Cúpulas del Sindicato de Trabajadores
Petroleros de la República Mexicana (STPRM) –que encabeza Carlos Romero
Deschamps-, en al menos 6 estados –Veracruz, Tabasco, Campeche, Oaxaca, Nuevo
León y Guanajuato-, mantienen un reinado a base de nepotismo, corrupción,
enriquecimiento y prebenda política a costa de Petróleos Mexicanos (Pemex) y
los miles de agremiados, auspiciados también por la Reforma Energética echada a
andar por la administración federal en 2014.
Reelegido
por cuarta ocasión, Romero Deschamps cuenta
con su séquito de directivos de secciones en todo el país, quienes lo mismo
usan su posición para amarrar cargos político-electorales, como para amasar
grandes fortunas que “desaparecen” en los procesos internos del mismo sindicato
y que quedan impunes.
Proceso
detalló las maniobras de la cúpula petrolera en las seis entidades mencionadas
en el marco del 80 aniversario de la expropiación petrolera -18 de marzo-, encontrando un sin fin de irregularidades,
así como presiones y amenazas contra los disidentes que se atreven a
denunciarlos.
Veracruz:
clientelismo político-electoral-petrolero.
Los
directivos del STPRM, en sus secciones
30, 10 y 23 con sede en el Golfo de México, en Veracruz, se han enriquecido y
obteniendo prebendas políticas a raíz de su cargo, mientras miles de empleados
de Pemex continúan en la incertidumbre laboral ante lo que ellos llaman “el
esqueleto” de la industria petrolera.
Los obreros
aseguran que con la Reforma Energética, la ahora llamada empresa productiva del
Estado ha dejado de invertir en
capacitación, mantenimiento de inmuebles y exploración y extracción de gas,
dejándole todo a manos extranjeras y a funcionarios amigos del gobierno
federal.
Didier
Marquina Cárdenas, dirigente de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas
Petroleros (UNTyPP), con sede en Coatzacoalcos, fustiga que hoy México tiene una política energética
contraría a los intereses del país, en donde el gobierno de Peña Nieto ha
mostrado “igual que Calderón y Fox” una “prisa increíble” por “deshacerse” de
los activos de la paraestatal.
“Hoy Pemex está hecho añicos,
desarticulado, sobreviviendo, los profesionistas del petróleo estamos (sic)
tratando de sacar a flote un barco, que el mismo gobierno se ha encargado de
echar a perder en su maquinaría, está empresa, hay que decirlo, flota de
milagro”, explica en
entrevista.
Al norte de
la entidad, en Poza Rica, sede de la sección 10 del STPRM, obreros acusan que se vivió la muestra más fehaciente del clientelismo
político-electoral-petrolero, pues el secretario general de dicha sección,
Sergio Lorenzo Quiroz Cruz, pese a estar acusado de fraude ante la PGR (carpeta
de investigación 303/2016) y en la Fiscalía General del Estado (carpeta de
investigación 610/2015) por enajenar, vender o arrendar 21 inmuebles que eran
propiedad del sindicato y que Quiroz sacó usufructo personal sin favorecer a
sus agremiados.
Además, Quiroz también es relacionado por empleados
jubilados de Pemex en el gran fraude que fue la caja de ahorro denominada
Asociación Solidaridad, en la cual, aproximadamente 3 mil empleados resultaron
afectados por el desfalco de 1,500 millones de pesos, lo que orilló a que media
docena de jubilados petroleros se pusieran en huelga de hambre en el 2015 y en
varias ocasiones hicieran marchas.
En dicho escándalo
también estuvieron involucrados el
presidente de la asociación civil Solidaridad, Héctor Cruz Rodríguez, y el
delegado del departamento de Jubilados del STPRM de la Sección 30, Donaciano
Ortiz Hernández. El apoderado legal de dicha caja de ahorro, Armando Violante
Herrera, fue ejecutado en el restaurante de un hotel en marzo del año pasado;
la devolución del dinero quedó en el limbo.
