arrendadora, de Carlos Bremer, firmaron un primer contrato de crédito por hasta
155.4 millones de pesos para impulsar un programa de mejoramiento del parque
vehicular de transporte público y de personal en las zonas urbanas dentro de la
franja fronteriza norte de México y contribuya a la reducción de contaminantes
criterio y gases de efecto invernadero. El plan tiene un costo total de 613.3
millones de pesos destinados a la realización de operaciones de arrendamiento o
financiamiento de hasta 223 vehículos con tecnologías más limpias.
LA CFE
ADJUDICÓ directamente cuatro contratos por alrededor de 20 millones de pesos
para comprar cubrebocas, caretas protectoras, tapetes sanitizantes y gel
antibacterial. La ganona fue Farma Aplicada, que dirige Teresa Patricia Coss y
León Orozco. Los muchachos de Manuel Bartlett compraron 150 mil cubrebocas tipo
KN95 a un precio de mayoreo de 73 pesos por unidad, cuando en el mercado tienen
un valor unitario por alrededor de 40 pesos. Fue la adjudicación
CFE-0100-ADAAA-0001-2020.
QUIEN FUE EL
primero en denunciar la corrupción de Emilio Lozoya en Pemex, y la relación de
complicidad con Odebrecht, fue Santiago Nieto, quien desde la Fiscalía
Especializada para la Atención de Delitos Electorales visibilizó la corrupción
a través de desvíos de recursos a campañas políticas, y hoy desde la Unidad de
Inteligencia Financiera continúa destapando la corrupción política y financiera
mediante la presentación de cuatro denuncias ante la Fiscalía General de la
República.
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