Arrumbados, clausurados, utilizados
como bodega o modificados por sus propios dueños, así es como terminaron
decenas de baños húmedos entregados por la Secretaría de Desarrollo Social
(Sedesol) en el municipio de Zitlaltepec de Trinidad Sánchez Santos (Zitlaltepec),
Tlaxcala.
Los baños fueron repartidos, en 2013, en este
municipio que no los necesitaba. Y no los necesitaba por una simple razón: Este
tipo de sanitarios son una alternativa para lugares donde existe rezago de
drenaje público y en este caso sí contaban con dicho servicio.
No solo eso.
Después de entregar los sanitarios, la
Sedesol se olvidó de dar seguimiento a su uso y mantenimiento, y en otros casos
de instalarlos, de acuerdo con los testimonios de sus dueños.
Los baños fueron adquiridos por la
Sedesol a través de la Licitación Pública Nacional Mixta
LA-020000999-N133-2013, que se dividió en tres partidas: una para la compra de
11 mil 192 sistemas para captación de agua pluvial para uso doméstico, otra
para la compra de 11 mil 192 sistemas de baño húmedo con fosa séptica
prefabricada autolimpiable (baños húmedos), y 130 mil paquetes de lámina de
fibrocemento para techos fijos.
En el caso
de los baños húmedos, la Sedesol pagó
263 millones 392 mil 528 pesos por ellos a la empresa Rotoplas y a la
proveedora María Gudelia López Aguilar, quien el pasado 15 de febrero de 2018
fue declarada como presunta contribuyente fantasma por el SAT.
El documento
señala que la cantidad pagada por la
dependencia cubría los servicios de “adquisición, distribución e instalación de
sistemas de baño húmedo”; sin embargo, en el caso de Zitlaltepec, donde se
repartieron 93 baños, no fueron instalados por los técnicos contratados por la
Sedesol, de acuerdo con un recorrido hecho por la zona.
De acuerdo
con Carlota, vecina de la comunidad de San Juan Bautista de Mier, en el municipio de Zitlaltepec, ella
recibió uno de los baños húmedos de la Sedesol, pero lo conectó por su cuenta
al drenaje.
Al
preguntarle por la razón de modificar el baño, Carlota señaló que para ella era más funcional de esa forma, pues con
eso no tenía que almacenar los desechos.
Además,
dijo, eso le permitió usar el tinaco del
baño para almacenar agua, pues en ocasiones no tiene dinero para pagar la luz
con la que funciona la bomba que le suministra el líquido a su domicilio.
Leonor, otra
vecina de San Juan Bautista, contó que
hace años, cuando pusieron el drenaje en la comunidad, le pidieron dar una
parte de su terreno para hacer una calle y meter los tubos.
Ella, al
tener dos hijas adolescentes, accedió, porque “antes teníamos que cruzar un
terreno grande y llegar hasta una barranca para poder ir al baño”; ya con el
drenaje instalado, pudo construir un cuarto de baño en su vivienda.
Los baños húmedos son una alternativa
para zonas sin drenaje; en esta comunidad de Tlaxcala ya cuentan con el
servicio, por lo que fueron inadecuados.
Por ello, desarmó el baño ecológico que le
proporcionó la Sedesol años después; ahora, usa la cabina del sanitario como
bodega, el tinaco para almacenar agua y la taza del baño está guardada, a la
espera de que tenga dinero para construir un cuarto dónde instalarla.
Félix,
poblador de Zitlaltepec, actualmente no
cuenta con sanitario en su domicilio; hace cinco años recibió un baño húmedo de
la Sedesol, sin embargo, tuvo que dejar de utilizarlo ante las quejas de sus
vecinos.
Entrevistado
por Animal Político, Félix recordó que
clausuró de manera permanente el baño a las pocas semanas de haberlo recibido,
esto luego de haber vaciado los desechos de la fosa y tras la petición de los
vecinos de su cuadra que se quejaron por el mal olor expedido.
Félix tuvo
que cancelar el baño húmedo que le dio Sedesol, debido a que despedía mal olor.
En la
actualidad, él y su esposa tienen que
pedir permiso a su hermano, que vive en la casa de al lado, para que les
permitan pasar al sanitario y bañarse.
De los baños
que entregaron en Zitlaltepec, el de Haydé, otra vecina del municipio, no fue instalado por los técnicos
contratados por la Sedesol, por lo que la cabina vacía se encuentra en su
patio, y la taza y los tubos los guarda en su cuarto, “para que no se los
roben”.
El día que le entregaron el baño
desarmado, los proveedores le dijeron que en 15 o 20 días regresarían con el
material para instalarlo; sin embargo, nunca más volvieron, recordó.
Animal Político buscó a la Sedesol
para hablar de este caso, sin embargo, no dieron una respuesta oficial del tema.
Las
autoridades municipales de Zitlaltepec, Tlaxcala, quienes intervinieron en su
momento en la entrega y fueron consultadas por separado, señalaron que como
dichos baños fueron entregados en otra administración, no tenían conocimiento
sobre la manera en que éstos se otorgaron.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.