Por Juan
Alberto Cedillo.
El Cartel
de Sinaloa (CDS) en ningún momento atentó contra la integridad física de ningún
ciudadano durante el operativo de rescate de Ovidio Guzmán López en Culiacán, y
sólo respondió a los ataques de las fuerzas federales, señala un “comunicado”
presuntamente enviado por el cartel a varios periodistas por diversos sistemas de
mensajes electrónicos.
El supuesto
comunicado también agradece al “gobierno de Andrés Manuel López Obrador que
haya ordenado la liberación de Ovidio Guzmán” y pide al mandatario que
considere pedir la renuncia “a quienes de manera irresponsable pusieron en
riesgo la vida de gente inocente”.
El
reportero contactó a periodistas de Sinaloa que recibieron el “comunicado” y estos
mencionaron que lo estaban circulando dos abogados cercanos a la familia
Guzmán.
“El
Cartel de Sinaloa lamenta profundamente los acontecimientos del jueves 17 de
Octubre en la ciudad de Culiacán y ofrece una disculpa pública por lo que
respecta a nuestra responsabilidad en los hechos”, se lee en el texto.
“Los
acontecimientos se derivaron de la irresponsabilidad de las fuerzas federales,
quienes menospreciaron el poder de nuestra organización y pretendieron de
manera improvisada detener a nuestro líder en nuestra casa”, agrega.
El
supuesto comunicado destaca que el operativo no tenía ninguna estrategia para
evitar los riesgos hacia gente inocente.
“La
reacción de nuestra gente tenía un sólo objetivo, el rescate de OVIDIO GUZMÁN
LÓPEZ, la instrucción era contundente RESCATARLO DE LAS FUERZAS FEDERALES”, señala el texto.
Precisa
que para ello desplegaron “de manera estratégica” a su equipo táctico más
cercano “para evitar (que Ovidio) sea sacado del área del conflicto”. Una vez
logrado el objetivo, agrega, “ordenamos parar inmediatamente nuestro operativo
y únicamente repeler cualquier agresión de las fuerzas federales.
“Nuestra
organización NO ATENTÓ CONTRA LA INTEGRIDAD FÍSICA DE NINGÚN CIUDADANO AJENO A
LOS ACONTECIMIENTOS”, enfatiza el texto.
Añade:
“Hemos
aprendido a convivir con nuestra gente, la protegemos y evitamos hasta donde
sea posible cualquier enfrentamiento con las autoridades federales y locales”.
El cartel
va más allá al conminar a las autoridades a que “asuman su responsabilidad”,
como ellos asumen la suya.
Incluso,
tras agradecer al presidente López Obrador que haya ordenado la liberación de
Ovidio, le piden que considere pedir la renuncia “a quienes de manera
irresponsable pusieron en riesgo la vida de gente inocente”.
EL OPERATIVO
SEGÚN EL CDS
La
versión del operativo en Culiacán que circula el cártel destaca que, ese día,
al filo de las 13:30, Ovidio Guzmán estaba comiendo en un negocio mariscos
ubicado en la colonia Tierra Blanca junto con ocho miembros de su equipo más su
esposa.
En el
establecimiento supuestamente había cinco familias más con varios niños cuando
un equipo de unos 50 militares con ropa de civil llegó, cerró las calles y acorraló
al capo en dicho negocio pidiéndole que se entregara, sin poner resistencia.
Los otros
clientes relataron que Ovidio gritaba: “No tiren, yo soy hombre, no cobarde,
hay familias y niños, no voy a poner resistencia”.
Según esas
versiones Ovidio se entregó al equipo y se lo llevaron resguardado hacia la
Fiscalía, en la zona de Tres Ríos, en el centro de Culiacán, a unos seis
kilómetros del establecimiento de mariscos.
En tanto,
sus escoltas los habrían seguido y pedido refuerzos que habrían llegado a los
pocos minutos y atacado la Fiscalía para tratar de negociar la liberación de
Ovidio.
Mientras,
adentro, los militares se resguardaban con el detenido en una sala blindada a
la espera de refuerzos.
En respuesta
al pedido de refuerzo militar, el Cartel de Sinaloa aplicó la estrategia
implementada por el Cartel del Golfo en Reynosa: realizar bloqueos de las
principales avenidas para evitar la llegada de las unidades militares.
De forma
paralela envían unidades con pistoleros que se movilizan a toda velocidad
disparando con rifles de asalto al aire para confundir a las fuerzas federales.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.