Salvador Camarena.
El viernes el diario The Wall Street Journal publicó que todo
parece indicar que en Estados Unidos el Departamento de Justicia y la Comisión
de Mercados y Valores (Security and Exchange Commission, SEC) realizarán una
investigación a Pemex, pesquisa donde agruparán tanto presuntas irregularidades
en el caso Fertinal como otras denuncias por fraude radicadas en mayo.
La revelación del diario estadounidense se dio en el marco de
la publicación, por ese rotativo, de la noticia de que existían audios donde
funcionarios de la pasada administración describen un esquema de sobornos al
interior de Petróleos Mexicanos (Pemex). Detalles de esos audios también fueron
dados a conocer por Univisión.
Una denuncia por ese caso, radicada en la Unión Americana por
la empresa Oro Negro, que encargó las grabaciones de los ejecutivos de Pemex
para presuntamente demostrar que su quiebra se debía a que no quiso pagar
sobornos, también formaría parte de la macroinvestigación emprendida por
autoridades estadounidenses, de acuerdo con el diario neoyorquino.
En las grabaciones, cuyos detalles dio a conocer el lunes
Carlos Loret de Mola en nota firmada por Arelí Quintero y Miguel Castillo, se
oye lo que no pocas columnas de la prensa mexicana habían referido de tiempo
atrás: que Emilio Lozoya cobraba entre 50 mil y 100 mil dólares por cita. Se
escucha además a entonces-funcionarios mencionar esquemas de ocultamiento de
los sobornos utilizados por diversos ejecutivos que abren para tal propósito
empresas en Asia o que las ponen a nombre de hijos o incluso padres.
Pero, por supuesto, no es lo mismo haber leído en la prensa
esas versiones que escucharlas en la voz de quienes durante años tuvieron altos
cargos en la petrolera nacional.
Las revelaciones constituyen un escándalo que debe ser
investigado de inmediato por las autoridades mexicanas, porque de lo contrario
el riesgo no es sólo de ser exhibidos como cómplices de impunidad, sino que
Estados Unidos pase por encima de nuestro país en este caso, que podría ser el
Odebrecht mexicano.
De acuerdo con el punto de vista de abogados expertos en
investigaciones anticorrupción a nivel internacional, el caso constituye una
prueba muy delicada para México, pues constituiría la primera indagatoria
multinacional a gran escala en los tiempos no sólo del nuevo gobierno, que ha
hecho del combate a la corrupción su apuesta, sino del Sistema Nacional
Anticorrupción (SNA).
Esto significa que la Fiscalía General de la República (FGR),
y eventualmente la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción tendrían
que coordinarse y cooperar con la SEC y el Departamento de Justicia.
En el eventual caso de que la FGR decidiera no cooperar con
las autoridades estadounidenses, y dado que la implementación del SNA ha
llevado a nuestro país a tener sistemas homologables al de otros países,
entonces se perfila el escenario donde el Departamento de Justicia y la SEC
tendrán la capacidad y el mandato para realizar la investigación sin nuestro
país. Encima, México se quedaría sin acceso a los fondos que por las eventuales
sanciones se impongan a quienes resulten responsables.
La noticia de los audios le ha de haber provocado sentimientos
encontrados a Pemex. Si es una buena noticia tener indicios de casos de
corrupción del sexenio anterior, no lo es tan buena que tendrá que conseguirse
abogados especialistas en lidiar este caso en las grandes ligas. Menos
halagüeño aún lucirá el panorama si a la empresa se le llega a multar por
corrupción, esos castigos serán muy poco oportunos en medio de las dificultades
económicas por las que atraviesa la entidad dirigida por Octavio Romero.
En todo caso, una vez más desde el extranjero llega la
posibilidad de que se investigue a fondo un escándalo en nuestro país. Ojalá en
esas pesquisas participen, proactivamente, las autoridades mexicanas.
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