Tiene el
rimbombante nombre de “Paseo Aeródromo”. Así está escrito en una placa metálica
sobre un par de piedras visibles en el acceso al lugar, a menos de media hora
de esta ciudad.
Se trata de una pista aérea
habilitada a un lado del hotel Vergel –de hecho, el ingreso a la pista es por
el hotel– y de una zona de cabañas. Todo eso está construido en el Área Natural
Protegida conocida como Sierra de Lobos, que se supone bajo resguardo de las
autoridades estatales.
Esta pista opera de manera ilegal
pues, pese a que las autoridades federales y estatales saben de su existencia,
no tienen registros de que el lugar cuente con permisos para funcionar. Incluso
ha estado desde hace dos años en la mira de la Secretaría de la Defensa Nacional
(Sedena), porque los militares consideran peligroso para la seguridad que
instalaciones de ese tipo estén funcionando en una zona de no tan fácil acceso.
Y ese riesgo
se volvió realidad, cuando el pasado 10
de septiembre en esta pista aérea de dos kilómetros aterrizó una avioneta
Cessna, matrícula XBJSO, que fue abandonada por sus tripulantes y en cuyo
interior había 381 kilos de cocaína en paquetes envueltos con cinta café, con
un valor calculado en 50 millones de pesos.
De acuerdo
con las autoridades federales, la aeronave provenía de la ciudad colombiana de
Medellín y el cargamento en su interior representa el aseguramiento de droga
más grande en el estado y uno de los más importantes del sexenio de Enrique
Peña Nieto. En las acciones de aseguramiento de la avioneta y de la cocaína
participaron efectivos de la Policía Federal (PF) y de la Sedena.
De acuerdo
con la PF, que informó del hecho el 11 de septiembre, el descubrimiento ocurrió “en atención a una denuncia ciudadana que
reportaba el vuelo irregular de una aeronave, que al parecer realizó un
aterrizaje de emergencia en el aeródromo de la comunidad Sierra de Lobos en San
Felipe, Guanajuato.
“Al arribar
al punto se localizó una avioneta tipo Cessna, pero no había tripulantes a
bordo o en las inmediaciones, pero en el interior de la aeronave era evidente
un cargamento de paquetes envueltos en cinta de color café (…) en cuyo interior
se identificó una sustancia de color blanco con características similares a la
cocaína. Tanto la avioneta abandonada como su carga (…) fueron trasladados ante
el Ministerio Público de la Federación.”
La volvieron
a incautar.
Unas horas más tarde salió a relucir
que la avioneta con matrícula XBJSO tiene su historia: hace nueve años ya había
estado bajo el resguardo de la Procuraduría General de la República (PGR)
durante un operativo realizado en el aeropuerto de Culiacán, Sinaloa.
En esa ocasión, las autoridades
federales intervinieron seis hangares y aseguraron 103 aeronaves de todo tipo. Dicha investigación corresponde a la
averiguación previa AP/SIN/CLN/178/2008/M-I, por operaciones con recursos de
procedencia ilícita, violación a la Ley de Aeronáutica Civil y violación a la
Ley Federal de Telecomunicaciones.
Posteriormente, la avioneta XBJSO y
la mayoría del centenar asegurada en Sinaloa estaban en poder del Servicio de
Administración y Enajenación de Bienes de la Secretaría de Hacienda, informó la
PGR en el comunicado 105/2008, del sábado 16 de febrero de 2008, mismo que
emitió en conjunto con la Sedena.
Nueve años después, la avioneta
reapareció, repleta de cocaína, en la pista irregular en la Sierra de Lobos,
Guanajuato.
En
septiembre pasado, derivado del hallazgo de la cocaína, la PGR determinó asegurar el aeródromo que operaba en ese entonces
fuera de la ley. Y que lo sigue haciendo.
Dos
versiones.
El escándalo
del aterrizaje de la avioneta y el enorme decomiso de droga fue abordado en el
grupo de coordinación que integran las instancias estatales de seguridad y las
corporaciones federales que actúan en la entidad, dio a conocer el portal
zonafranca.mx.
