El 15 de
octubre de 2018, en la Asamblea General Ordinaria Presupuestal, Martín Esparza,
quien se ostenta como líder del ya
desaparecido Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), confesó que está
buscando reglamentar a la Cooperativa LF del Centro para venderle energía
eléctrica al próximo gobierno, encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
Ante sus
seguidores, Esparza informó sobre las
reuniones que, según él, ha tenido con el presidente de la Comisión de Trabajo
del Senado, Napoleón Gómez Urrutia; con la senadora y próxima secretaria de
Energía, Rocío Nahle, así como con los legisladores Martí Batres y Mario
Delgado, sobre su proyecto, basado en las declaraciones de febrero de 2012 de
López Obrador, quien en campaña presidencial anunció que consideraría la
apertura de una nueva Luz y Fuerza del Centro.
“Lo que pusimos en la mesa fue la
sentencia de la Corte del 30 de enero de 2013. Cuando se lo pusimos a Martí
Batres dijo que eso se tiene que resolver de inmediato porque somos 16 mil 599
para reinsertar laboralmente con el Sindicato Mexicano de Electricistas, eso es
una respuesta inmediata a los acontecimientos que se dieron”, señaló, mientras le aplaudían sus
seguidores.
Según Esparza, el conflicto con el
SME por Luz y Fuerza del Centro –a quien el expresidente Felipe Calderón
liquidó mediante un decreto y reservó la información sobre la extinción por
doce años— fue el preámbulo para la reforma laboral y la energética.
“Por eso ya se instaló con Napoleón Gómez
Urrutia la mesa de trabajo sobre la aplicación del Convenio 98, contratación
colectiva que, asociado al Convenio 87, libertad sindical, lo que nos permite
entonces ir por la disputa del sector eléctrico, compañeros. Y esto está
establecido y es ratificado, compañeros”, reconoció.
Asimismo, se refirió al “memorando de entendimiento”
que firmó con el exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para
que reinsertaran a los electricistas a sus centros de trabajo, lo que no se
concretó.
Según
Esparza, “el memorando dice que todo se
regresa como estaba y como estaba Luz y Fuerza tiene personalidad jurídica y
sigue existiendo”.
De acuerdo
con una solicitud de información a la subsecretaría de Gobierno, fechada el 28
de septiembre de 2015, dicho memorando fue pactado el 9 de octubre del 2013 y
firmado el 10 de julio de 2015, y ahí “se acuerda realizar las acciones
necesarias para la instrumentación e implementación de un esquema de pago de
pensiones vitalicias”.
Hubo otras
nueve reuniones el 30 de enero, el 27 de febrero, el 10 de marzo, el 8 y el 30
de abril y el 23 de octubre de 2014, luego el 15 de enero y luego el 10 de
julio de 2015.
Por otro
lado, en su asamblea, Esparza dijo que
pedirán que se desclasifiquen todos los documentos que Calderón reservó por
doce años, porque “ahí se va a encontrar el fondo del asunto”.
Los
documentos desclasificados.
A nueve años
de la extinción, Esparza ha transformado
la lucha por la resistencia en una negociación con los gobiernos de Felipe
Calderón y Enrique Peña Nieto para obtener prebendas para él y los miembros del
Comité Central, familiares y amigos.
Documentos obtenidos por Apro, que
habían sido reservados por doce años por Calderón y por cuatro más en el
actual, prueban que Esparza y sus huestes supieron con antelación de la
extinción de LyFC, siguieron percibiendo un sueldo, están asegurados en el
IMSS, tienen pensión vitalicia y cobran, junto con familiares y amigos, un
sueldo en Generadora Fénix S. A. P. I. de C. V.
Ni Esparza ni el Comité Central han
informado a los electricistas que, con la liquidación del 94% de los
trabajadores, el sindicato dejó de existir jurídicamente y se convirtió en la
Cooperativa LC del Centro, en la que no todos los electricistas que no se habían
liquidado para apoyarlo (16 mil 559) están incorporados.