En
Minatitlán, al sur de Veracruz, la
situación no es tan distinta, históricamente la Sección 10 tiene perpetuadas
las candidaturas a diputación federal y alcaldía. Un ejemplo de esta región es
Sebastián Guzmán Cabrera, poderoso líder petrolero y sucesor de Joaquín
Hernández Galicia “La Quina”, en la década de los 90.
De ahí en
adelante, la sección 10 del STPRM ha tenido
a Leopoldo Torres García, exdiputado local y exalcalde de Minatitlán,
beneficiado por el gremio petrolero; Pablo Pavón Vinales, exalcalde de Mina y
diputado local por el PRI, aunque en el 2010 mudó al PAN para volver a ser
presidente municipal, pero perdió estrepitosamente ante el mismo Leopoldo
Torres.
El caso de Pavón Vinales es “sui
generis”. Fue detenido en el 2011 por elementos de la Agencia Veracruzana de
Investigaciones (causa penal 237/2011) por administración fraudulenta por 2
millones 600 mil pesos en su etapa de líder sindical, un semestre después
volvería a ser detenido acusado de “privación de la libertad” en agravió del
trabajador petrolero, Flavio Pineda, y días después quedó en libertad.
Jorge Wade,
Raúl Cadena y José Luis Sáenz Soto también han ocupado la alcaldía de
Minatitlán y diputaciones federales por el PRI, valiéndose del sindicato
petrolero, razón por la que desde la
última elección local (julio 2017), el gremio petrolero decidió mover sus votos
a Morena, que hoy gobierna este partido emergente con Nicolás Reyes Álvarez.
En
Coatzacoalcos, Didier Marquina asegura
que Peña Nieto, con la aprobación de líderes sindicales petroleros, directivos
de Pemex y de legisladores y senadores, “repartió” en su sexenio el petróleo
como si fuera “pinole”.
Marquina
señala que incluso, hoy, amigos de los
dos expresidentes, Vicente Fox y Felipe Calderón continúan en el negocio de los
energéticos con la permisividad de Peña Nieto: “Ahí están los contratos, revísalos
puros amigos de los expresidentes y del actual”.
En Poza
Rica, en la Sección 30, Edgar Miguel Zuleta, operador de batería de separación apuntala que este sexenio que va
concluyendo ha sido el peor en materia petrolera de todos los tiempos.
“El peor en producción, en aumentos a
gasolinas, en capacitación a personal, inversiones grandísimas en este rubro
como lo el Centro de Adiestramiento en Seguridad Ecología y Sobrevivencia
(CASES) en el municipio de Papantla que sigue en el abandono”, expone Zuleta.
Es de los
pocos obreros que se atreve a hablar en el norte de la entidad, pues el temor que hay hacia el dirigente
petrolero Lorenzo Quiroz es la constante en esa región, salpicada –apunta
Zuleta- por inseguridad en las instalaciones petroquímicas y en la calle.
“Los obreros de Pemex estamos a
merced de la delincuencia en muchas instalaciones, a despidos, malos manejos en
las inversiones y recursos. Jamás los petroleros habíamos estado en esta
situación”.
Y es que la Reforma Energética que
tanto presumió Peña Nieto –apuntan Marquina y Zuleta- solo trajo incertidumbre
al sector, centros de trabajo cerrados y “acomodos” que restaron puestos de
trabajo al personal transitorio, así como jubilaciones y recortes a
prestaciones.
Nuevo León:
las presiones y amenazas de la Sección 49.
Como petroleros
disidentes de la Sección 49 del sindicato de Pemex, en Cadereyta Jiménez, los
hermanos Evaristo y Ricardo Antonio Moreno Rangel denuncian presiones y amenazas de la actual dirigencia, que efectúan
cobros indebidos a los trabajadores.
La acusación
directamente es contra el secretario
general seccional, Rafael Ortuño, por imponerles cuotas por servicios que no se
prestan o por ayudas que no les consultaron y que les rebajan a los
empleados de la refinería Héctor R. Lara Sosa, ubicada en este municipio de la
periferia urbana de Nuevo León, ubicado a 30 kilómetros al oriente de la
capital.
