Enrique
Galván Ochoa.
Los
países de la OPEP+ llegaron a un acuerdo después de muchas horas de
teledebates: reducirán la producción de petróleo en forma escalonada. En abril
y mayo, 10.2 millones de barriles al día, y de junio a julio, 8 millones.
Participaron en la telereunión 23 países. El gran logro fue que Rusia y Arabia
Saudita acercaran sus posiciones, pues habían llegado a un punto de desacuerdo
que parecía imposible salvar. México asistió representado por la secretaria de Energia,
Rocío Nahle. Quisieron que aceptara que Pemex redujera su producción en 400 mil
barriles diarios. No aceptó. Le dieron la opción de que su decisión quedara
pendiente, que apareciera en blanco la cuota de México, y rehusó. Las presiones
vinieron principalmente de Rusia y Arabia Saudita. No la convencieron. El
acuerdo de la OPEP tiene un costo y un beneficio. El beneficio consiste en que
subirá el precio del petróleo y los ingresos del gobierno mexicano. El costo es
que los consumidores verán que el precio de la gasolina, que ha bajado en las
semanas recientes de 20 a 13 pesos el litro, tenderá a subir nuevamente.
¿Cuánto? Es algo difícil de predecir. Sin embargo, no puede restarse
importancia a que la OPEP haya puesto final a la guerra del petróleo, ya que
había desquiciado el mercado y amenazaba con llevar a la quiebra a empresas
petroleras de todo el mundo. También hay que destacar la posición firme de
México ante los tiburones rusos y árabes. Entrada la noche, Nahle informó vía
Twitter que México había ofrecido bajar 100 mil barriles diarios.
Sin empleo.
La semana
pasada se registraron 6.6 millones de solicitudes de ayuda por desempleo en
Estados Unidos. Añadidas a las de las tres últimas semanas, suman 16.6
millones. Los desempleados tienen derecho a recibir un subsidio en dinero, pero
muy por debajo de su sueldo. De acuerdo con expectativas de Bloomberg
Economics, el desempleo en la Unión Americana se acercará a 15 por ciento de la
población laboral en abril. Apenas en febrero había registrado un mínimo
histórico de 3.5 por ciento. El pico registrado en la última recesión había
sido de 10 por ciento. A medida que se cerraron empresas por el coronavirus,
los trabajadores fueron despedidos en todas las industrias con una velocidad
sin precedentes. Es probable que las solicitudes se mantengan elevadas en las próximas
semanas, ya que más estados emitierion órdenes a sus habitantes de quedarse en
casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.