Atzayaelh
Torres.
¿Cuál es la
prisa? Es la pregunta que se hacen
trabajadores de Pemex ante la ola de contrataciones que están emanando de
Exploración y Producción, pues desde las elecciones del 1 de julio ha convocado
a 40 concursos de diversos productos y servicios, de acuerdo con información
pública. Adicionalmente, y en el mismo periodo, ha publicado tres invitaciones
restringidas internacionales por jugosas cantidades.
Cualquiera pensaría que lo que no
hicieron en cinco años, lo quieren hacer en cinco meses.
La gestión
de estos 43 contratos estará a cargo de la próxima administración, tema donde
por cierto, Pemex nombró a Miguel Ángel Lozada como representante de la
subsidiaria más importante de la petrolera nacional ante el equipo de
transición. Al interior de PEP se le
conoce a Lozada como uno de los colaboradores más fieles y cercanos del actual
director Juan Javier Hinojosa Puebla, y también le ha jurado lealtad a Carlos
Treviño, y también se le recuerda adentro por su participación en el escándalo
de los “barriles de agua”, cuando PEP infló sus indicadores de producción y
tuvo que corregir en 2014.
Ya en entregas anteriores hemos dado
cuenta de la celeridad que le han puesto a las asignaciones directas, de las
cuales están en cola casi 30, de acuerdo con datos filtrados de Procura y
Abastecimiento de Pemex. Con las licitaciones aplica el adagio: una raya más al
tigre.
El hecho de que liberen tantos
procesos licitatorios pone en duda cómo se hicieron las bases del concurso, los
procesos de mercadeos; por ello la publicación con muchos errores no es
sorpresiva. En otro flanco, el malestar en los contratistas es evidente, pues
desde que arrancó el sexenio estuvieron buscando y promoviendo la licitación de
servicios, pero no fueron escuchados.
Hoy, Pemex Exploración y Producción está sentado
en una bomba de tiempo que podría explotarle a Fluvio Ruiz Alarcón, quien por
cierto, me cuentan que aún no la tiene segura en el máximo asiento de PEP, pese
a que en recientes reuniones con protagonistas del sector energético ya se le
presenta como el elegido, pues la grilla de exdirectores jubilados, que hemos
tratado en este espacio, podría surtir efecto.
Lo correcto sería que la nueva
administración, y aprovechando la amable transición, después de su análisis
decidiera cuáles serían los nuevos procesos licitatorios que seguirían y cuáles
serían cancelados. En este sentido, urge que comience la revisión de los
contratos. Por lo pronto, pueden empezar con estos 43.
En suspenso
la “socialización” de los diablitos.
Reportaba en
semanas pasadas que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) sostendría una reunión con el Centro
Nacional de Control de Energía (Cenace) donde tratarían la propuesta para
eliminar la socialización de las pérdidas no técnicas, a pesar de que esta era
ya una promesa para los participantes del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM),
quienes hoy en día tienen que incrementar hasta en 26 por ciento sus tarifas
para contribuir a recuperar algo de los 30 mil millones de pesos que la
Comisión Federal de Electricidad (CFE) pierde cada año por la falta de pago o
por el uso de “diablitos” en el mercado doméstico.
Pues bien, resulta que de último momento la
comisionada Neus Peniche Sala, decidió no subir a la reunión el punto descrito,
lo que generó molestias entre los suministradores calificados del MEM, pues
aseguran que la desaparición de este cargo, sustentado hace dos años en el
acuerdo 74-2015 de la CRE, se encuentra ya pactada entre las diferentes
autoridades regulatorias del sector, y que el único paso que faltaría para
eliminar su impacto tarifario es la oficialización del asunto en un nuevo
acuerdo emanado del organismo que preside Guillermo García Alcocer.
No obstante,
aseguran las empresas competidoras del
mercado, desde la Secretaría de Energía, que aún comanda Pedro Joaquín
Coldwell, se ha recibido el mensaje de que el costo político de la decisión no
debería ya corresponderle a la administración del Presidente Enrique Peña
Nieto; por lo que se habla de la conveniencia de aplazar el mencionado anuncio
hasta una fecha posterior al 1 de diciembre del presente año, cuando las
riendas del sector energético, y eléctrico específicamente, estén en manos de
Rocío Nahle, como titular de la Secretaría de Energía, y de Manuel Bartlett,
como director de la CFE. Suerte.
El marginado.
Vicente González Dávila, director de
Geo Estratos, denuncia en este espacio que la Comisión Nacional de
Hidrocarburos (CNH) los ha marginado de participar en las rondas petroleras que
organiza, luego de que decidiera no firmar en 2015 cuatro contratos que ganó en
la Ronda 1.3 con su entonces socio londinense Mx Oil, sobre la cual dice el
empresario, “debo reconocer que hicimos una mala elección con esta empresa
inglesa, de lo que asumo la responsabilidad”.
El ingeniero
geofísico originario de San Luis Potosí, dice
que su empresa que tiene más de diez patentes para mejoras en la actividad
petrolera, ha sido “atropellada” por una nueva cláusula en las bases de
licitación donde se impide participar a “Compañías, Consorcios o asociaciones
en participación se les haya hecho efectiva a las mismas o a sus Filiales o
accionistas más de una Garantía de Seriedad en los últimos cinco años derivado
de un proceso de licitación para la adjudicación”, como fue el caso tras el
pago de más de siete millones de pesos al Fondo Mexicano del Petróleo, según
dan cuenta sus estados financieros que son públicos.
“Esto no se estableció en las bases
de licitación en la que participamos, ahora provocan incerteza jurídica al
condicionar a los participantes sin que previamente haya existido que esta
medida restrictiva la podrían aplicar en caso de no firmar los contratos.
Emprendí el proceso legal para que la CNH aclare esto, ya que nos afectan en
nuestra imagen y reputación”, comentó.
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