Evaristo
Moreno, quien es cabo en el departamento de Mecánica en la planta, con 29 años
de antigüedad, exhibe un recibo de
nómina con fecha de 22 de octubre del 2017, en el que se le incluye una
“aportación voluntaria 19 de septiembre”, por 289.86 pesos que le fueron
descontados sin autorización, para ayudar a beneficiados por el sismo ocurrido
el año pasado en el centro del país.
Así como
esta, dice, hay otras cuotas por cargos
fantasmas que les han cargado a los trabajadores de la sección.
“Es una
burla que nos estén rebajando, aparte, 2 pesos por cabeza. Pero, aunque te
quiten un peso, pienso en cuánto dinero no nos roban. Y a dónde va a parar todo
eso, es lo que queremos saber”, dice Moreno en referencia a otro cobro, del
mismo recibo, que se refiere al concepto de “fomento deportivo”.
Dice que al exhibir irregularidades como esta ha
sido objeto de persecución y castigos del dirigente. Recuerda que el año
pasado, en represalia por externar su inconformidad de manera permanente, fue
suspendido 30 días de su trabajo.
Acusa a Ortuño de haberlo amenazado
de muerte, por manifestar públicamente su oposición a las decisiones que toma
en el interior del sindicato.
“A mí me dijo que me iban a levantar
y le dije: ‘Si me van a levantar que me levanten a las 7:30 se la mañana porque
yo entro a las 8 a trabajar’”, señala en la entrevista.
Por su
parte, Ricardo Antonio Moreno Rangel, quien se jubiló en agosto del 2016, luego
de más de 35 años como petrolero, coincide
con su hermano, al señalar que la gestión de Ortuño ha sido gansteril y
represora.
Recuerda que
en el año de su jubilación pretendió formar una planilla para presentarse como
opositor de Rafael en las elecciones internas por la secretaría general de la
Sección 49, pero con amaños le impidieron registrarse.
Para exhibir
antecedentes de quienes manejan la sección 49, Ricardo Antonio muestra el oficio 755/2008, dentro del Proceso Penal
35/2008-III, con fecha de 8 de abril del 2008, que contiene una orden de
aprehensión por fraude en contra de José Izaguirre Rodríguez, Juan Fraga
Godínez, Marco Antonio barrón Sánchez y Juan José Ramírez Vázquez.
La orden la obsequia el juez sexto en
materia penal del primer distrito judicial de Nuevo León, Roberto Pedraza
Valdez. La denuncia se desvaneció, afirma Ricardo.
Al interior del gremio no existen
voces disidentes que presenten denuncias o pruebas, pues los inconformes son
silenciados mediante amenazas que son, mayormente, en forma de represión
laboral, señala.
Aún ya
jubilado, mantiene tiene tres litigios presentados ante Pemex. Uno por un
castigo injusto que, dice, le aplicaron por daño a una máquina, provocado por
uno de sus subalternos, cuando él era cabo, lo que le ocasionó una multa.
Otro fue por
la negativa del sindicato de proporcionarle un préstamo para obtener una casa;
en esa misma carpeta anexó una denuncia por el cobro de una cuota fantasma que
se comprobó que no existe.
Y uno más,
porque le retuvieron su salario por instrucciones del Departamento Jurídico con
el propósito, según su dicho, de que se desistiera de sus demandas.
La Sección 49 del STPRM es discreta.
A diferencia de otras plazas del país, en Nuevo León sus dirigentes pasan
prácticamente desapercibidos. Si acaso, sus acciones tienen relevancia en
Cadereyta, donde está asentada la refinería.
Tabasco: el
cacicazgo y la impunidad.
Crimen, corrupción, cárcel,
traiciones, cacicazgos, fortunas súbitas e impunidad, son, entre otros, el
sello característico de líderes sindicales petroleros en Tabasco.
Desde el
inicio del “boom” petrolero, a mediados de los años setentas, una corrupta y ambiciosa clase sindical
empezó a emerger en la entidad, a la par con la vertiginosa producción de
crudo.
