Por Sugeyry
Gándara.
Las protestas en las calles de la Ciudad de
México y en las redes sociales contra la violencia de género y los feminicidios
se acentuaron en los últimos días a raíz de la ola de testimonios de intentos
de secuestros, raptos y/o desapariciones forzadas en el Metro de la capital del
país. Sin embargo, el aumento de los
ataques contra mujeres se extendió durante todo 2018 en gran parte del
territorio mexicano.
En México se mata entre nueve y 10
mujeres al día y con un total anual de 3 mil 580 muertes violentas –de las que
sólo 834 son investigadas como feminicidios–, el número de asesinatos contra
mujeres perpetrados en 2018 subió a nivel nacional 9.41 por ciento, en comparación
con 2017, cuando se reportaron 3 mil 272 casos y sólo 735 de estos se indagan
como feminicidios, de acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del
Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
De esta
forma, la cifra de asesinatos de mujeres
creció en 16 entidades federativas: el 50 por ciento del país. Guanajuato,
Jalisco, Baja California, Campeche y Quintana Roo son los estados donde
porcentualmente se disparó este delito.
Guanajuato mostró el comportamiento
más crítico, pues en un año se duplicaron los asesinatos de mujeres, al pasar
de 171 casos en 2017 a 326 en 2018, lo que representa un alza de 90.64 por
ciento; Además, el número de muertes es de los más altos del país: se sitúa
sólo por debajo de Estado de México, que nuevamente se ubicó como el más letal
para las mujeres con 396 asesinatos.
Si bien Campeche es un estado que tiene una
incidencia muy baja de muertes violentas de mujeres, es la entidad federativa
donde porcentualmente más se eleva el delito: un 100 ciento, pues los
asesinatos se duplicaron al pasar de 7 casos en 2017 a 14 en 2018.
En Quintana Roo, Jalisco y Baja
California los ataques subieron 83.3, 70.50 y 57.27 por ciento,
respectivamente.
María
Salguero, geofísica y creadora del Mapa de Feminicidios en México, explica que por la tasa de asesinatos de
mujeres por cada 100 mil habitantes, las entidades más violentas son Colima,
Baja California, Guerrero, Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato y Quintana Roo,
pues registran una nivel mayor de 10 víctimas por cada cien mil mujeres.
“Esos son estados que ya tienen una
epidemia de violencia, una tasa mayor a cien muertes violentas por cada cien
mil habitantes representa para la Organización Mundial de la Salud (OMS) una
epidemia de violencia. “Los niveles de violencia en México son ya
padecimientos”,
expone Salguero en entrevista por SinEmbargo.
Los demás estados donde subieron los
asesinatos de mujeres el año pasado –en comparación a 2017– son: Nuevo León,
con 96 asesinatos en 2018 y un aumento de
36 por ciento; Michoacán (173), 25 por ciento más; Morelos (82), 24 por
ciento; Guerrero (260), 12 por ciento; Oaxaca (125), 11 por ciento; Edomex
(396), 10 por ciento; Ciudad de México, 9 por ciento (148); Nayarit (49), 8 por
ciento; San Luis Potosí (53), 8 por ciento; Colima (79), con un aumento de 6
por ciento.
A nivel
nacional, el crecimiento de asesinatos
de mujeres se presenta desde hace tres años: en 2017, con 3 mil 272 asesinatos,
creció un 17.31 por ciento con respecto a 2016, año que reportó al menos 2 mil
789 asesinatos. En 2016, el crecimiento fue de 30.08 por ciento con respecto al
2015, cuando se registraron 2 mil 144 asesinatos de mujeres.
CRIMEN
ORGANIZADO EXACERBA FEMINICIDIOS.
Los altos
niveles de violencia en el país –que cerró
2018 con un total de 33 mil víctimas de homicidio doloso Y con 28 mil 816
carpetas de investigación abiertas – y la presencia del crimen organizado ha
exacerbado las expresiones de violencia feminicida, coincidieron activistas
entrevistadas.
María de la
Luz Estrada, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), explicó que la violencia sistemática que se
viven en México originada por diversas estructuras delincuenciales, bandas
criminales, también “está violentando a las mujeres. Yo lo veo en Guanajuato,
lo veo en Veracruz; son casos muy parecidos” dijo.
Para MarÍa
Salguero, del Mapa de Feminicidios,
lugares como Guanajuato, Guerrero, Jalisco y Baja California, el crimen
organizado es quien ha generado un alza en los asesinatos de mujeres y estos crímenes,
vinculados a la delincuencia organizada, “subieron un 90 por ciento”,
expresó.
