Seguir la ruta del dinero de las
estaciones de servicio que expenden combustibles en el país es factible: sólo
hay que revisar la información diaria que recopilan el Servicio de Administración
Tributaria (SAT) y Petróleos Mexicanos (Pemex) sobre la compra y venta de
gasolinas y diésel, y determinar cuáles gasolineras venden volúmenes que no
coinciden con lo que compraron a la Empresa Productiva del Estado, dijeron analistas del sector
energético y petrolero.
Ramsés Pech
Razo, consultor del sector energético y de la firma Caravia y Asociados, dijo a SinEmbargo que a la información que
tiene Pemex se le suma el hecho de que desde el año pasado se pueden cruzar
datos de volúmenes de compra y venta de combustibles consultando información
recopilada por el SAT.
“El SAT hace todos los días un arqueo
por 24 horas de la entrada y la salida de los productos. Sí se puede seguir la
ruta del dinero de esas gasolineras por medio del SAT y lo pueden revisar en
forma diaria. Hay forma de llevar la trazabilidad del dinero”, afirmó el especialista.
Desde 2017, entidades como Tamaulipas –que ocupa el
lugar número siete a nivel nacional en el número de tomas clandestinas– han
realizado operativos para detectar irregularidades en las estaciones
expendedoras de combustible que han consistido –de acuerdo con información
declarada por funcionarios a la prensa local– en inconsistencias entre lo que
se compra a Pemex, lo que se almacena y lo que se vende.
Ese mismo año Jorge Kim Villatoro,
entonces director Jurídico de Pemex, le dijo a Ciro Gómez Leyva en una
entrevista sobre operativos en el “Triángulo Rojo” en Puebla, que las
inconsistencias que detectaban en algunas estaciones de servicio consistían en
que “a nosotros nos vienen comprando un número determinado de litros y de repente
dejan de comprarnos y siguen vendiendo”.
Pech Razo explicó actualmente existen 12 mil 171
estaciones de servicio, de las cuales 3 mil 271 (27 por ciento) se surten de
combustibles con 54 nuevas marcas –de las cuales 35 son mexicanas–, por lo que
el problema del huachicoleo debe darse básicamente en las 8 mil que le compran
a Pemex.
“La parte de la marca extranjera no
depende de la infraestructura para la movilidad de Pemex y no creo que se
presten a esto. Hay 15 mil 50 pipas y más de 12 mil son de Pemex y el resto de
la iniciativa privada. Se puede detectar de esas 8 mil [estaciones de servicio]
cuáles compran combustible robado, por eso hay 103 estaciones de servicio que
ya se cancelaron en estos días por Pemex, porque no pudieron determinar la
diferencia entre la entrada y la salida, porque vendiste 250 [mil litros] y
sólo compraste 100, ¿y los otros 150 a quién se los compraste?”, explicó.
De acuerdo
con información de la Secretaría de Energía (Sener) al 9 de noviembre de 2018, las marcas distintas a Pemex que más
gasolineras tienen son: OXXO GAS con 483, seguida de BP con 314, GasoRed con
238, Petro Seven con 233, Hidrosina con 204, G500 con 172, ExxonMobil con 158;
Gasolineras Orsan con 137, RedCo con 130, Eco Gasolineras con 128, Repsol con
116 y GasMart con 115.
Fluvio Ruiz
Alarcón, ex consejero independiente de Pemex y quien fue asesor de la Política
Energética de Andrés Manuel López Obrador, explicó
que Pemex lleva un registro del volumen de venta de sus combustibles desde hace
años a través de la Subdirección Comercial de Pemex Transformación Industrial,
pero que la existencia de marcas ajenas a Pemex podría restarle precisión a un
resultado a una investigación sobre las estaciones de servicio que venden
gasolina robada basada en información de la empresa productiva del Estado.
Pero Ramsés
Pech añadió que las marcas distintas a
Pemex reportan su entrada y salida de productos al SAT.
“Muchas de ellas están la Bolsa de
Valores, un escándalo de corrupción les tumba todo. Por eso creo que el
problema está en las estaciones de servicio que le compran a Pemex”, detalló.
Con la propia información de
Petróleos Mexicanos se pueden conocer los datos exactos y detallados de lo que
compra y cuándo compra cada una de las estaciones de servicio. En octubre de
2015, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y
Protección de Datos Personales (INAI); por ejemplo, informó que instruyó Pemex
Refinación a buscar y entregar los listados “Venta a Estaciones de Servicio”, desagregados
por número de estación y tipo de combustible 1995 a julio de 2015 para dar
respuesta a una solicitud de información vía transparencia.
El INAI solicitó a la empresa a informar la
ubicación electrónica de la información sobre el volumen de ventas en todos los
municipios de Guanajuato, Ciudad de México, Ecatepec, Nezahualcóyotl,
Guadalajara, Puebla, Juárez, Tijuana, Zapopan y Monterrey, como lo pidió el
solicitante.
