El priista Guillermo Pulido Pacheco
presentó al Congreso local una carta de intención para ocupar la gubernatura
interina.
Para ello, el exalcalde de esta ciudad, quien también
fungió como presidente del Tribunal Superior de Justicia en el sexenio de
Melquiades Morales y en los primeros tres años de gobierno de Mario Marín
Torres, buscó acercamientos con diputados de Morena, entre ellos Héctor Alonso
Granados y Emilio Maurer.
Hasta ahora
se han registrado 42 personas para sustituir a la gobernadora Martha Erika
Alonso, quien falleció en un accidente aéreo el pasado 24 de diciembre, junto
con su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.
De acuerdo
con analistas políticos, Pulido Pacheco
podría ser un candidato serio a ocupar la gubernatura interina, ya que, además
de ser propuesto por el Grupo Renovación del PRI, también se le considera
cercano al excandidato Luis Miguel Barbosa, quien ejerce el liderazgo moral de
Morena en la entidad.
El priista
tiene a su favor haber sido diputado local y federal, y tres veces dirigente
estatal del tricolor, además de académico de la Benemérita Universidad Autónoma
de Puebla y autor de libros sobre derecho.
Otro de los
nombres que se mencionan para ocupar el interinato es el de Ana Teresa Aranda,
sin embargo, hasta ahora la expanista no ha acudido al Congreso para presentar
su carta de intención.
Se espera
que este jueves el panismo poblano celebre una reunión con su dirigente
nacional, Marko Cortés, donde acordarán su propuesta.
El fin de
semana se establecería la mesa de negociaciones para que las respectivas
fracciones presenten sus propuestas y lleguen a un acuerdo para designar por
consenso al gobernador interino, quien estará a cargo de los comicios
extraordinarios que se realizarán en junio próximo.
Designación
sin sentimentalismos.
El
Movimiento Anti Reeleccionista de Puebla exigió que la designación del
mandatario interino se base en la legalidad, sin sujetarse a chantajes
políticos o sentimentales.
En rueda de
prensa, el vocero de la organización, Manuel Carmona, se pronunció por agotar
el procedimiento establecido en la Constitución Política del Estado, sin dar
entrada a “discusiones estériles ni dar espacio a que todo mundo pretenda
influir, incluidas las dirigencias nacionales de los partidos y la propia
Secretaría de Gobernación federal”.
De acuerdo
con Carmona, se trata de “un tema que en estricto sentido sólo le corresponde
decidir al Congreso local, y consideró que el Legislativo local ya “se hizo
bolas” al intentar llegar a un consenso, cuando la Constitución local lo único
que establece es que se haga por mayoría.
Lo que
procede es que los legisladores analicen los perfiles de los ciudadanos que han
expresado su interés en participar en el proceso de designación y que se vote
por la mejor opción para este periodo de transición, recalcó.
En ese
sentido, indicó que deben descartarse los perfiles que carecen de experiencia
en la administración pública.
“Una vez
analizado el mejor perfil, con experiencia acreditada de gobierno, que se
someta a votación y que quede quien determine la mayoría, eso es lo que
caracteriza a las democracias, nos guste o no, pero así funciona el sistema
republicano, la unanimidad, y el consenso es una aspiración, pero no es usual
en la vida real”, expresó.
De igual
manera, Carmona advirtió que entre más tiempo pasa para definir al interino, más
crece la lista de aspirantes, hasta el grado de quitarle seriedad a la
decisión.
Tras la
muerte de Alonso, la fracción de Morena anunció que no haría valer su
composición mayoritaria en el Congreso local para nombrar al mandatario
interino.
En tanto, el
líder nacional del PAN, Marko Cortés, pidió que el nombramiento recayera, “por
cortesía política”, en un panista, y la fracción de Juntos Haremos Historia en
el Congreso local ha dicho que está de acuerdo en que el interino sea un
externo que garantice la gobernabilidad de la entidad y la imparcialidad de los
comicios extraordinarios.
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