Las
autoridades de la Ciudad de México, estatales y federal, además del sector
empresarial, anunciaron diversos planes para destinar recursos y fondos parar
reparar los daños causados en las zonas afectadas por el sismo: Ciudad de
México, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tabasco y
Tlaxcala.
En el caso
de la capital del país, por ejemplo, Enrique Peña Nieto; el Jefe de Gobierno
capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa, y el delegado de Cuauhtémoc, Ricardo
Monreal Ávila, ya se pronunciaron acerca de sus respectivos proyectos para
volver a erigir lo que hoy son escombros.
En los últimos días ciudadanos y
organizaciones han manifestado su rechazo a que el gobierno maneje por sí solo
el dinero para la reconstrucción de la Ciudad de México.
No sólo son los grupos civiles, en la
opinión de representantes del sector empresarial de la capital del país “no
podemos confiar absolutamente” en las autoridades, y por esa situación, hoy más
que nunca, la sociedad civil debe de involucrarse.
“Ya basta de que el Gobierno sea
quien decida cómo aplicar los recursos que son de todos. Todos tenemos que
opinar. Todos tenemos que vigilar y exigir la transparencia. Todos tenemos que
tener perfecta consciencia de los recursos: cuántos son; con qué se aplican;
cómo se gastan; quién los administra; en qué se usan; por qué se les terminó el
gasto. Es una labor de todos”, dijo a SinEmbargo Humberto Lozano Avilés, presidente de la
Cámara de Comercio de la Ciudad de México (Canaco).
“¡Ya basta! La ciudad está de verdad
hastiada, lastimada y no podemos seguir así […]. Los gobiernos no han sabido
gobernar. Este sismo nos sacudió como mexicanos […]. Aquí lo que necesitamos es
que ya paremos a estos gobiernos porque ya no aguantamos otro bache. Es muy
importante dejar enfatizado: ese dinero quiero que lo maneje la iniciativa
[privada] y que ellos revisen” las cuentas, manifestó Guillermo Gazal Jafif, presidente de
Procéntrico A.C., organización que agrupa a diversos comerciantes del Centro
Histórico y de varias partes de la Ciudad de México.
Los fondos para la capital del país
vendrán de diversas fuentes: el seguro de exceso de pérdidas del Fondo para la
Atención de Desastres Naturales (Fonden) [hasta 5 mil millones que compartirá
con los estados de Morelos y Puebla]; planes integrales de reconstrucción y recuperación -como el
que propone Monreal- coordinados por la ciudadanía y que incluyen la creación
de fideicomisos; donaciones y aportaciones de organizaciones civiles, órganos
internacionales, además de personas físicas y morales (empresas) -incluso,
Miguel Ángel Mancera creó el sitio “reconstruye”, para que los que gusten,
donen desde 50 hasta 1 mil pesos-; aparte de políticas extraordinarias de
exención del pago de impuestos (SAT) y créditos preferenciales de vivienda
(Infonavit).
“Por ejemplo, los apoyos del sector
corporativo han donado más de 465 millones de pesos. Tenemos
estrellas y deportistas [que] llevan más de 102 millones de pesos entregados.
Tenemos otro rubro de donaciones de
gobiernos extranjeros que han donado más de 534 millones de pesos. Toda esa
cantidad, todo ese dinero y esos recursos deben de tener un canal totalmente
transparente […]. Que nos digan cómo van a utilizar ese recurso. Bajo qué
criterios se van a integrar los apoyos que están llegando”, comentó Octavio
Villalba, asesor general de Procéntrico A.C.
Los empresarios coinciden en algo:
primero, que los recursos no los maneje una sola persona sino varios actores:
académicos, peritos, organizaciones civiles, ciudadanía, empresas, gobierno,
entre otros.
En segundo lugar, que
no basta con “construir o reconstruir las viviendas que fueron dañadas”. Hay
que “transformar la ciudad en una sociedad con viviendas sostenibles” y
generar un comité nacional de reconstrucción en el que participe el Gobierno
federal, como explicó la Canaco.
“Siempre
Mancera va a atender sus propios vericuetos […] pero tenemos que ir un poco más allá. ¿Dónde está la reforma al reglamento
de construcciones, a los usos de suelo? […] Se requiere necesariamente una
reforma urbana profunda de carácter estratégico que contemple la reconstrucción
de una ciudad segura, viable, sustentable y democrática. Ahí es donde tenemos
que enfocarnos”, argumentó Villalba.
Los
empresarios no sólo critican las administraciones de la Ciudad de México y las “reglas de operación de las
instituciones ejecutoras que hacen muy difícil la implementación de un programa
ágil y funcional”, como dejó saber Procéntrico A.C. También critican la falta de austeridad, que anunciada por el Gobierno
federal desde 2015, no se ha visto reflejada en las cuentas públicas.
