Aremi Hernández se mudó de Tijuana,
Baja California a la Ciudad de México, para que su hijo Martín, quien vive con
autismo, pudiera recibir atención gratuita en el Centro Integral de Salud
Mental (CISAME).
Desde hace
cuatro años, Martín comenzó a tomar
terapias y a recibir atención especializada en el CISAME, y hasta ahora “ha
avanzado muchísimo, va a una escuela regular, empezó a hablar y socializar y ya
juega con sus compañeros”.
Sin embargo,
la atención que recibe su hijo está en
riesgo, debido a que la directora del CISAME denunció que la Secretaría de
Salud federal suspendió el pago para la compra de materiales para realizar
encefalogramas y pruebas de laboratorio en el Centro y canceló los servicios de
fumigación y mantenimiento de las instalaciones.
Este martes,
Aremi, junto con otros familiares de
pacientes y personal del Centro Integral de Salud Mental realizaron una
protesta en las oficinas de la Secretaría de Salud, pues además de la
suspensión de los servicios, les anunciaron que se canceló la entrega de
refrigerios para los usuarios, el servicio de agua y del pago para los
empleados de limpieza y vigilancia.
Para Aremi, el anuncio de la suspensión de servicios en
el CISAME es una mala noticia, pues en caso de que se cierre el Centro tendría
que pagar las terapias que actualmente su hijo recibe de manera gratuita tres
veces por semana, que en un hospital particular tendrían un costo de hasta 600
pesos cada una.
“Son
servicios que no podríamos pagar”
Verónica Martínez es otra de las
madres de familia que acudió a protestar para exigir que no cancelen servicios
en el CISAME, a donde acude su hija desde hace seis años para recibir terapias,
pues vive con Síndrome de Asperger.
En los seis años que lleva atendiéndose
en el Centro, Verónica cuenta que su hija Wanda ha mejorado en su forma de
caminar y de expresarse, aunque por desgracia sus crisis van en aumento, debido
a que sufre daño neuronal. Es por eso que la atención que recibe es crucial
para que no se agrave su estado de salud de manera acelerada.
También se encuentra preocupada
porque puedan cancelarse los talleres y terapias que reciben los padres de
familia para ayudarlos a entender y atender las enfermedades de sus hijos y a
crear redes de apoyo con otras personas que pasan por situaciones similares.
Como madre soltera de tres hijos, “no
tengo la economía para pagar ni un psicólogo que cobre 250 o 300 pesos por
consulta. Los servicios con que atienden a nuestros hijos son algo que no
podríamos solventar”, dice. Por ello teme que el CISAME pueda cerrarse.
Tania, quien tiene un hijo de 3 años
con autismo, acudió a la manifestación porque no podría pagar su atención médica
en un hospital particular, en caso de que se cierre el Centro.
“En CISAME el servicio es gratuito y
de excelencia, hasta le dan de desayunar a nuestros hijos, y eso se agradece,
porque muchas veces no tenemos recursos para pagar nosotros por algo así. Yo,
por ejemplo, vengo cada semana desde Pachuca”, expresó.
Las
afectaciones.
En la
manifestación, la coordinadora del área
que atiende a personas con autismo, Martha Soler, explicó que los primeros en
sufrir por los servicios que van a suspenderse son las personas que acudan al
Centro en carriolas o sillas de ruedas, pues no podrán hacer uso del elevador,
en un edificio de siete pisos.
Tampoco podrán continuar brindando
refrigerios a los pacientes, un servicio que daban porque tienen conocimiento
de que muchos de ellos acuden incluso desde otros estados, por lo que llegan al
hospital en ayunas y sin dinero para poder gastar en alimentación durante su
estancia en la Ciudad de México.
La cancelación de material didáctico
afectará a las terapias de los usuarios y la suspensión de los servicios de
fumigación podría favorecer la entrada de plagas como ratas o cucarachas a las
instalaciones, detalló.
“Sin agua, sin personal de limpieza o
de seguridad el edificio podría descuidarse rápidamente, se descuidaría, y
sabemos que esa no es la imagen ni la calidad con que debe trabajar un centro
de salud”, aseveró.
Por su
parte, la directora del CISAME, Virginia
González, dijo que si no reanudan los servicios suspendidos, el Centro podría
permanecer abierto solo por tres o cuatro semanas.
González
Torres, quien también estuvo presente en la protesta, detalló que actualmente el hospital atiende a aproximadamente 500
pacientes diarios, de los cuales el 80% son niñas y niños.
“La gente que vino a protestar hoy es
parte del personal de servicios y familias que exigen que se siga atendiendo a
sus hijos, porque de otra manera no podrían atenderlos, es mucho el costo y no
tienen con qué pagarlo, es gente del pueblo”, expresó.
De acuerdo con un documento firmado
por la directora con fecha del 5 de febrero, la decisión de suspender los
servicios en el CISAME le fue notificada vía telefónica el pasado 31 de enero.
Este martes,
en entrevista con Animal Político, la
directora aseguró que desde el día en que le notificaron la decisión, ella ha
intentado comunicarse en al menos 15 ocasiones con el personal de la Secretaría
de Salud federal, y “no nos toman la llamada, de plano cerraron los canales de
comunicación”.
Consultada
por Animal Político, la Secretaría de
Salud federal afirmó que el CISAME no va a cerrar, y que no hubo un recorte de
presupuesto, sino una centralización del pago de servicios y contratación de
personal para las labores de limpieza y seguridad.
“No cierra. La directora menciona que
ella pidió un presupuesto inicial de gastos de operación, y eso es lo que le
aprobaron. No hay ningún recorte presupuestal, lo único que ocurrió es que el
recurso que le daban para contratar personal de limpieza compra o renta de equipo
de cómputo y otros servicios que adquiría directamente, ahora se concentrará en
el área de recursos materiales”, explicaron.
Este cambio de operación detalló la
Secretaría de Salud, “no es exclusivo del CISAME, es una medida que se aplica
para todas las unidades médicas a cargo del gobierno federal”.
La
Secretaría de Salud federal pidió a la
directora del Centro Integral de Salud Mental que “muestre un documento
oficial, el testigo de que no le van a dar dinero o va a desaparecer el centro”
a los familiares, para que “demuestre las demandas que ella está manifestando”.
Los padres
de familia y trabajadores del CISAME que se manifestaron este martes en las
oficinas de la Secretaría de Salud anunciaron que, ante la falta de diálogo con
las autoridades federales, acudirán el próximo jueves a protestar frente a
Palacio Nacional, donde demandarán ser recibidos por el presidente Andrés
Manuel López Obrador.
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