De acuerdo con versiones de
diferentes participantes en el encuentro, quienes solicitaron se reserve su
identidad, explicaron que el delegado de la PGR en Guanajuato, Rafael González,
anunció a los presentes que la investigación iría hasta las últimas
consecuencias, independientemente de quién se encontrara involucrado.
Sin embargo,
según testimonios, el funcionario
federal habría recibido llamadas desde oficinas del estado para pedirle
consideraciones hacia los propietarios de los terrenos donde se ubica la pista,
“por tratarse de una familia conocida en Guanajuato”.
Debido a que
el hallazgo de droga ocurrió en un área natural protegida, se consultó sobre el caso al Instituto Estatal de Ecología,
dependencia que respondió, mediante su departamento de Comunicación Social, que
no cuenta con “ninguna solicitud de permiso o autorización para una pista
aérea”, y que, en caso de daño a la zona, la instancia responsable de la
vigilancia y seguimiento vía expediente es la Procuraduría Ambiental y de
Ordenamiento Territorial (PAOT).
Al respecto,
el titular de la PAOT, Juan Pablo Luna Mercado, también respondió: “No hemos recibido denuncia específica.
Estamos atentos a cualquier denuncia que nos haga llegar la gente. Estamos
en coordinación con el Instituto Estatal de Ecología, que está conformando
comités técnicos. Creo que no ha sido el caso de Sierra de Lobos. Nuestra
capacidad instalada nos da para atender todas aquellas denuncias que nos hace
llegar la población. Estaremos atentos
si llega esa denuncia…”.
A su vez, la
Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) emitió dos versiones sobre la
pista. Mediante el área de Comunicación Social, la comandancia del Aeropuerto
Internacional de Guanajuato, a cargo de Luis Alberto Bastién Guzmán, explicó
por escrito a esta reportera que “después de llevar a cabo una búsqueda en los
archivos y base de datos de aeródromos y helipuertos que obran en esta oficina
a mi cargo, esta comandancia del
Aeropuerto Internacional de Guanajuato no cuenta con registro alguno de pista o
aeródromo ubicado en el hotel Vergel de la Sierra en la localidad Sierra de
Lobos”.
Aunque esta instancia proporcionó una
liga de la página de la SCT en internet, para consultar la información de los
aeródromos y helipuertos autorizados, no se pudo revisar la información del
sitio web porque se encuentra en proceso de cambios.
“Se le informa que se tenía
conocimiento que el dueño del predio pretendía emplazar un aeródromo en dicha
localidad. Sin embargo, este trámite es llevado a cabo en la Dirección de
Aeropuertos de la Dirección General de Aeronáutica Civil, ubicada en la Ciudad
de México, siendo estos últimos quienes otorgan o no la autorización
correspondiente”,
agrega la respuesta de la comandancia del aeropuerto.
En una visita realizada el 27 de
octubre a la zona, se pudo constatar que el aseguramiento efectuado por la PGR
fue violado, y la pista era objeto de obras de remozamiento y aplanado con
maquinaria y camiones de carga, mismos que circulaban con la leyenda
“ASEGURADO” por la PGR.
En tanto,
José Luis González, subdirector de
Transporte de la SCT en el estado, dijo tener un expediente que consigna la
pista aérea desde hace por lo menos dos años. Confirmó que no tiene
autorizaciones para operar e, incluso, citó una inspección por parte de personal
de la Dirección de Aeronáutica Civil en la que se clausuró el aeródromo y se
colocó material o algún elemento para obstruirlo.
“Las autoridades militares en el
estado pidieron información hace como dos años. No tenían algo en concreto,
decían que era peligroso que hubiera una pista perdida en la sierra. Al pasar
el reporte a la Ciudad de México, mandaron hacer una inspección y nos
informaron que no había un registro (sobre esa pista) y que ya estaba
inhabilitada, no debió estar funcionando”, agregó el funcionario de la SCT.
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