“No puede ser posible que, teniendo
una situación tan crítica como la que tenemos aquí, no exista austeridad. Se requiere austeridad para paliar
la desgracia que estamos viviendo. ¿Por
qué los políticos no pueden asumir sus sueldos basados en veinte salarios
mínimos?, por ejemplo. ¿Quieres más salario? Que aumenten el salario mínimo,
pero ya que den señas de que en verdad van a apoyar al país, [de que] van a
apoyar a la ciudadanía. Es bien fácil que ellos toman el micrófono y hablan y hablan,
pero no actúan en consecuencia de lo que está pasando. Es el grave problema de
la incongruencia que tienen los políticos”, acusó la organización de
comerciantes y empresarios.
Y en esta
situación, la crisis tras el sismo parece
agravarse, el escrutinio público se alza entre críticas luego de que la semana
pasada, Miguel Ángel Mancera, anunciara que la Asociación de Desarrolladores
Inmobiliarios (ADI) estaría a cargo de la reconstrucción de miles de inmuebles
dañados, cuyas afecciones sean significativas, mas no estructurales.
Más allá de
la falta de austeridad y de los negocios opacos, Procéntrico A.C. refirió que “no entendemos cómo se manejan esas
cantidades que están desembolsando tanto artistas como sectores financieros y
extranjeros. ¿Cuál es el mecanismo que está utilizando el Gobierno de México
para destinarlo a enfrentar las contingencias?”.
Y la Canaco
lleva a exigencia la aclaración de la duda sobre esos recursos: “Lo que esperamos del gobierno no es que le
tengamos que pedir cuentas, sino que las cuentas ya estén allí, tanto de la
Ciudad de México como el federal. Siempre transparente, de cara a la sociedad,
con apertura ante la sociedad misma”.
LA PROPUESTA
DE RECONSTRUCCIÓN.
La semana
pasada, el Ejecutivo federal propuso una mesa de coordinación con el sector
privado con la finalidad de canalizar los recursos a las zonas más afectadas
por los sismos.
Y según la
propuesta del presidente de la República, no se trata de que el Gobierno
federal administre los recursos, sino que pueda “orientarlos” para no duplicar
esfuerzos y lograr que la ayuda llegue a quienes lo necesitan.
Esto anunció
el Primer Mandatario luego de que, pasado el sismo de 7.1 grados en la escala
de Richter, el sector empresarial anunciara la creación de “Fuerza México”, un
fideicomiso para coadyuvar en las reconstrucciones, manejado por un comité
directivo que está integrado por empresarios del Consejo Coordinador
Empresarial (CCE), del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), la Confederación de
Cámaras Industriales (Concamin), la Asociación Nacional de Tiendas de
Autoservicio y Departamentales (Antad), la Asociación de Bancos de México
(ABM), la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), entre
otros.
“Los recursos que tiene la iniciativa
privada los va a manejar a través de un fideicomiso privado. No se van a juntar
con los dineros públicos, entonces todo lo que ponga la sociedad, como
nacionales como extranjeras, van a estar y están salvaguardados a través de un
fideicomiso privado”,
comentó Humberto Lozano Avilés a SinEmbargo.
Empero, en
un país donde la corrupción es un “problema serio” -en el último Índice de
Percepción de la Corrupción en el sector público, elaborado por Transparencia
Internacional, México obtuvo 30 de 100 puntos-, la confianza en el Gobierno es
precaria.
“No tenemos confianza en cómo han
venido manejando los recursos. Ha habido todos los casos de corrupción
posibles. De hecho, por poner sólo un ejemplo, el escándalo de la ‘casa blanca’
multiplicado por dos, vale exactamente lo que valdrían las aportaciones por un
año de todos los partidos políticos. De este tamaño es la preocupación”, dijo en conferencia de prensa Marco
Cortés, coordinador de la bancaba blanquiazul en el Congreso.
Para
Diputados y empresarios la transparencia
debe de existir desde un principio, porque si no, como dijo el legislador
morenista Jesús Valencia, “lo que va a ocurrir en el mediano plazo es que ese
dinero puede volverse opaco y sabemos que tiende a desaparecer”.
“Vamos a
estar participando para que esta reconstrucción y transformación de la ciudad
sea acorde de las necesidades y exigiremos que todos los manejos sean
completamente abiertos, transparentes y de cara a la sociedad”, dijo Lozano
Avilés de la Canaco.
“El
gobierno, sin importar del color que sea, tiene la gran oportunidad, ahorita,
con los desastres que se vivieron, de que la sociedad volvamos a creer en
ellos. Deseamos de todo corazón que no pierda esa oportunidad […] y que los
gobiernos sean totalmente transparentes y no les tengamos que pedir cuentas
sino porque las cuentas estén exhibidas en una plataforma”, concluyó.

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