Un gigantesco botín petrolero que
derivó en grandes riquezas, cacicazgos, asesinatos y cárcel.
En Tabasco operan las Secciones sindicales 29, 14, 48
y 44, pero las más importantes son las últimas tres.
A finales de 1988 fue asesinado en
una emboscada Lenin Falcón Méndez que, por más de 15 años, ejerció férreo
cacicazgo en sección 14 del sindicato petrolero, la más antigua de Tabasco, con
sede en Ciudad Pemex del municipio de Macuspana, del que fue alcalde por el PRI
tres años antes de su homicidio.
Fue
ejecutado cuando viajaba en su camioneta de Ciudad Pemex a Macuspana, junto con
el entonces líder municipal de la CTM, Antonio Arcos Correa.
Nunca se aclaró el crimen y dejó
millonarias propiedades y ranchos, entre ellas, una enorme mansión donde vivía
bautizada como “El Partenón”.
Lo sustituyó
del ex beisbolista Gonzalo Guzmán
Vázquez, quien siempre luchó y denunció las corruptelas de Lenin Falcón, sin
embargo, él también afianzó un cacicazgo de 12 años al frente de la sección 14
y se enriqueció “escandalosamente”, según acusaciones de la época.
En el año
2000, Gonzalo heredó el cargo a Ignacio
Flores Correa, primo del líder municipal de la CTM ejecutado con Lenin Falcón,
pero se reservó para sí la presidencia de la Comisión de Vigilancia, y la
secretaría de Trabajo, para su hijo Carlos Mario Guzmán Pérez.
Maniatado, con escaso margen de
maniobra porque Gonzalo se conducía como “poder tras el trono”, Nacho Flores se
rebeló y, en asamblea, destituyó a Gonzalo y a su hijo; además, se reeligió en
2003, sin aval del dirigente nacional del sindicato petrolero, Carlos Romero
Deschamps, quien trató de destituirlo.
Flores
Correa advirtió que no permitirían que
se “pisotearan” los estatutos del sindicato y retó a Romero Deschamps a que
decidiera fecha, hora, forma y cómo querían el proceso para elegir secretario
general de la sección 14, así como estar dispuesto a enfrentar cuántas
auditorías ordenara la dirigencia nacional porque, sostuvo, “estamos limpios y
no tenemos nada que ocultar”.
Ante la
rebelión, Gonzalo Guzmán y Romero Deschamps
y tramaron y acusaron a “Nacho” Flores de varios delitos.
Raúl Becerra
de Dios, incondicional de Gonzalo que
disputaba la sección 14 a Nacho Flores, presentó demanda penal en contra de este
ante la procuraduría de Justicia del Estado y en marzo de 2004 fue encarcelado,
acusado de robo calificado con violencia, retención indebida de personas y
provocación a la comisión de un delito con apología.
Nacho
renunció al cargo, salió libre una semana después y Romero Deschamps designó a Raúl Becerra como líder de la Sección 14,
donde, desde entonces, ejerce un cacicazgo que va para 15 años, a través de
incondicionales y persecución de petroleros que cuestionan su “liderazgo”,
echándoles del trabajo o negándoles todo tipo de prestaciones sindicales.
Tras 12 años de cacicazgo en la
Sección 14, la prensa documentó decenas de propiedades a Gonzalo Guzmán
Vázquez, entre ranchos, ganado fino, caballos pura sangre, restaurantes,
hoteles y vehículos de lujo.
Ahora es acérrimo enemigo de su ex protegido,
Raúl Becerra, a quien acusa, según sus allegados, de “mal agradecido” y de
amasar “faraónica” fortuna en edificios, residencias, ranchos ganaderos y
vehículos.
Sección 48. El 18 de abril de 1993 en un evento de la
CTM en Reforma, Chiapas, Héctor Gutiérrez Tsuda asesinó a balazos al dirigente
de la sección 48 del sindicato petrolero, Jorge Sifuentes Carrera.
