Diego S. comparte ese dicho de que
“los mejores técnicos petroleros del mundo son de México”. Lo que no comparte
el ingeniero del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) es que su trabajo se
remunere de seis o hasta siete veces más en otros países.
Los planes
de austeridad que pondrá en marcha Andrés Manuel López Obrador, presidente
electo, a partir del 1 de diciembre,
preocupan al funcionario de ese organismo, quien actualmente tiene un salario
de 45 mil pesos mensuales y quien no descarta buscar otras opciones, en la
iniciativa privada o en el extranjero.
“Entré a trabajar al IMP hace 13 años
con la ilusión de formar parte de una institución pública que constantemente es
reconocida a nivel mundial. No sólo se abría una etapa de desarrollo
profesional, sino de crecimiento personal y también económico. Sin duda estas
medidas del próximo gobierno me han puesto a pensar. No quiero un estancamiento
para mí ni para mis hijos. El trabajo de los petroleros mexicanos es altamente
calificado en otros países. Esa puede ser una opción”, comenta.
Para Alberto G. (los burócratas
pidieron no revelar sus nombres) la situación es similar. Con una carrera de 21
años en el servicio exterior mexicano, donde ha desempeñado funciones
diplomáticas en Brasil, Honduras y Singapur, opina que la recién aprobada Ley
de Remuneraciones de los Servidores Públicos sólo le cierra la puerta a la
posibilidad de crecer profesionalmente.
Afirma que ha pensado en opciones
como la academia en universidades privadas o en el extranjero, ya que “con
estas medidas del próximo gobierno se cancela la posibilidad de una mayor
remuneración. Parece que en lugar de premiar la experiencia y la excelencia, se
le castiga”,
critica.
De acuerdo
con la legislación –que fue aprobada el 13 de septiembre en la Cámara de
Diputados y turnada al Ejecutivo para su decreto, y que entre otros puntos
establece que ningún servidor público podrá ganar más que el presidente–, el
primer mandatario ganará 108 mil pesos mensuales.
Un secretario de Estado ganará 106
mil pesos; un subsecretario, hasta 105 mil pesos; un oficial mayor, hasta 100
mil pesos; un jefe de unidad, 99 mil pesos; un director general, 80 mil pesos,
y un director general adjunto, 66 mil pesos.
En cambio,
el Consejo Coordinador Empresarial (CCE)
reveló que en la iniciativa privada el sector bancario es la que mejor paga, ya
que un director de área gana hasta 400 mil pesos al mes.
Al respecto,
Samuel González, presidente ejecutivo de Fundación E, una empresa dedicada a
formar a nuevos empresarios comentó que ante la incertidumbre en el ambiente
laboral y social por los despidos en la administración pública y en la
iniciativa privada por la transición del gobierno, una opción es buscar proyectos en otros países.
“No sólo México requiere de
emprendedores, sino que el mundo requiere de ideas, proyectos y empresas.
Algunos gobiernos y programas públicos de impulso están abriendo sus fronteras
para sectores específicos. Pronto los gobiernos van a competir por estos
talentos, ya que su aportación a la economía formal es de vital importancia”, expone.
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