jueves, 18 de julio de 2019

Caja Libertad no es la única bajo sospecha: Las Sofipos tienen una cola de acusaciones por fraude.


Resultado de imagen para Caja Libertad no es la única bajo sospecha: Las Sofipos tienen una cola de acusaciones por fraude.

Por Efrén Flores.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ordenó la disolución y liquidación de ocho Sociedades Financieras Populares (Sofipos) –como Ficrea y Alta Servicios Financieros– entre 2009 y 2018, por la comisión de irregularidades que van desde omisiones documentales y requerimientos de Ley, hasta fraudes y riesgos de lavado de dinero.

Entre las Sofipos revocadas, además de Ficrea y Alta Servicios Financieros, estuvieron Batoamigo, Caja Invercrece, Devida Hipotecaria, La Perseverancia del Valle de Tehuacán, Proyecto Coincidir y Sociedad Financiera de Crédito Popular Nacional.

Las cifras oficiales indican que cinco de cada ocho revocaciones estuvieron ligadas al “incumplimiento en los requerimientos de capitalización”. También señalan que tres de cada ocho casos implicaron “operaciones indebidas” o fuera de las funciones autorizadas y que, asimismo, cuatro de cada ocho revocaciones se debieron a la presentación de información documental, fiscal y/o contable “inadecuada”, “manipulada” o “equívoca”.

En promedio, dos años antes de ser revocadas, estas ocho instituciones financieras fueron amonestadas (sin multa) en 17 ocasiones y sancionadas 71 veces (con cerca de 12 millones de pesos en conjunto) por la CNBV.

Entre las infracciones e irregularidades cometidas destacaron “errores” en la integración de la información contable, financiera y relevante; “operaciones en contravención a la normatividad aplicable”; existencia de niveles de liquidez inferiores al 10 por ciento establecido en la Ley de Ahorro y Crédito Popular; “prevención de lavado de dinero”; y “deficiencias” de control interno, así como en la identificación de “propietarios reales” y de clientes de las Sofipos.

Sólo entre enero y marzo de 2019, el sector financiero de las Sofipos fue objeto de 3 mil 524 reclamos que generaron 54 sanciones por un monto de casi 5.5 millones de pesos, de acuerdo con cifras del Buró de Entidades Financieras.

Estos focos rojos tienen especial relevancia ya que, además de ser constantes en casos probados de fraude (Ficrea) y de incumplimiento de Ley (Alta Servicios Financieros), también son factores que podrían servir para prevenir tramas de corrupción, e inclusive, fortalecer la integración de investigaciones en curso por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero (como en el caso de Libertad Servicios Financieros).

LA PRESENCIA DE LAS SOFIPOS

Hasta 2017, las Sociedades Financieras Populares tuvieron presencia en 1 mil 629 municipios, o bien, en el 66.3 por ciento del territorio nacional, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras Populares (Amsofipo).

Las Sofipos son “entidades del sector microfinanzas […] que ofrecen servicios de ahorro, crédito e inversión popular en zonas geográficas rurales y periferias urbanas”, con el propósito de “fomentar el ahorro popular y expandir el acceso al financiamiento a personas, negocios o al segmento de bajos recursos y que normalmente no tienen acceso al sistema financiero tradicional”, refiere la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Hoy en día existen 39 Sofipos “autorizadas en operación”, además de dos “autorizadas sin operar”. Las Sofipos en operación, además de representar al 1.3 por ciento de las 2 mil 998 instituciones del sistema financiero mexicano, tienen activos totales equiparables al 0.2 por ciento de los activos totales del sistema, o al 0.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, según cifras del Banco de México, Condusef y el Buró de Entidades Financieras.

Entre 2009 y 2018, derivado de irregularidades e incumplimientos de Ley, la CNBV revocó la autorización para operar a ocho Sofipos, entre las que destacan Ficrea y Alta Servicios Financieros.

En 2014, Ficrea desapareció por incurrir en “operaciones fraudulentas” que incluyeron el desvío aproximado de 2 mil 700 millones de pesos de su principal accionista, Rafael Olvera Amezcua. Y en 2016, Alta Servicios Financieros fue disuelta y liquidada por “incumplimiento en los requerimientos de capitalización”, con un déficit 4.8 veces mayor a los requisitos mínimos de ley. Ambas Sofipos afectaron a cerca de 9 mil clientes e implicaron un riesgo para la recuperación de activos y pagos de deuda, por un monto conjunto de 7.2 mil millones de pesos.

