Los “cuates y las cuotas” Son los que han hundido la
credibilidad de la mayoría de las instituciones del país, y sólo se salvan, por
ahora, la Auditoría Superior de la Federación y el Banco de México, asegura
Arturo González de Aragón. En entrevista con Proceso, quien fuera el primer
titular independiente de la ASF analiza el fenómeno de la corrupción rampante
que padece el país y de cómo funcionarios y políticos, lejos de combatirla, la
han promovido y la siguen fomentando.
Son un estercolero… Esta es la imagen con la que Arturo
González de Aragón describe la condición
actual de la política mexicana y los altos índices de corrupción en el país.
En
entrevista con Proceso, el auditor Superior de la Federación en el periodo
2002-2009 puntualiza: “México se ha
convertido en la república de la impunidad porque no somos capaces de castigar
a nadie”, Aún peor, continúa, es que las figuras involucradas en desvíos o
fraudes con dinero público “¡hoy siguen, increíble, con prestigio!”.
Encargado de
hurgar y vigilar en las finanzas de los gobiernos federal, estatal y municipal
durante los primeros ocho años de existencia de la Auditoría Superior de la
Federación (ASF), sentencia: “La
corrupción, el cinismo y la desvergüenza de muchos miembros de la clase
política son distintivos de nuestro tiempo”.
Respecto del
papel realizado por el actual titular de la ASF, Juan Manuel Portal, quien lo
relevó en el cargo y concluirá su periodo de ocho años al frente de la
institución el último día de diciembre próximo, comenta: “Su gestión tiene dos vertientes muy buen desempeño profesional, pero
ha quedado a deber en su desempeño ético y conducción interna; hay cuestionamientos
en su manejo moral”.
Y si bien
Portal puede aspirar a la reelección en la ASF, González de Aragón considera
que eso no ayudaría a la institución a consolidarse.
A su juicio, los tres elementos que
debe reunir quien aún tendrá que revisar dos cuentas públicas del actual
presidente Enrique Peña Nieto y los seis del Ejecutivo federal entrante son:
“Ética, política y moral pública” para “acabar con el estercolero que es la
política mexicana y la corrupción”.
Y deja ver su preocupación ante una posible injerencia
del gobierno peñanietista en el proceso sucesorio de la ASF. “¿Cuántas cuentas
públicas le quedan al actual presidente? Dos. Entonces, no le interesaría a la
administración priista hacer un intercambio de complacencias con la reelección
o con la elección. ¡Cuidemos mucho eso!”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.