Durante el sexenio de
Rafael Moreno Valle, el ex Secretario de Salud de Puebla, Jorge Aguilar
Chedraui y la red de corrupción que montó al lado de Gabriel González Cossío y
Eduardo Letayf Acar, crearon un modus operandi que consistió en rehabilitar, dar
mantenimiento y ampliar unidades médicas en el estado que después fueron
derribadas y sustituidas por los famosos Centros de Salud con Servicios
Ampliados (CESSA), con lo que provocaron un quebranto por 165 millones 252 mil
pesos.
El negocio millonario continuó en la construcción de los
nuevos centros de salud, pues el ahora Presidente del Congreso de Puebla y sus
operadores triplicaron los costos de 25
Centros de Salud por los que pagaron mil 139 millones de pesos —en 21 mil 756
pesos el metro cuadrado—, cuando de acuerdo con constructores consultados por
PeriódicoCentral debieron haber costado 334 millones 894 mil pesos — siete mil
pesos el metro cuadrado.
PeriódicoCentral revisó los contratos de obra entregados
directamente por la Secretaría de Salud de 2011 a 2015. Con la creación de una base de datos se pudo corroborar que sin sentido
se licitaron al por mayor obras para dar mantenimiento, ampliar o rehabilitar,
centros de salud que, de antemano, sabían que serían derrumbados para construir
nuevos edificios. Es decir, la dependencia pudo haber ahorrado los 165 millones
de pesos que gastó en estas obras temporales y solo gastar en la construcción
de nuevos edificios.
Este periódico digital logró documentar las irregularidades
con base en un calendario de obras realizadas, uno de los casos más claros de
este desperdicio de recursos es el Centro de Salud Urbano de Izúcar de
Matamoros, para el que en 2011 se
erogaron 868 mil 93 pesos para su mantenimiento; en 2012 se ejercieron un
millón 429 mil 916 pesos en más
obras nuevamente de mantenimiento, y al final la inversión se fue a la basura,
pues en 2014 se sustituyó por un muevo CESSA de 19 millones 926 mil 19 pesos.
Las irregularidades
encontradas se suman a los 400 millones de pesos que esta red de corrupción
desvío en recursos a través de licitaciones a modo entregadas a empresas
pantalla que controlaban Eduardo Letayf y el primo de Jorge Aguilar Chedraui,
Eduardo Torres Chedraui y que documentó el diario local Cambio el pasado 23 de
enero.
Durante el tiempo en que Jorge Aguilar Chedraui estuvo al
frente de Salud, se realizaron ampliaciones, mantenimiento y rehabilitaciones
de Centros de Salud que después fueron sustituidos por los CESSA. En algunos
casos los primeros trabajos se llevaron a cabo en 2011 y 2012. Un año después
se dio la segunda fase de mejoras y apenas 12 meses después se licitaron los
nuevos inmuebles insignia del gobierno de Rafael Moreno Valle.
PeriódicoCentral
detectó que a 32 unidades de salud se les inyectaron 165 millones 252 mil pesos
por trabajos tirados a la basura, pues en algunos casos las obras fueron
demolidas o abandonadas.
Entre las
irregularidades más claras que se encontraron destacan el Hospital General de
Acatlán, que en 2011 recibió mantenimiento por un millón 990 mil pesos pesos.
Para 2012 su ampliación fue de 56 millones 951 mil y un año después lo
sustituyeron por un nuevo nosocomio de 142 millones 855 mil pesos que fue
inaugurado por Enrique Peña Nieto.
Chignahuapan es otro
caso. En 2011 el mantenimiento del Centro de Salud recibió un millón 416 mil
pesos, un año después la rehabilitación fue de 353 mil 370 pesos; y en 2014 se
sustituyó por un CESSA de casi 26 millones de pesos.
El tercero es el
Hospital General de Teziutlán, pues en el primer año al frente de la SSEP,
Jorge Aguilar autorizó un millón 182 mil pesos para mantenimiento. En 2012 se
sustituyó por otro edificio y se desechó el que tenía 66 años; el costo fue de
378 millones 362 mil pesos. Si eso no fue suficiente, al siguiente año se les
ocurrió que era necesario construir una cocina y se gastaron más de 800 mil
pesos.
En el análisis se
detectó que la base de datos de la Secretaría de Salud correspondiente a 2011,
año que se dieron los mantenimientos, no se encuentra en el sitio web de
transparencia del gobierno estatal todos los contratos ni el reporte de los
avances de las obras, solamente hay 55 contratos en el registro.
En el análisis se
detectó que la red de corrupción encabezada por Jorge Aguilar Chedraui, destinó
mil 139 millones 230 mil 949 pesos para la construcción de 25 inmuebles entre
CESSA y nuevos hospitales.
Estos espacios
representan un total de 47 mil 842 metros cuadrados, por lo que en promedio su
costo por metro cuadrado es de 21 mil 769 pesos. Es importante aclarar que este
precio es únicamente por la obra, pues el equipamiento tiene un costo aparte.
Sin embargo,
especialistas en la construcción consultados por Central —quienes solicitaron
la gracia del anonimato por temor a represalias— estimaron que el precio para
una unidad médica u hospital no sobrepasa los 7 mil pesos por metro cuadrado.
De este modo por los más de 47 mil metros cuadrados, la dependencia estatal
pudo haber pagado 344 millones 894 mil 840 pesos.
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Los constructores
explicaron que los casi 22 mil pesos en metro cuadrado es el equivalente al
precio en un predio en el exclusivo fraccionamiento La Vista Country Club con
una construcción que incluya acabados de lujo.