“Las pugnas por el huachicol, en
Guanajuato, hicieron que los asesinatos de mujeres se incrementaran un 90 por
ciento”, ejemplificó
la activista en entrevista con SinEmbargo.
Los asesinatos de mujeres vinculados
al crimen organizado explicaron especialistas, son cuando
hay indicios de que los perpetradores podrían ser integrantes de la
delincuencia organizada. Sin embargo, no necesariamente implica que las
víctimas estén vinculadas al crimen organizado o sean criminales, destacaron.
“Hay mujeres que son asesinadas por
ser la pareja sentimental de uno de los miembros de la otra banda, eso es una
forma de hacer daño al enemigo, asesinando a sus mujeres, o van con la mamá. En
Zacatecas, hay un caso que, como no pudieron matar a un policía, a los 8 días
regresaron por la esposa. En Guanajuato, han levantado a mamás de policías
municipales, y esos son casos son mujeres que no estaban involucradas, y seguro
hay muchos más”,
ilustró Salguero.
Salguero resaltó que en Baja California el 80 por
ciento de los asesinatos de mujeres ocurrieron en el municipio de Tijuana,
posicionamiento como el más sangriento de 2018: “También las mujeres pueden ser
víctimas de la delincuencia organizada sin tener ningún vínculo, en el caso de
Tijuana, el mismo subprocurador lo ha dicho: ‘las mujeres en Tijuana que se han
llegado a involucrar en temas de delincuencia organizada es por cuestiones de
desigualdad’”.
“NEGATIVA
POR RECONOCER EL FEMINICIDIO”
María de la
Luz Estrada, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio denunció que las autoridades sólo vinculan
la violencia feminicida al ámbito doméstico; es decir, que los agresores quedan
sólo en el círculo cercano de las víctimas: familiares, amigos o conocidos; sin
embargo la activista destacó que la violencia feminicida también corresponde a
delincuencia organizada.
“Hay un problema que tiene que ver
con el crimen organizado, que es de trata de personas y de desaparición […] Hay
casos donde las mujeres, niñas, fueron brutalmente asesinadas, empaquetadas, y
de antemano eso se tiene que investigar como feminicidio, eso es lo que hemos
venido peleando con ellos [autoridades], que lo ven sólo asesinatos ligados al
narco tráficos”,
expuso.
Mañana se cumple un año en que
publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) –6 de febrero de 2018– el
acuerdo del Consejo Nacional de Seguridad Pública con la Procuraduría General
de la República (PGR) y las Fiscalías Generales de Justicia de las 32 entidades
del país para iniciar la investigación de “toda muerte violenta de carácter
doloso de mujeres bajo protocolos de feminicidio”.
Las
especialistas explicaron que desde que se
tipificó el delito de feminicidio, todos los homicidios dolosos deben
investigarse con perspectiva de género para descartar que se trata de un
feminicidio; pero en la práctica no ocurre así.
De los 3 mil 580 asesinatos de
mujeres ocurridos e 2018 solo 834 son investigados como feminicidios; de los 3
mil 272 ocurridos en 2017, al menos 735 fueron clasificados como feminicidios.
En 2016, de 2 mil 789 asesinatos, 584 están clasificados como feminicidios y en
2015, de los 1 mil 737 crímenes, solo 407 son investigados como feminicidios.
María de la
Luz Estrada insistió que hay una
negativa de las autoridades por reconocer e investigar los feminicidios como
tal y se aferran en señalar que los asesinatos vinculados al crimen son sólo
por motivos de delincuencia y los clasifican por homicidios dolosos. Estrada
consideró que se niegan a indagar todas las muertes violentas como feminicidio
porque “no quieren sus estadísticas o cifras de feminicidios crezcan”.
“Eso es lo que hemos estado peleando,
aquí la Suprema Corte [de Justicia de la Nación] habla de que toda muerte
violenta de mujer debe iniciarse la investigación con perspectiva de género […]
para nosotras es fundamental esa premisa en la investigación, pero estamos
viendo mucha resistencia en reconocer el feminicidio, la autoridad se está
negando, oigan pero es un estándar”, manifestó la especialista.
María
Salguero coincidió que no todos los
estados reportan los asesinatos de mujeres como feminicidios, “aunque lo sean.
Es una forma de ocultar las cifras por parte de las procuradurías”.
La importancia que se investiguen
como feminicidios, destacó Estrada Mendoza, es para conocer las causas de la
problemática y haya una claridad sobre qué política de prevención debe tener el
Estado para resolverla.