Eran amigos
y en 1989 fundaron el Grupo Obrero de Renovación Moral y Unidad Sindical
(GORMUS) para luchar contra el cacicazgo del “quinista” Raúl Charles Treviño en
la Sección 26 y que, a la caída de éste en ese año, se transformó en la 48, con
sede en Villahermosa y más de 5 mil sindicalizados que laboran principalmente
en los complejos petroquímicos de Cactus, Chiapas y Nuevo Pemex, Tabasco.
El GORMUS
era encabezado por Gutiérrez Tsura, quien
declinó ser el primer secretario general de la naciente sección 48 y en su
lugar impuso a su amigo Sifuentes Carrera, con el “compromiso” de que, al
terminar su periodo sindical, sería el indiscutible sucesor.
Sin embargo,
Sifuentes Cabrera se rebeló y pretendió
heredar el cargo a otro y no a Gutiérrez Tsura, su padrino político, a quien
denunció públicamente de chantajearlo para que le entregara 2 mil millones de
pesos de la época.
Denuncia y
rebeldía que costaron la vida a Sifuentes Carrera.
Desde
entonces, Gutiérrez Tsura desapareció de Tabasco y Gregorio Torruco Ponce asume
el liderazgo de la sección 48 hasta 1994, sustituido por César Pecero Lozano,
quien a la vez la hereda a Ricardo Hernández García.
En julio de
2015, Hernández García fue detenido en la Ciudad de México cuando salía de un
hotel con su sucesor, Óscar González, quien logró darse a la fuga, acusados de
fraude de más de 500 millones de pesos en la Sección 48, a través de una
empresa en sociedad para renta de camiones a Pemex y otros servicios.
Según la
denuncia en su contra, incurrieron en el
delito de fraude en modalidad de pandilla porque “vendieron” la Comisión de
Contratos de la Sección 48 a la empresa Compañía Administradora Integral de
Bienes Muebles e Inmuebles, en la que Ricardo Hernández García era presidente
del Consejo de Administración y socio Óscar González.
Con esa operación evadieron el pago
de impuestos y liquidaron algunas deudas a la Comisión de Contratos, pero se
embolsaron más de 500 millones de pesos.
Tres años
atrás, en 2012, enfrentaron juicio por
ese caso en el Juzgado Quinto Penal, pero comparecieron amparados y lograron
evadir la acción de la justicia.
No obstante,
Hernández García solo estuvo 21 días
preso en el Centro de Reinserción Social del Estado (Creset) y dejado en
libertad por faltas de pruebas en la acusación de “fraude específico en
pandilla”.
Sección 44.
Con sede en Villahermosa, fue fundada en los años 70 por los hermanos Andrés y Armando Sánchez Solís que, de manera alternada e
ininterrumpidamente, la dirigieron caciquilmente por más de 15 años hasta su
caída y encarcelamiento en 1987.
En ese periodo ambos fueron diputados
locales y federales del PRI y Andrés, el hermano mayor, también dirigió la CTM
de Tabasco.
Su poder, control y denuncias de
corrupción eran de tal magnitud que no permitían intromisión en sus “asuntos”
sindicales, incluidos Joaquín Hernández Galicia “La Quina” y Fidel Velázquez, poderosos líderes nacionales del
sindicato petrolero y de la CTM.
Su rebelión
y cacicazgo terminó en mayo de 1987 cuando
Armando, líder en funciones de la sección 44, fue detenido por agentes de la
Procuraduría General de la República (PGR) y encarcelado, acusado de ventas de
plazas en Pemex, delito equiparable al fraude, denunciado por trabajadores
petroleros, apoyados por La Quina.
Su hermano Andrés, que era líder de
la CTM, logró escapar, pero tres meses después, en agosto, finalmente fue
arrestado y también encarcelado por la misma acusación.
Durante el boom petrolero de los años
setentas y ochentas, los hermanos Sánchez Solís llegaron a controlar cerca de
20 mil trabajadores de base y transitorios.
Ya tras las
rejas, ambos renunciaron
“voluntariamente” a sus respectivos cargos y la secretaría general de la
Sección 44 quedó en manos de Oscar Fernando Aguilera, quien en 1989 sale
huyendo luego del encarcelamiento de La Quina, su protector.