A estas ocho Sofipos revocadas podría unirse la sociedad Libertad Servicios Financieros, que actualmente se encuentra bajo investigación por presuntas actividades ilícitas. La llamada “Caja Libertad”, que fuera presidida por Juan Ramón Collado Mocelo, hoy detenido en el Reclusorio Norte capitalino por supuestos delitos de crimen organizado y operaciones con recursos de procedencia ilícita, habría sido usada para realizar operaciones fraudulentas y lavado de dinero.

CAJA LIBERTAD

Las cifras del Buró de Entidades Financieras indican que, durante el primer trimestre de este año, las Sofipos fueron la quinta institución financiera (de ocho con registros) con mayor índice de reclamación (nueve quejas) por cada 10 mil clientes, contratos o socios. En cambio, las instituciones con mayores índices de reclamos fueron las afianzadoras (910), las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple o Sofomes (96), los bancos (54) y las aseguradoras (49).

Entre enero y marzo de 2019, las Sofipos también fueron el quinto sector financiero (de 15 registrados) con mayor número de sanciones (54 en tres meses), sólo superado por el sector de las Sofomes (738), de los bancos (512), las aseguradoras (165) y las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo u Socaps (103).

Pese al grado de quejas y sanciones de las Sofipos, estas sociedades son la segunda institución financiera (de 12 con registros) con el mayor índice de desempeño o de atención a usuarios en el sector financiero, con una calificación de 8.5 en una escala de cero (peor desempeño) a 10 (mejor desempeño). Los bancos, en cambio, tuvieron la mejor calificación (8.8 puntos) durante los primeros tres meses de 2019.

De 33 Sofipos con información disponible al primer trimestre de este año, las cinco con más reclamos por cada 10 mil clientes fueron la Financiera Monte de Piedad (385), Financiera Planfia (351), Akala (15), Capital Activo (14) y Fincomún Servicios Financieros Comunitarios (13). Y de las 39 Sofipos existentes, las más sancionadas entre enero y marzo fueron Solución Asea (12), Consejo de Asistencia al Microemprendedor y Libertad Servicios Financieros (ocho cada una), además de Financiera Súmate (cinco) y Administradora de Caja Bienestar (cuatro).

En cambio, de 22 Sofipos con información disponible, las que tuvieron mejor atención a sus clientes fueron Administradora de Caja Bienestar, Multiplica México, Financiera Mexicana para el Desarrollo Rural y Crediclub (con 9.9 puntos de 10). En contraste, Operadora de Recursos Reforma y Financiera Sustentable de México (4.8 puntos cada una), así como UNAGRA y Financiera Monte de Piedad (cinco cada una), además de Libertad Servicios Financieros (6.7 puntos) fueron las peor evaluadas.

En cuanto al índice de cumplimiento ante la Condusef se refiere, sólo la Financiera Monte de Piedad (8.3 puntos de 10) tuvo una calificación inferior a la del resto (10 de 10 puntos).

EL ARTE DEL ENGAÑO.

El fraude de Rafael Olvera Amezcua en Ficrea y el probable desvío de recursos de Juan Ramón Collado Mocelo en la llamada “Caja Libertad” comparten una característica: En ambos casos hubo mano negra del “accionista mayoritario” de la institución financiera.

En la actualidad, Libertad Servicios Financieros (o “Caja Libertad”) es parte de una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) por la probable comisión de fraudes –como el de la venta de un terreno por 24 millones de pesos que involucra a Banorte y BBVA– y lavado de dinero ligado, entre otros casos, al desfalco de Oceanografía contra Banamex en 2014, por 5 mil millones de pesos.

Aún es pronto para conocer los detalles acerca del modus operandi de esta posible red de corrupción, aunque las indagaciones de la CNBV en el caso Ficrea elucidan parte de la trama de una estafa que puede ser, hasta cierto punto, semejante a la de Collado.

Entre junio y agosto de 2014, a unos meses de la disolución y liquidación de Ficrea por delitos de “capitalización engañosa”, “manipulación de las cuentas del estado de resultado” y “operaciones indebidas con empresas relacionadas” por más de 2.7 mil millones de pesos, la CNBV detectó cinco irregularidades en torno al fraude: Existencia de clientes de alto riesgo; falta de clasificación por falta de riesgo; fallas en el perfil transacciones; falta de detección de operaciones; y fallas en la identificación del origen de los recursos y propietarios reales de las cuentas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.