“Para saber qué es lo que pasa, y
quién está privando de la vida a las mujeres para saber qué van a hacer. Lo ves
en todos los Gobiernos: una total negativa. Parece que las autoridades son las
que no quieren reconocer la gravedad y que realmente tendría que ser la exigencia
de la ciudadanía de obligar a los Gobierno a dar prioridad a este tema que está
cobrando vidas y desintegrando familias”, puntualizó la experta.
María
Salguero coincidió en que es necesaria
una investigación del contexto de la víctima, sin criminalizarlas, “para saber
qué las lleva a terminar en estas situaciones o para conocer qué lleva a una
mujer involucrarse en el crimen organizado, y qué mujeres son agredidas por
miembros del crimen organizado y que no están relacionadas con el crimen”,
destacó.
El número de asesinatos contra
mujeres de 0 a 17 años creció al menos 32.30 por ciento en 2018 con respecto a
la cifra de 2017 y los especialistas dicen “al menos” porque no hay certeza de
que en las cifras oficiales se reporten todos los asesinatos de menores en la
República Mexicana.
Durante año pasado, el más sangriento
en la historia moderna del país, se reportaron un total de 86 niñas y
adolescentes asesinadas, 21 casos más que en 2017, cuando se registraron 65
casos, de acuerdo con las cifras procesadas por la organización civil Red por
los Derechos de la Infancia en México (Redim), que también toma datos del
Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
En general, los feminicidios de
mujeres de todas las edades mantienen una alza sostenida en los últimos años;
sin embargo, “el ritmo de crecimiento en feminicidios de niñas y las
adolescentes es más acelerado respecto al de las mujeres de 18 años y más”, destaca la Redim.
LOS MÁS
VIOLENTOS.
Estado de México nuevamente se colocó
como el estado más letal para ser mujer durante el 2018 al registrar un total
de 396 asesinatos de mujeres, de los cuales, solo 106 son investigados como
feminicidios. En segunda posición, Guanajuato con un total de 326 muertes –
solo 106 investigados como feminicidios– y Baja California con 304 casos – solo
16 investigados como feminicidios–.
En cuanto a
la tasa de asesinatos por cada cien mil mujeres, Colima tiene la tasa más alta durante el 2018. En feminicidios,
registró al menos 3 mujeres víctimas de feminicidio por cada cien mil mujeres y
al menos 17.10 víctimas de homicidio doloso por cada cien mil mujeres.
El estado de Veracruz registra el
mayor número de secuestros de mujeres. De 300 delitos cometidos en 2018, la
entidad veracruzana reporta 50 casos. Le sigue, Estado de México con 45 casos y
Tamaulipas con 35 casos.
Tamaulipas tiene la tasa más alta de
secuestros de mujeres con un total de 1.88 víctimas de secuestro por cada cien
mil mujeres.
CIUDAD DE
MÉXICO: TRATA Y VIOLACIÓN.
La Ciudad de México se colocó como el
estado con mayor número de denuncias de trata de mujeres entre 2018 y 2017: con
92 y 133 víctimas en cada año, respectivamente, de acuerdo con cifras
oficiales; le sigue el estado de Oaxaca con 41 casos, Chiapas y Nuevo León con
2 casos cada uno, Tlaxcala con 26 casos y Chihuahua con 25 casos.
La capital
del país también concentra el mayor
número de llamadas de emergencia relacionadas con delitos de violación, acoso y
hostigamiento sexual. Sobre los reportes de violación, Ciudad de México acumuló
total de 596 llamadas en 2018; le sigue Nuevo León con un total de 518 llamadas
y el Estado de México con 358. En
relación a las llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de acoso y
hostigamiento sexual a mujeres, la capital concentra con un total de 848
reportes en 2018, seguido del estado de Chihuahua que acumuló 815 reportes.
Sin embargo,
Nuevo León es la entidad que registra la
mayor tasa de violación con un total de 19.4 víctimas por cada cien mil
mujeres; le sigue, Quintana Roo con una tasa de 15.4; Baja California, con
13.9; Chihuahua, con 13.5 y Ciudad de México con 13.5 víctimas por cada cien
mil mujeres.
Chihuahua es el estado que registra
la tasa más alta de llamadas relacionadas con incidentes de acoso y
hostigamiento sexual a mujeres con un estimado de 42 casos por cada cien mil
mujeres; le sigue, Colima con 35; Baja California con 28, Ciudad de México y
Querétaro con 18 “incidentes” por cada cien mil mujeres.
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