Por
Guadalupe Fuentes López.
Petróleos
Mexicanos (Pemex) pagó un total de 516
millones 674 mil pesos para las reparaciones permanentes de tomas clandestinas
en diferentes ductos durante 2017, un año donde el robo de combustible registró
una cifra récord de 10 mil 363 tomas.
De acuerdo
con el Auditor Superior de la Federación, David Rogelio Colmenares Páramo, las Empresas Productivas Subsidiarias,
Pemex Transformación Industrial y Pemex Fertilizantes, no sólo no fueron
rentables, sino que destruyeron valor económico en su operación.
En la
presentación de la Tercera Entrega de Informes Individuales y del Informe
General Ejecutivo Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2017, dijo que en el caso de Pemex Transformación
su costo de ventas fue superior en 4.6 por ciento a sus ingresos debido a la
subutilización de su capacidad instalada y a que registró pérdidas netas por 44
millones 599 mil 75 pesos, que se explican por el incremento, en 851 por
ciento, del número de tomas clandestinas, que pasaron de mil 323, en 2011 a 12
mil 581, en 2018.
“A lo anterior habría que agregar que
sólo el pasivo laborar de Pemex Transformación fue mayor 0.3 veces a sus
activos totales”,
dijo.
La Auditoría
Superior de la Federación (ASF) detectó
que Pemex Logística contrató, por medio de adjudicaciones directas, los
servicios de tres empresas: Bufete Constructor América, S.A. de C.V, Ram-100
del Sureste, S.A. DE C.V, y Técnica de Remediaciones Ambientales Sistemáticas y
Avanzadas, S.A. de C.V, para la reparación de ductos que fueron dañados por la
proliferación de tomas clandestinas
El primer
contrato (PLOG-003/2016) se adjudicó a
la empresa Bufete Constructor América por un monto total de 14 millones 889 mil
pesos para el desarrollo de ingeniería y bajado de tubería en el Gas 48″ en el
cruce con el río Misantla (Veracruz).
De acuerdo
con la ASF, al cierre de 2017 se habían
ejercido 14 millones 889 mil pesos; y a la fecha de la revisión (junio de 2018)
la obra se encontraba concluida y finiquitada.
El seguro
contrato (PLOG-018/2016) se otorgó a la
empresa Ram-100 del Sureste por un monto de 46 millones 917 mil para la
atención de 30 reparaciones permanentes de tomas clandestinas en diferentes
ductos y DDV del sector de ductos Nuevo Pemex. /AD.
La ASF señaló que al cierre de 2017 se habían
ejercido los 46 millones 917 mil de pesos; y a la fecha de la revisión (junio
de 2018) la obra se encontraba concluida y finiquitada.
El tercer
contrato (DOPA-OP-SCAR-ST-GTMSD-A-15-16) lo
recibió la empresa Técnica de Remediaciones Ambientales Sistemáticas y
Avanzadas por un monto de 454 millones 868 mil pesos para la atención a la
emergencia por impacto al medio ambiente con motivo del derrame de diésel y
gasolina derivado de una toma clandestina descontrolada en el poliducto de 12″
Minatitlán-Villahermosa, ocurrido el 24 de agosto de 2014 en el Ejido Pico de
Oro, Cuarta Sección, en el municipio de Huimanguillo, Tabasco.
La Auditoría constató que al cierre
de 2017 se habían ejercido los 454 millones 868 mil pesos; y a la fecha de la
revisión (junio de 2018) la obra se encontraba concluida y finiquitada.
LA CAÍDA DE
PEMEX
Por lo que
corresponde a Pemex Fertilizantes, éste
tuvo pérdidas por 21 millones 174 pesos (79.7 por ciento) de su patrimonio inicial,
principalmente, por el deterioro contable de los activos adquiridos de Fertinal
y ProAgro que tenían más de 14 años sin operar.
En cuanto a Pemex Exploración y Producción, si bien en
2017 generó valor económico, éste se redujo en 72.1 por ciento, respecto de
2016, y la empresa no fue rentable debido a la carga fiscal. Asimismo, la ASF
determinó que Pemex Exploración y Pemex Transformación se encontrarían en
situación de quiebra técnica, si fuesen totalmente autónomas e independientes.
La
fiscalización de la Reforma Energética en materia de hidrocarburos,
implementada en el periodo 2013- 2017, evidenció
que los resultados observados por la ASF no reflejaron un avance en el
cumplimiento de sus fines, dado que la inversión en el sector se redujo 59.7 por
ciento en 2017, al igual que la extracción de crudo, ya que en el periodo
2013-2017, disminuyó 6.2 por ciento en promedio anual.
La ASF
también detectó que se incrementaron
significativamente los precios de los combustibles a los usuarios finales, y no
se cuenta con datos fidedignos respecto del daño ambiental.
En cuanto a
la infraestructura, ésta decreció 14.6
por ciento, al pasar de 9 mil 379 pozos en 2013 a 8 mil 8 en 2017; de igual
forma destaca la disminución en 13.7 por ciento de los campos de producción;
47.4 por ciento, en terminales de distribución; 18.2 por ciento, en complejos
petroquímicos; 35.2 por ciento en unidades de servicios a pozos, y 37.6 por
ciento en equipos de perforación y reparación de pozos.
Lo anterior, expuso la ASF, provocó que la extracción de crudo, en el periodo 2013-2017, disminuyera
a una tasa media anual de 6.2 por ciento, al pasar de 921.6 a 711.2 millones de
barriles.
“La consolidación de Pemex como
empresa productiva del Estado es un proceso de mediano y largo plazo que
requiere de la revisión integral de los planes y las estrategias a seguir, así
como de las correcciones pertinentes en la gestión de largo plazo de las
actividades petroleras”, concluyó David Rogelio Colmenares Páramo, titular de la ASF.
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