Por Efrén
Flores.
Los gastos más dispensables de la
Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) equivalieron a
14.2 mil millones de pesos durante el sexenio pasado. Esta cantidad equivale a
1.2 veces el gasto total de la dependencia federal en sus 28 programas
ambientales prioritarios.
De acuerdo
con los informes 2013-2018 de la Cuenta Pública de la Semarnat, los egresos que
representan una mayor oportunidad de ahorro –como los gastos en alimentos y
utensilios, arrendamientos, artículos deportivos, parque vehicular, publicidad,
vestuario y viáticos– ocuparon en promedio el 4.5 por ciento del gasto total de
la dependencia federal y aumentaron, proporcionalmente cada año, 5.4 puntos
porcentuales.
Sólo entre 2013 y 2018, el
presupuesto de estos 28 programas ambientales decayó en 63.1 por ciento, al
pasar de 31.8 a 11.7 mil millones de pesos. Y como proporción del gasto total
de la dependencia federal, estas participaciones pasaron de ocupar el 56.3 por
ciento del presupuesto anual, a ocupar el 26.9 por ciento.
“Las cifras
del dispendio son exorbitantes; año con
año se develan escándalos de derroche de recursos en bienes y servicios
suntuosos, como lo son, enunciativamente, seguro médico particular, automóviles
nuevos, camionetas blindadas, choferes, guardaespaldas, viajes en helicópteros
o aviones privados, y en muchos casos comidas y bebidas, comportamientos que
durante varias décadas se consideraron normales entre los políticos y
gobernantes”, se lee en la iniciativa de Ley de Austeridad Republicana del
Congreso de la Unión, con fecha del 11 de septiembre de 2018.
PACCIANO-ALAMAN-SEMARNAT.
El gasto en bienes y servicios de la
Semarnat durante el sexenio pasado no estuvo, en ese sentido, exenta de gastos
“suntuosos”. Ejemplo de ello fue la erogación de al menos 2.3 millones de pesos
para mantener una “camioneta blindada”, o 538 millones en alimentos, vales de
despensa y viáticos para funcionarios públicos, según cifras del portal
CompraNet de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
En el mejor
de los casos, tomando como referencia
los memorándum y las iniciativas para expedir la Ley de Austeridad Republicana
del Gobierno en turno, las instituciones del Gobierno federal podrían reducir
sus gastos operativos hasta en un 35 por ciento, en promedio, sin afectar la
calidad de su operación.
Una
reducción equiparable a la tercera parte del gasto más dispensable de la
Semarnat equivaldría a 4.9 mil millones de pesos. Con esa cantidad de dinero,
la dependencia federal pudo haber incrementado, en cuatro puntos porcentuales,
su gasto anual en programas prioritarios.
Lo anterior cobra especial relevancia
considerando que aunque “México ha dado grandes pasos [en los últimos años]
para fortalecer su política ambiental y desarrollar un enfoque coherente para
múltiples problemas ambientales”, aún tiene un “importante” reto para
“descarbonizar” gran parte de sus sectores productivos, de acuerdo con la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En su
penúltimo informe (2015) de calidad ambiental, la Semarnat reconoce que la huella ecológica estimada de los mexicanos
“pasó de tener un crédito ecológico de alrededor de 2 hectáreas globales” en
1961, a tener “un déficit de 1.6 hectáreas globales” al corte de 2012.
Esto significa que en 50 años las
necesidades de los mexicanos excedieron la biocapacidad de su territorio, o
bien, la capacidad de sus áreas biológicamente productivas para generar
recursos y absorber los desechos resultantes de su consumo.
EL GASTO DE
LA DEPENDENCIA AMBIENTAL.
Durante el
sexenio pasado, la Semarnat erogó un
total de 4.7 mil millones de pesos en arrendamiento de bienes, inmuebles y
vehículos, así como 3.3 mil millones de pesos en bienes y servicios para su
parque vehicular, de acuerdo con los informes presupuestarios de la dependencia
del Gobierno federal.
También devengó 2.6 mil millones en servicios de
traslado y viáticos de funcionarios públicos; 2.4 mil millones en servicios de
comunicación social y publicidad; 875.5 millones en vestuario, blancos, prendas
de protección y artículos deportivos, además de 251.3 millones de pesos en
alimentos y utensilios.
El 32 por ciento (4.5 de 14.2 mmdp)
de los gastos de la Secretaría correspondió a contrataciones públicas
gubernamentales, de las cuales, el 61 por ciento –correspondiente a casi 2.8
mil millones– fue otorgado por adjudicación directa federal, distribuido en 1
mil 334 contratos entre 2013 y 2018.
El gasto que implicó mayores
oportunidades de ahorro presupuestario y que en promedio acaparó el 65.3 por
ciento del gasto en contrataciones gubernamentales anuales (en CompraNet) de la
Semarnat –relativo a propaganda y difusión, eventos oficiales, arrendamientos,
parque vehicular, viáticos, vales de despensa, vigilancia privada, ropa no
especializada y artículos deportivos– tuvo una variación positiva promedio anual
de 37.5 puntos porcentuales.
Entre 2013 y 2018, el monto
consolidado de los contratos más dispensables fue 89 por ciento mayor, al pasar
de 268.2 a 506.5 millones de pesos. Además de los gastos en una camioneta
blindada (2.3 mdp) y en alimentos, vales de despensa y viáticos para
funcionarios públicos (538 mdp), destacaron gastos en conferencias, reuniones y
eventos oficiales (710.1 mdp), vigilancia privada (55.9 mdp) y “medallas” (259
mil pesos).
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