Por Efrén
Flores.
El Presidente Andrés Manuel López
Obrador aseguró esta mañana que la guerra contra el narcotráfico, emprendida
durante el sexenio de Felipe Calderón, fue “absurda” “inhumana”. Coincidió con
la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle
Bachelet, en que es lamentable que haya en el país 40 mil desaparecidos y 26
mil cuerpos sin identificar.
“Es lamentable que esto suceda en el
país, debemos terminar con la inseguridad y la violencia. Fue equivocada la
política que se aplicó desde hace dos sexenios queriendo apagar el fuego con el
fuego, enfrentando la violencia con la violencia. Eso lo que desató fue más
violencia”, dijo
esta mañana el Jefe del Ejecutivo Fedral.
“Ahora es distinto, ahora estamos
atendiendo las causas que originan la violencia. Queremos que se ponga por
delante para enfrentar la mancha negra del individualismo, del egoísmo, del
lujo barato, es una renovación moral que va a acompañado de mejores condiciones
de vida, de trabajo”,
destacó.
Y recalcó que su Gobierno no volverá
a “caer en lo mismo”. “Es muy lamentable, triste que haya 40 mil desaparecidos,
26 mil cuerpos no identificados por familiares, fue una guerra absurda,
inhumana, eso nunca más va a suceder en el país”, dijo.
López Obrador respondió así al ser
cuestionado, esta mañana durante la conferencia matutina, sobre el discurso de
la ex Presidente de Chile ayer al finalizar su visita a México.
MÉXICO CON
CIFRAS DE GUERRA.
Bachelet dijo que no sabía de los
horrores de México, producto de tanta violencia.
“México tiene cifras de muertes
violentas propias de un país en guerra: 252 mil 538 desde 2006”, dijo ayer la
representante de la ONU.
“Un país con
enormes recursos humanos y económicos como México debería poder revertir esta
situación sin recurrir a falsos atajos. Y esta ha sido precisamente la desalentadora
realidad en los últimos lustros, en los que los distintos cuerpos de seguridad
del país no solo fueron incapaces de reducir los alarmantes niveles de crímenes
y abusos, sino que ellos mismos fueron protagonistas de vejaciones
inconcebibles en una democracia”, añadió.
Más adelante
en su mensaje, la ex mandataria señaló:
“Para mí es una sorpresa todo lo que
me he encontrado […] el número de 40 mil desaparecidos no era algo que tuviera
así de claro, o los 26 mil cuerpos sin identificar, o las nueve mujeres
asesinadas cada día, yo sabía de la violencia, eso lo sabía muy bien pero no
tenía impresión de la dimensión de estos casos de violaciones de derechos
humanos”, indicó.
Sin embargo destacó que las nuevas autoridades del país
“han reconocido que México tiene una crisis de derechos humanos y por tanto
también la voluntad”.
La Alta
Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dijo que al reunirse con familias de
víctimas de desaparecidos se encontró con los mismos “gritos, las mismas
peticiones de verdad y justicia, las mismas canciones” que en Chile con las
víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet.
“Fue también traerme de vuelta esos
dolores, eso que me tocó vivir en mi país”, recalcó. “Fue emocionalmente muy
fuerte. Fue escuchar un dolor que no era desconocido para mí. Era como volver a
una parte de mi historia y mirar desde mi cargo actual cómo yo puedo apoyar a
que el país avance”,
insistió.
“Pero por otro lado también en mi
país pudimos avanzar, en todas las líneas que ustedes tienen como desafío, en
las líneas de la justicia, de la verdad, de hacer mecanismos que permitan las
garantías de no repetición”, añadió.
Indicó que
la otra sensación que se lleva es que no puede comparar totalmente lo que
sucede en México con Chile, y destacó que aquí es mucho más complejo porque se
deben de coordinar varios niveles de poderes.
Dijo también
que son contextos muy distintos por lo que no puede llegar con recetas propias.
“Es un reto realmente enorme”, consideró, pero reiteró que hay voluntad
política.
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