Sheinbaum
recibe el 56% de los ataques del primer debate; hubo 93 propuestas, para 57
golpes.
Claudia Sheinbaum Pardo, la candidata
puntera, tuvo que enfrentar la mayor parte de los guantazos: recibió 24 ataques
en total. Y en su posición a la defensiva, apenas hirió a sus dos más férreos
contrincantes: Alejandra Barrales Magdaleno y Mikel Arriola Peñalosa.
Durante más
de dos horas consecutivas, los siete aspirantes -cinco mujeres y dos hombres-
hablaron sobre sus propuestas en materia de “urbanismo y sustentabilidad” y “seguridad
y justicia”. Desplegaron en conjunto 93
propuestas para transformar la capital del país, y dedicaron 57 ataques entre
sí.
Mikel
Arriola se encargó de abrir el campo de batalla en el que repartió 19 golpes.
Intercaló ideas con señalamientos contra las dos candidatas que lo superan en
las encuestas, acusó que los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y
Movimiento Regeneración Nacional (Morena) son “representantes del caos”. De
Sheinbaum dijo que representa al “cártel de los narcodelegados de AMLO”; y
sobre Barrales, que pertenece al “cártel inmobiliario” de la capital del país.
El ex
Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) repartió los
jabs esperados de quien sabe que al estar a contratiempo y con una derrota
perfilada, la ofensiva es la mejor opción: trató de golpear a Sheinbaum sacando
a relucir al delegado morenista de Tláhuac, Rigoberto Salgado Vázquez, señalado
de tener vínculos con una red de narcomenudistas en la demarcación.
Sobre
Barrales sacó a relucir las millonarias propiedades que posee, recordó que la
perredista generó un gasto de 96 millones de pesos (mdp) entre 2012 y 2016,
cuando los ingresos de “toda su vida” no superan los 33 mdp. Fueron tema de
crítica su casa en las Lomas de Chapultepec (valuada en 13.3 mdp) y su
departamento en Miami (de 14.3 mdp).
Ante el
embate del priista, la candidata de la coalición “Por la Ciudad de México al
Frente” respondió con un derechazo sorpresa, al presentar sus declaraciones
financieras, fiscal, y 3de3, así como la opinión técnica de un notario,
similares a las de José Antonio Meade, amigo del ex Director del IMSS.
Arriola no
paró y, una y otra vez, lanzó zarpazos, pese a que recibió al menos siete
guantazos, no dejó que sus oponentes lo acorralaran contra las cuerdas: replicó
una vez para defender su postura, y ante la mayoría de los ataques, se echó
para atrás esperando que pararán el acecho.
Alejandra Barrales repartió una serie
de golpes más contra Mikel Arriola; aunque, la morenista fue su pera preferida,
a quien zarandeó siete veces.
Uno de los
golpes recurrentes fue que los delegados de Morena están coludidos con el
narcotráfico.
Pero el gran
golpe, con el que al parecer Barrales hizo más daño, es la acusación de que a
la morenista “no le importó” y es la “responsable” de la tragedia ocurrida en
el Colegio Enrique Rébsamen y del Tec de Monterrey.
En total,
Barrales castigó a sus contrincantes en 11 ocasiones (siete veces a Sheinbaum,
una vez a Arriola, dos a Morena y una más al PRI). Sólo tuvo que contratatacar
una vez para aclarar las acusaciones sobre su patrimonio.
Como la favorita de la pelea por el
Palacio del Ayuntamiento, fue natural que Claudia fuera el objeto de la mayoría
de los ataques: recibió 24 guantazos. Lejos de quedar contra las cuerdas, la
candidata a Jefe de Gobierno de Morena mantuvo la cabeza en alto, con la mirada
al frente, aunque en ocasiones su guardia no fue contundente.
Entre uppercuts y crochés, la
aspirante colocó seis golpes (tres contra Barrales y el PRD; tres contra
Arriola y el PRI).
Al candidato
priista lo cuestionó: “¿Cómo te atreves
a criticar a los delegados cuando tu partido [el PRI] tiene sumido al país en
una crisis de violencia?”. Y en contra de la aspirante aliancista, Sheinbaum
lanzó un gancho al hígado cuando la llamó “vil” por atacarla con las tragedias
del sismo del pasado 19 de septiembre.
Pasaron los
rounds de una pelea de cuatro asaltos y los principales contendientes no se
vieron agotados en ningún momento. El primero de tres encuentros estuvo cargado
de adrenalina. Ya conocen la dinámica en que habrán de golpearse. Y entre
embates y propuestas deberán tejer una estrategia, pues como alguna vez
mencionó el gran Muhammad Ali, los campeones están hechos de “un sueño, un
deseo, una visión”.
El conteo
final: La morenista recibió el 56 por
ciento de los ataques, en comparación con el 26 por ciento de Barrales y el
16.3 por ciento de Arriola. En contraste, Sheinbaum propinó el 10 por ciento de
los golpes. Sin embargo, Mikel fue quien más meneó los guantes (32 por ciento),
seguido de Barrales (15 por ciento).
Arriola fue
quien más propuestas y promesas lanzó (21). Le siguieron la morenista (con 16)
y la perredista (con 15). Entre los tres aspirantes a la Jefatura de Gobierno
de la Ciudad de México, acapararon el 56 por ciento de las propuestas (52 de un
total de 93).
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