En estos
cuatro años se dio el cambio de gobierno y también de actitud de Esparza,
quien, antes de la elección presidencial del 2 de julio de 2012, había apoyado
la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, pero para diciembre de ese año,
cuando se ungió como presidente a Enrique Peña Nieto, comenzó a negociar con el
gobierno.
Así, el gobierno de Peña Nieto había podido
declarar inexistente el CCT y había logrado que el SME firmara la extinción del
pasivo laboral que ascendía a 240 mil millones de pesos, de los cuales 80 mil
millones eran de los electricistas en activo que no se liquidaron y 60 mil
millones de los jubilados, a cambio de la concesión de uso y explotación de
plantas que la CFE ya había dado de baja, así como la entrega de 40 predios de
500 propiedades que tiene la CFE.
El pasivo laboral de 80 mil millones
de pesos, según el decreto de extinción, correspondía a los 44 mil trabajadores
en activo. Sin embargo, los acuerdos y convenios firmados por el SME se limitan
a los 16 mil 559 que permanecieron en resistencia, y excluye a 29 mil
extrabajadores de los beneficios firmados y obtenidos por el sindicato.
El 29 de
agosto del 2016, ante senadores priistas, el entonces secretario del Trabajo y
Previsión Social, Alfonso Navarrete
Prida, había afirmado que el SME fue liquidado, de manera jurídica, el 27 de
agosto de ese año, y se había logrado el 96% de pago de liquidaciones “sin
necesidad de estar haciendo ruido, ni presentaciones, ni de dar a conocerlo en
boletín. Están liquidados todos los trabajadores”.
El funcionario había reconocido que
el SME seguía operando, pero sólo a nivel social porque, en los hechos, tras el
proceso de liquidación, el sindicato se convertiría en una cooperativa.
Desde
noviembre de 2016, la Cooperativa LC del
Centro comenzó a cogenerar electricidad, junto con la empresa portuguesa Mota
Engil en la termoeléctrica de Lechería, la instalación más cercana a la zona
centro del país y que tiene el mayor mercado eléctrico mayorista, así como las
de Necaxa, cuna de la generación de energía eléctrica nacional, Lerma, Tlapa,
Tepeji y Alameda.
El 6 de octubre de 2015, Esparza y el
presidente y apoderado legal de Generadora Fénix, Joao Pedro dos Santos Dinis
Parreira, depositaron el CCT que acordaron ante la Junta Federal de
Conciliación y Arbitraje (JFCA) para el periodo 2015-2017.
En el
documento se presenta al SME como una
“organización legalmente constituida, registrada por el Departamento del
Trabajo, hoy Secretaría del Trabajo y Previsión Social, bajo el No. 760, como
sindicato obrero industrial de jurisdicción federal, cuya acta de constitución
es de fecha 14 de diciembre de 2014”, el cual merma sus condiciones laborales,
la vigencia es indeterminada y beneficia más a la empresa que a los
trabajadores, con un esquema tipo outsourcing que convierte al SME en un
sindicato de protección.
El 1 de
octubre de 2015, la Dirección General de
Registros de Asociaciones de la STPS había avalado la modificación de los
estatutos. Así, Esparza y sus huestes continuaron viviendo de las cuotas
sindicales, a cambio de que avalara el negocio de la construcción de dos
plantas de ciclo combinado, aprovechando la infraestructura de la planta Jorge
Luque de Lechería, junto con Generadora Fénix, socia de Mota Engil.
La Segob está entregando por medio de
bienes inmuebles los 80 mil millones de pesos del pasivo laboral. Sin embargo, la entrega es para un nuevo SME, constituido en diciembre de 2014, el
cual tiene nuevos estatutos y miembros, además de ser el sindicato de la
Generadora Fénix y no de Luz y Fuerza del Centro.
En fechas recientes
el SME, por medio de la Cooperativa LF del Centro, ha ido incursionando en
grupos y sectores de su interés, como la Cooperativa Cruz Azul, uno de los más
grandes consumidores de energía eléctrica en la que fuera la zona de influencia
de Luz y Fuerza del Centro.
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