La Secretaría de Marina (Semar)
suspendió y apartó de forma temporal al personal de las Bases de Operaciones de
la Región Norte de Tamaulipas y Nuevo León, quienes podrían haber participado
en la desaparición forzada de 23 personas, según documentó la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) en Nuevo Laredo.
En un
comunicado, la Armada de México precisó
que el objetivo de su inhabilitación es evitar que cualquier tarea o función
pueda interferir con la investigación de los hechos que emprendió, con la
búsqueda de las víctimas y con el posible riesgo que podrían correr sus
familias, testigos o defensores.
Asimismo, informó que el pasado 1 de junio fueron
concentrados en la Ciudad de México los elementos que se encontraban en las
Bases de Operaciones de la Región Norte de Tamaulipas y Nuevo León, a fin de
que estén disponibles para las autoridades que los requieran en las diligencias
correspondientes. Mientras que el resto de los marinos desplegados en dicha
región fueron capacitados en materia de Derechos Humanos.
Las fuerzas armadas confirmaron que
ya se comenzó con una indagatoria exhaustiva e imparcial de los hechos,
salvaguardando el material probatorio existente.
“En aquellos casos en los que las
personas desaparecidas hayan sido localizadas sin vida, se llevará a cabo una
investigación acorde a los estándares internacionales”, detalló.
Además, añadió que ordenó dar vista por las
desapariciones tanto al Órgano Interno de Control de la Semar, quien será la
autoridad al interior que dará inicio a los procedimientos administrativos de
investigación correspondientes, a la Fiscalía General de Justicia Militar y a
la Procuraduría General de la República (PGR), a la que expresó su disposición
para colaborar de manera amplia en las diligencias y requerimientos de
información que se desprendan.
Por otra
parte, la Semar dio a conocer que ya da
cumplimiento a las medidas cautelares emitidas por la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos (CNDH), relacionadas con casos de violaciones a los derechos
humanos en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Entre los puntos que aplica, está la
orden de que el personal naval se abstenga de violar los derechos humanos, por
lo que instruyó reforzar las medidas de supervisión a través de los mandos de
la corporación.
“Se realiza una búsqueda diligente y
efectiva de las personas desaparecidas, con la participación de las y los
familiares de dichas personas. Se autorizó que personal de la CNDH en compañía
de agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la
Procuraduría General de Justicia del Estado, inspeccionara las Bases de
Operaciones del Estado de Tamaulipas y Nuevo León”, subrayó.
Además, aclaró que aunque no es su competencia ni
atribución la localización de los desaparecidos, pidió a los mandos de la
Primera Región Naval establecidos en el Estado de Tamaulipas y de la Unidad de
Operaciones Especiales que en el caso de hallar a las personas desaparecidas o
algún cuerpo sin vida, informen de forma inmediata y pongan a disposición de la
autoridad correspondiente.
A su vez, exigió que se abstengan de realizar actos
de molestia que carezcan de motivo y fundamento u orden de autoridad competente;
además permitir al personal del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo que
realice sus funciones con plena seguridad y sin ser objetos de actos de
violencia, intimidación u hostigamiento.
“Se garantizan condiciones adecuadas
de protección a los testigos y a sus familias que han estado denunciando los
hechos referidos, así como a las personas defensoras de derechos humanos que
actualmente asisten”,
destacó la Semar.
Por último, señaló que ya brinda ayuda inmediata y
asistencia a los familiares de las personas desaparecidas a través de los
instrumentos con que cuenta la Secretaría de Gobernación (Segob), Procuraduría
General de la República, Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, Gobiernos
Estatal y Municipal.
La
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
instó el pasado 30 de mayo a las autoridades mexicanas a tomar medidas urgentes
para poner fin a la ola de desapariciones forzadas en la ciudad de Nuevo Laredo
y sus alrededores, y aseguró que existen “fuertes indicios” de que estos crímenes
fueron cometidos por una fuerza federal de seguridad.
El Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al
Hussein, hizo este llamamiento en un
comunicado después de que su representación en México documentara la
desaparición de 21 hombres y dos mujeres en Nuevo Laredo, estado de Tamaulipas,
entre febrero y el pasado 16 de mayo.
Sin embargo, una organización local
de derechos humanos afirma que han sucedido al menos 40 desapariciones en ese
periodo.
De acuerdo con testimonios recibidos
por la ONU, las desapariciones habrían sido perpetradas por miembros de una
fuerza de seguridad federal.
Las personas habrían sido detenidas
por personal uniformado mientras caminaban o circulaban por carreteras y, según
la información recibida, se han encontrado varios vehículos al lado del camino,
quemados y tiroteados.
“Muchas de estas personas habrían
sido detenidas arbitrariamente y desaparecidas mientras realizaban su vida
cotidiana. Es particularmente horroroso que al menos cinco de las víctimas sean
menores, tres de ellas muy jóvenes, tan sólo de 14 años”, señaló Zeid.
“Estos crímenes, perpetrados durante cuatro
meses en un solo municipio, son indignantes”, recalcó.
El Alto Comisionado
señaló que, a pesar de la amplia
información y evidencia existentes, las autoridades mexicanas han avanzado poco
en la localización de las personas desaparecidas y en la investigación de lo
que les ha sucedido.
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