Georgina
Morett.
Con negociaciones poco claras, ya que
es difícil creer el cuento de que el Partido Verde le cedió 5 diputados a
Morena a cambio de impulsar programas de atención prioritaria al cáncer
infantil, la bancada en el poder cuenta ya con la mayoría y puede, sin problemas,
reformar cualquier ley.
Y sería muy bueno que utilizaran su
mayoría para darse legalidad política, ya que la impunidad es uno de los temas
que más afecta a la ciudadanía y agandallarse en la Cámara de Diputados la
presidencia de la Junta de Coordinación Política y de la Mesa Directiva, es
contrario a la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos
Mexicanos.
En el
artículo 17, fracción 8, se señala que: “En
ningún caso la presidencia de la Mesa Directiva recaerá en el mismo año
legislativo en un diputado que pertenezca al Grupo Parlamentario que presida la
Junta de Coordinación Política”.
Está bien que la ciudadanía les dio
el triunfo y que con negociaciones políticas logren la mayoría, pero lo que no
se vale es que violen la ley cuando finalmente tienen la fuerza para cambiarla.
GATOPARDISMO.
En los
últimos días hemos repetido las grandes diferencias de la pasada elección con
respecto a las anteriores, pero es obvio que muchas cosas cambiaron para seguir
igual y la cobertura de los medios de comunicación respecto a los candidatos
presidenciales, se comportó de manera muy similar a contiendas anteriores.
Luis M
Carriedo, asesor del INE, explica que el lugar que ocuparon los candidatos en
la elección es directamente proporcional al tiempo de exposición que tuvieron
en los principales noticieros de la televisión, y que esta situación se ha
repetido en cada campaña por la Presidencia.
Comenta que,
de acuerdo con el monitoreo de la UNAM, el programa “En Punto”, con Denise
Maerker, en los 90 días de campaña, dedicó en total nueve horas y seis minutos
para hablar de presidenciables en su conjunto. López Obrador tuvo ahí dos horas
y 56 minutos; Anaya, dos horas siete minutos; Meade, 1 hora 56 minutos, y Jaime
Rodríguez, una hora ocho minutos. El Presidente electo rebasó en 49 minutos el
tiempo de Anaya, una hora el de Meade y casi dos el de Rodríguez.
“Hechos”, de
Javier Alatorre, ocupó 10 horas y 16 minutos para cubrir a los presidenciables,
y López Obrador cosechó ahí tres horas un minuto, Anaya dos horas y 45 minutos,
Meade dos horas y 38 minutos y El Bronco una hora 16 minutos.
Y recuerda
que, en 1982, Emilio Azcárraga Milmo explicaba así la cobertura: “Si se da más
tiempo al partido oficial y al gobierno es porque ellos tienen más necesidad de
comunicación y nosotros somos evidentemente soldados del presidente de la
república y no de los demás”. La pregunta pertinente es: ¿Si en esta ocasión
decidieron ser soldados de Morena?
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