Por Francisco
Castellanos J.
Entre
abucheos y protestas de trabajadores de la CNTE y de la Junta Local de Caminos,
y vivas de sus seguidores, Silvano Aureoles Conejo rindió su cuarto informe de
gobierno en el Congreso de Michoacán.
Aureoles
Conejo pidió a partidos políticos y sectores productivos y sociales del estado
no titubear y cerrar filas ante las actuales circunstancias que se viven.
Pidió ayuda
para consolidar un mejor Michoacán en los próximas dos años, sin importar quien
gobierne.
Ante
diputados locales y federales, exgobernadores, empresarios, representantes del
gobierno federal y su gabinete, exhortó a no hacer uso en la política de los
problemas del estado, sino hacer política para resolverlos.
Hizo votos
para que las diferencias e intereses políticos e ideológicos no sean el
obstáculo para sacar adelante a Michoacán.
Aseguró que,
pese a las complicadas condiciones y circunstancias del estado, su gobierno no
se ha achicado, pues afirmó que en estos cuatro años se ha logrado avanzar en
la estabilidad de las finanzas, educación, seguridad y salud.
Destacó que,
pese a que recibió un estado en bancarrota, hoy el gobierno tiene finanzas
sanas.
Por ofensas
y advertencias realizadas en redes sociales, así como por manifestaciones,
principalmente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación
(CNTE), autoridades estales optaron por desplegar un operativo de 625 elementos
para resguardar el Congreso local.
Los maestros
disidentes, liderados por Víctor Manuel Zavala, se sumaron a la manifestación
de la Junta Local de Caminos.
Las
fracciones del PAN, Partido del Trabajo y Morena coincidieron en que en el
estado faltan empleos, seguridad y que Silvano Aureoles incumplió al sector
educativo.
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