Ruiz Alarcón
detalló que “si detectas una gasolinera
que no deja de vender, pero tiene años que no le compra a Pemex, evidentemente
está vendiendo gasolina robada, sobre todo en las zonas donde Pemex sigue
siendo el único distribuidor”.
El especialista consideró que se
podría suponer que la distribución de gasolina robada se realiza en las zonas
cercanas a donde están las tomas clandestinas que se ubican principalmente en
Puebla, Hidalgo, Guanajuato, Estado de México, Veracruz, Jalisco y Tamaulipas.
“Eso es parte de lo que se tiene que investigar, recordemos que Pemex demandó a
empresas en Estados Unidos que distribuían condensados de Burgos”, dijo.
DEBEN
DESMANTELAR REDES DE HUACHICOLEO.
Ayer durante
la conferencia de prensa matutina Andrés Manuel López Obrador, Presidente de la
República, informó que como un logro histórico se logró bajar el robo de
combustible el 7 de enero a sólo 27 pipas.
“Ayer [el
martes] que fue un día especial, es el día en que menos gasolina se han robado,
yo creo en la historia reciente desde la expropiación petrolera: solo se
robaron 27 pipas, después de llegar a robarse más de mil”, dijo el Presidente.
Sin embargo,
el resultado de la caída del robo se debe principalmente a la medida que tomó
el Gobierno de la República de cerrar los ductos para vigilar la distribución,
mientras se realiza el despliegue de seguridad del Ejército y La Marina en
todas las instalaciones estratégicas de Pemex, dijeron los analistas.
“Ante la acción del Gobierno hay una
inhibición de la actividad, pero hay que esperar que se desmantelen las redes
para esperar que sea una inhibición más o menos permanente. No hay que dejar de
lado eso, es evidente que las redes se han ido sofisticando”, dijo Fluvio Ruiz.
Analistas
del sector dijeron también a este medio
que en las redes involucradas en el saqueo a Pemex hay grupos políticos y
empresariales beneficiados, y no sólo se trata de bandas criminales y
trabajadores de la empresa los involucrados.
El Gobierno
de la República presentó el lunes datos sobre volúmenes de litros vendidos por
Pemex. Antes de echar andar la estrategia en contra del robo de combustible, en
el periodo del 1 al 20 de diciembre, con los ductos operando como lo venían
haciendo durante la administración anterior con un robo de 12.7 millones de
litros de gasolina robada diaria, se vendieron 119 millones de litros por día.
Ya con los ductos controlados por el
actual Gobierno y con un robo de 2.8 millones de litros de gasolina robada
diaria, se vendieron del 21 de diciembre de 2018 al 5 de enero de este año 128
millones de litros diarios
.
Ramsés Pech agregó que durante los últimos días, por el
combate al robo de combustible, “sucedió algo raro”.
“Cierras el ducto y la gente que
compraba al huachicoleo, ¿a dónde se fue a comprar el combustible? A las
estaciones de servicio. Lo ilegal se convirtió en legal y se convirtió en volumen
de compra. Cuando se vuelva a abrir el ducto, no sabemos cuánto se puede otra
vez a empezar a robar. No sabemos cuánto de ese porcentaje que se convirtió en
legal se volverá ilegal; cuando se abran los ductos se va a determinar”, precisó.
El daño anual a la nación por el robo
de hidrocarburos, de acuerdo con López Obrador, era de 60 mil millones de pesos
con Enrique Peña Nieto.
El martes
pasado, Miriam Grunstein Dickter, socia fundadora de Brilliant Energy
Consulting, consideró que el daño a
Pemex y a la nación aún está por cuantificarse. El robo de hidrocarburos es
tal, que López Obrador debe presentar a “caras y cuerpos concretos” de los
responsables.
“A Pemex le cuesta mucho trabajo
llevar esos controles, entonces tenemos la situación de determinar el daño y
resulta muy complicado, habría que ver cómo calculó el daño anual el Presidente
y saber en qué cifras se está basando. Es la primera vez que un Presidente
reconoce que hay colusión de los funcionarios de Pemex, pero resulta
insuficiente en la medida de que no se deslinden responsabilidades; decir que
están involucrados funcionarios de Pemex es un acto valiente y terriblemente
impreciso. Queremos ver cuerpos, caras, malhechores y aún viendo responsables,
los delincuentes tienen relevos”, dijo Grunstein.
Ayer la
experta en el sector energético agregó
que incluso los controles que llevaba Pemex sobre venta de combustibles a las
estaciones de servicio podrían haber sido alterados.
“Habría que revisar los contratos de
suministro de los administrados por Pemex, cuánto le compraban y cuánto
surtían, el diferencial sería el combustible robado. Pero el problema es que el
diferencial podría ser borrado por Pemex: si alguien audita a Pemex para ver el
diferencial y el robo y si Pemex está implicado borrará el diferencial”, dijo.
La consultora agregó que quienes se
dedicaron a saquear a Pemex a través del robo de combustible tiene un “tremendo
control de su negocio, porque no estamos hablando de un negocio artesanal”.
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