jueves, 31 de enero de 2019

El peso cierra enero con ganancia acumulada de 2.73%; el dólar se vende en 19.52 pesos.


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Por Juan Carlos Cruz Vargas.

En medio de la incertidumbre provocada por la degradación en las notas crediticias de Petróleos Mexicanos (Pemex) por parte de la agencia calificadora Fitch Ratings, el peso cerró enero con una apreciación acumulada frente al dólar de 2.73% o de 53.7 centavos.

En sucursales bancarias, el billete verde se ofertó el último día del primer mes del año en 19.52 pesos en sucursales bancarias, mientras que a nivel interbancario se cotizó en 19.12 unidades.

De acuerdo con el análisis del Banco Base, la moneda mexicana se vio impulsada por distintos factores, entre los que destacan el debilitamiento generalizado del dólar estadunidense ante la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) probablemente frenará el ritmo de incrementos a la tasa de interés.

En su primer anuncio de política monetaria en el año, dado a conocer el pasado 30 de enero, la Fed argumentó que serán pacientes para volver a hacer ajustes a la tasa de interés y agregó que podrían modificar el ritmo al que se reduce la hoja de balance, lo que ha sido interpretado como una comunicación acomodaticia.

En segundo lugar, el Banco Base explicó que las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos parecen avanzar, lo que contribuyó a una menor percepción de riesgo en los mercados.

“Aunque se desconoce cuándo llegarán a un acuerdo para poner fin a la guerra comercial iniciada en 2018, en las primeras semanas del año se han visto señales de que el gobierno chino tiene disposición para reducir su déficit comercial con Estados Unidos. Asimismo, se ha dicho que están trabajando en temas de protección industrial, pues las leyes actuales en China han afectado negativamente a empresas estadunidenses”, explicó.

El tercer factor que impulsó al peso fue la disminución de la incertidumbre con respecto a la nueva administración, la cual se había elevado tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en octubre de 2018.

De hecho, durante enero, la tasa de rendimiento de los bonos M a 10 años mostró un retroceso de 24 puntos base a 8.41%. La menor incertidumbre fue debido a la publicación del paquete fiscal 2019, el cual se dio a conocer a mitad de diciembre y que planteó un superávit primario de 1% del PIB para 2019 y 0.9% para el resto del sexenio.

A su vez se consideraron criterios económicos en su mayoría sensatos para el mercado, como un crecimiento económico puntual de 2%, un tipo de cambio de 20 pesos por dólar, un precio del petróleo de 55 dólares por barril, y una tasa de interés de 8.3%. No obstante, la inflación proyectada de 3.4% para 2019 está por debajo de las estimaciones de Banco Base.

Panorama incierto para el peso

Así las cosas, el peso logró librar enero, pero el panorama para los próximos meses se ensombreció con la baja de calificación a Pemex, así como por una estimación menor para el crecimiento económico del país por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En este sentido el análisis señaló que, “aunque la decisión de Fitch Ratings generó presiones al alza sobre el tipo de cambio, la comunicación de Moody’s –que decidió dar un voto de confianza a las acciones del gobierno sobre Pemex– contribuyó a que se moderara la especulación en contra del peso al cierre del mes”.

De acuerdo con el Banco Base, todavía hay escepticismo sobre las políticas que busca implementar la administración federal y sus consecuencias sobre las finanzas públicas y la actividad económica, lo que podría convertirse en una mayor percepción de riesgo sobre el país.

Por si fuera poco, durante enero también se presentaron otros eventos internos que tuvieron un impacto moderado sobre la percepción de riesgo del país.

Desde la primera mitad del mes, la estrategia de combate al robo de combustible del gobierno federal ocasionó que hubiera desabasto de gasolina, principalmente en los estados del centro del país.

Por su parte, en Michoacán la Coordinadora Nacional de Trabajadores del Estado (CNTE) realizó bloqueos de vías férreas en al menos siete puntos del estado, los cuales se dio a conocer, concluyeron el 31 de enero.

Finalmente, en Matamoros Tamaulipas, 45 empresas maquiladoras, de las cuales 17 son del sector automotriz, cesaron operaciones ante exigencias salariales, como consecuencia del decreto de un incremento al salario mínimo del 100% en la frontera norte a partir del 1 de enero.

Aunque más de 20 empresas ya han reactivado operaciones y cedieron a las exigencias de los trabajadores, se señala en medios que al menos 15 planean cerrar de manera definitiva, pues la decisión de volver a operar ha sido sólo para cumplir temporalmente con contratos y evitar demandas.

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