Agremiados de los sindicatos de Trabajadores
al Servicio del Poder Ejecutivo (Staspe) y de Trabajadores de la Universidad
Michoacana (SUEM) tomaron este lunes oficinas gubernamentales y la rectoría de
la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) para presionar al
gobierno de Silvano Aureoles y a las autoridades universitarias a que cumplan
con los pagos pendientes.
Además, trabajadores de la Universidad
Intercultural Indígena de Michoacán (UIIM) realizan un paro de brazos caídos.
En el
primero de los casos, los sindicalizados
exigen la renuncia de Ignacio Campos, titular de la Dirección de Pensiones, por
presuntos malos manejos dentro de dependencia.
Los afiliados a este sindicato
aseguran se les adeuda una cantidad aproximada a 400 millones de pesos.
Por su
parte, los del SUEM siguen haciendo
presión para que la Casa de Hidalgo les pague los adeudos. Por ello, tomaron la
torre de rectoría y la avenida Madero a la altura del Colegio de San Nicolás.
Los
empleados señalaron que, al momento de la toma, 50% de ellos no habían recibido su pago desde el 31 de noviembre del
año pasado.
El Sindicato de Empleados de la
SEUIIM se declaró en paro de brazos caídos en exigencia de pagos y por un
presunto incumplimiento al contrato colectivo. En un mensaje, informó que este
lunes se declaraba en asamblea permanente.
“Como
primera acción surgida de la misma, convocamos a nuestros agremiados a la
realización de un paro de brazos caídos como protesta por las violaciones
reiteradas al Contrato Colectivo de trabajo (CCT) por parte de la autoridad, la frecuente demora del pago de nuestras
quincenas, la inexistencia de un seguro de vida para los trabajadores”,
explicó.
Los sindicalizados demandaron
solución inmediata a sus problemáticas y lanzaron un “ya basta” de atentar
contra la integridad social y económica de los trabajadores y sus familias.
Dijeron que se encaminan a una defensa colectiva de la educación pública en el
país y el estado.
“En consecuencia, al ser la educación
un servicio de interés público y no una mercancía, demandamos a la autoridad
una efectiva rendición de cuentas y una consecuente transparencia, aspectos
ausentes en la presente gestión”, dijeron.
Y demandaron que la Universidad no
sea, “nunca más, objeto de botines políticos y reservorio de recursos para
satisfacer las ambiciones de la clase política. En ese sentido, llama atención el
abultamiento de la nómina y otros indicios de opacidad”.
Aseguraron
que las nuevas contrataciones y los acuerdos laborales fuera de la vigilancia
del SEUIIM, como titular del CCT, han ahondado en la actual situación financiera
de la casa de estudios, bajo la responsabilidad de la actual administración.
“Fruto de lo
anterior, el clientelismo y el
amiguismo, además de manejos verticales de la autoridad campean en nuestra
Universidad. Toda esta situación manifiesta, pone en riesgo nuestros salarios
de los meses de noviembre y diciembre que faltan por cubrirse y el aguinaldo al
que tenemos derecho todos los trabajadores del país”, afirmaron.
Luego,
llamaron a las autoridades gubernamentales y universitarias “a tratar el tema
de nuestra casa de estudios con la seriedad indispensable y se nos señale el
rumbo de nuestra universidad a través de un plan de desarrollo institucional
que involucre a todos los actores universitarios, el cual desde comienzos de la
actual gestión fue solicitado y hasta la fecha no ha sido presentado”.
Por último,
destacaron la importancia de que se respeten “plenamente los derechos
laborales, pero también el establecimiento de una agenda pública que aborde los
temas referidos, con el espíritu de la democracia participativa, siempre con
miras al crecimiento de la UIIM”.
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