La Comisión
Nacional de Hidrocarburos (CNH) autorizó
la exploración en formaciones no convencionales en el estado de Veracruz, la
cual incluye el uso de fractura hidráulica, alertó la Alianza Mexicana contra
el Fracking.
La Alianza, integrada por más de 40
organizaciones de diversos estados del país, exigió al Presidente Andrés Manuel
López Obrador y el Legislativo tomar acciones inmediatas para hacer realidad el
compromiso del Ejecutivo y de diversos partidos de no permitir el fracking en
México, lo cual requiere su prohibición explícita en el marco legal.
El pasado 11 de febrero durante la Octava Sesión
Extraordinaria del Órgano de Gobierno de la CNH se presentó y aprobó la resolución para la modificación de cuatro
Planes de Exploración presentados por Pemex Exploración y Producción,
correspondientes a las Asignaciones AE-0381-2M-Pitepec, AE-0382-2M-Amatitlán,
AE-0385-2M-Soledad y AE-0386-2M-Miahuapán en la Cuenca Tampico Misantla, en el
estado de Veracruz.
La
resolución autoriza la exploración en
formaciones no convencionales que incluye el uso de la fractura hidráulica, un
método de extracción de hidrocarburos que en octubre pasado el Presidente
anunció que no se utilizaría durante su administración.
“No vamos a utilizar el famoso
fracking para explotar este petróleo. No vamos a usar esos métodos de
extracción de petróleo, de gas. Eso no se va a aplicar”, dijo el 5 de octubre después de
reunirse con Juan Manuel Carrera, Gobernador de San Luis Potosí.
Después, el
4 de febrero, refrendó su compromiso.
La fractura
hidráulica o fracking es una técnica que
se basa en la inyección a alta presión de agua y químicos tóxicos en pozos
extractivos, con el fin de arreciar las fracturas de los sustratos rocosos y
así extraer gas o petróleo.
No es una
actividad reciente sino que se utiliza en México al menos desde 1980.
El boom del fracking en Estados
Unidos se ha esparcido a Latinoamérica, pero la información aún es opaca en
México.
La Alianza
Mexicana contra el Fracking advirtió que
la amplia documentación académica “nos demuestra que la fractura hidráulica es
una técnica inherentemente peligrosa con consecuencias a corto y largo plazo
para las comunidades, el agua, el suelo, el aire y el clima por lo que se ha
prohibido en diversos países, estados o provincias de varias partes del mundo”.
De acuerdo
con las organizaciones, durante la
deliberación de los integrantes de la CNH, el comisionado Gaspar Franco señaló:
“Por lo menos mi voto es de acuerdo con normatividad que existe. Tenemos
normatividad en Conagua, en ASEA, en CNH, que permite que el operador que haga
propuestas para explotar o evaluar esta tipo de recursos se permite… a veces se
habla de prohibir el fracking. Pero hasta el momento, el tema o el marco legal
permite que al operador le otorguemos autorización que haga los trabajos
cuidando la normatividad existente”.
La decisión de los comisionados de la
CNH preocupó a las organizaciones. “Resulta alarmante que, mientras el
Presidente reiteró el pasado 4 de febrero su compromiso de no permitir el
fracking, los planes de Pemex y los permisos de CNH para realizar la práctica
en formaciones no convencionales continúan ignorando lo expresado por el Jefe
del Ejecutivo”,
consideraron.
Alrededor de 7 mil 879 pozos se ven
afectados por la extracción de hidrocarburos mediante facturación hidráulica en
México, que acumula 36 mil 159 fracturaciones, lo que genera graves problemas
ambientales, de acuerdo con la Alianza Latinoamericana contra el Fracking.
Según su
información, para realizar la
fracturación hidráulica se pueden llegar a ocuparse 43 millones de litros de
agua, de 12 a 15 aditivos compuestos químicos, además de la liberación de
materiales radiactivos que inciden gravemente en la salud de la población.
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