Los casos de
sobrecosto más caros se dieron en Hospital General Tlatlauquitepec en el que el
metro cuadrado de construcción alcanzó los 28 mil 893 pesos, lo que representó
que la obra se encareciera en 212 por ciento.
El Hospital
Comunitario de Cuacnopalan tuvo un precio de 27 mil 600 pesos por metro
cuadrado. El CESSA de Tochtepec alcanzó un precio promedio de 27 mil 118 pesos
el metro cuadrado. En el CESSA Santiago Miahuatlán fue de 26 mil 376 pesos.
Este portal de noticias también detectó que en la
sustitución de los Centros de Salud por CESSA y Hospitales Generales, hubo un sobre costo total por 804 millones
336 mil pesos.
A la cabeza de la red
de corrupción de la Secretaría de Salud, se encontró desde un inicio Jorge
Aguilar Chedraui, quien la operó directamente con la ayuda de Eduardo Letayf,
director de Operación e Infraestructura de la dependencia, de 2011 a 2013, años
en los que el panista fungió como titular de los Servicios de Salud.
Una vez que Aguilar Chedraui tuvo que dejar la Secretaría
Salud —a principios de 2013— para ocupar una curul en el Congreso de Puebla,
quien quedó al frente de la red fue Gabriel González Cossío como Subsecretario,
pero incluso cuando dejó este cargo siguió de facto al frente de la operación.
Cossío tenía como
principal hombre de confianza a Javier Cruz Grajales, ex director de Operación
e Infraestructura. La red de corrupción será detallada en las siguientes
entregas de este especial.
PRI, PRD MORENA Y MC piden investigar.
La Auditoría Superior
de la Federación (ASF) es la única que tiene facultades para abrir una
investigación en contra del ex secretario de Salud, Jorge Aguilar Chedraui por
el quebranto de 165 millones de pesos en obras inútiles y el sobre costo de más
de 800 millones en la construcción de los Centros de Salud y Servicios
Ampliados, edificados durante el sexenio morenovallista.
Así lo consideraron los priistas Javier López Zavala y
Víctor Giorgana; la perredista, Socorro Quezada; el legislador federal de
Morena, Rodrigo Abdala y el diputado local de Movimiento Ciudadano, Julián Peña
Hidalgo; quienes se alarmaron por la malversación de recursos que pudo haber
sucedido durante la administración morenovallista en la Secretaría de Salud.
El aspirante del PRI
a la gubernatura de Puebla para 2018, Javier López Zavala, fue el más crítico y
exigió que se presente una denuncia penal en contra de Jorge Aguilar Chedraui:
Tenemos que pedirle a
la Auditoría Superior de la Federación que investigue el origen y aplicación de
estos recursos que no ayudaron en nada al crecimiento del estado, sólo fueron a
hacer negocios y a parar a las bolsas de los empresarios o del prestanombres
que él tiene, porque ya vimos que sin licitación un amigo de él se dedicaba a
construir estas obras de mala calidad y a la larga sin ninguna proyección
porque no hubo planeación”.
Además, dijo que
quedan 5 años para que se investigue la aplicación de los recursos que
estuvieron a disposición de Aguilar Chedraui y calificó como una incongruencia
su argumento de que ya fueron aprobadas sus cuentas públicas cuando el
morenovallismo insiste en reabrir las del ex munícipe capitalino Eduardo
Rivera.
Que se sancione
conforme a derecho, no sólo es suficiente la sanción sino que se devuelvan esos
recursos y apoyen a la gente, no a los amigos de Aguilar Chedraui (…) Es
lamentable que haya desviado más de 160 millones de pesos, que no hayan servido
para nada. Eso es no tener sensibilidad de ninguna formación responsable,
porque ese dinero hubiera servido para algo más urgente como comprar
medicamentos, como contratar más médicos, hay un problema enorme en el estado.
En Zacapoaxtla y Cuetzalan la gente se queja de que la ambulancia no tiene
gasolina”.
Por su parte, la Diputada del PRD y dirigente estatal de ese
partido, Socorro Quezada Tiempo consideró que las notas en contra del líder del
Congreso son parte de un fuego amigo de alguien a quien incomoda, e indicó que
las cuentas públicas del actual legislador del PAN ya fueron aprobadas.
Además, precisó que sólo la Auditoría Superior de la
Federación (ASF) puede investigar el desvío de recursos del panista cuando
fungió como secretario de Salud:
Parece más fuego amigo. Creo que es incómodo para alguien
del nuevo gobierno. Que denuncien ante la ASF porque su cuenta pública ya fue
aprobada”.
En entrevista por separado, el coordinador de los diputados
del PRI en San Lázaro, Víctor Giorgana destacó que la ASF debe investigar a
toda la administración morenovallista al igual que el gobierno entrante a
través de las actas de entrega- recepción.
Sobre el caso, el Diputado federal de Morena, Rodrigo Abdala
Dartigues también coincidió en que la única instancia que podría investigar el
desfalco de Aguilar Chedraui a la Secretaría de Salud es la ASF. Sin embargo, aseguró que la dependencia
federal ha mantenido una complacencia a todos los actos de corrupción de la
administración morenovallista.
Es lo que nos está
demostrando la ASF, hay un aval incluso a este tipo de conductas y desfalcos.
Recordarás que para el tema de la deuda de Moreno Valle, es un asunto que yo
pedí a la ASF que lo diera a conocer, que hiciera un informe sobre el mismo,
eso fue en febrero del año pasado y no ha sucedido nada”.
Finalmente, el legislador de Movimiento Ciudadano, Julián
Peña Hidalgo coincidió con la perredista Socorro Quezada, en el sentido de que
las cuentas públicas de su compañero ya fueron aprobadas y únicamente la ASF
podría investigar la aplicación de recursos federales en el rubro de salud.

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