El liderazgo
de la Sección 44 fue disputada por varios grupos, entre ellos, el de Mario
Rubicel Ross García, quien, en una asamblea, con bates de beisbol doblegó a sus
adversarios y así asumió el cargo para el periodo 1991-1992, época en la que
también fue elegido diputado federal del PRI para la LV Legislatura, de la que
también formó parte el líder nacional del sindicato petrolero y entonces su
padrino político, Carlos Romero Deschamps.
Al finalizar su periodo, Ross García
quedó como presidente del Consejo Local de Vigilancia en la 44, al que Romero
Deschamps lo obligó a renunciar en 1994 por “traidor”.
En septiembre de 1995 fue encarcelado,
acusado de fraude por el entonces dirigente de la Sección 44, José del Pilar
Córdova Hernández, reclusión en la que permaneció un año.
La denuncia se refería al mal uso de
cheques relacionados con el fondo de vivienda para trabajadores pertenecientes
a la referida sección petrolera.
En 2002, Pemex lo liquidó como trabajador y a partir
de entonces Mario Ross organizó la Coalición Petrolera Independiente para
luchar contra “la mafia” de Romero Deschamps.
En junio de 2011 volvió a la cárcel,
ahora por falsificación de documentos al ostentarse como presidente de la
sociedad cooperativa Grupo Unificador 6 de Mayo de la sección 44, por lo que
los socios de la agrupación lo denunciaron.
Estuvo preso
durante siete meses en el Centro de Reinserción Social del Estado (Creset) de Villahermosa.
En septiembre de 2016, su hijo Mario
Ross May fue secuestrado en esta capital y desde entonces permanece
desaparecido.
El exlíder
sindical relató que, de acuerdo con
testimonios, en el plagio participaron hombres armados que se desplazaban en
vehículos con placas de la Fiscalía General del Estado (FGE) y patrullas de la
Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
“De manera forzosa, a base de golpes
y armas largas en mano, lo obligaron a descender de su vehículo y lo subieron a
una camioneta tipo Van”, refirió y añadió que acudió a la FGE para solicitar
información, pero le respondieron que no tenían conocimiento del hecho ni
existía orden de aprehensión o investigación en su contra.
Días después
de la captura de Mario Ross por falsificación de documentos, su hijo denunció que su padre era un preso
político y responsabilizó a Romero Deschamps de su encarcelamiento.
En 1993, José del Pilar Córdova asumió la secretaría
general de la Sección 44, donde también ejerció un cacicazgo propio y a través
de “peleles” como José de Jesús Zamudio Aguilera, quienes a la vez fueron
incondicionales de Mario Ross como secretarios del Interior y Tesorero,
respectivamente, de la organización sindical.
Ambos se intercambian el liderazgo de
la sección 44 hasta 2006, periodo en el que Pilar Córdova fue diputado local y
federal del PRI.
En el
sexenio de Andrés Granier Melo (2007-2012), repite como diputado local y se vuelve cercano al entonces gobernador
priista, preso desde 2013 en la Ciudad de México por el mega-saqueo a Tabasco.
En agosto de
2008, el diario Tabasco Hoy publicó que
Pilar Córdova era considerado uno de los hombres más ricos del estado, pues su
fortuna “amasada al amparo de gobiernos priistas” y del sindicato petrolero,
ascendía a más de 7 mil millones de pesos.
Actualmente, todos los exlíderes
petroleros se encuentran libres y “limpios”, disfrutando sus riquezas.
Campeche:
nepotismo y aviadores.
Uno más
entre cientos de obreros que a diario pululaban rogando por una oportunidad de
trabajo, en aquellos sus años mozos Víctor
Manuel Kidnie de la Cruz lejos estaba de suponer que a golpes de suerte,
lisonjas, fraudes y traiciones se entronizaría en la dirigencia de la Sección
47 del poderoso sindicato petrolero y que de sus tinieblas resurgiría como un
hombre renovado: corrupto, temible, enriquecido.
En su
metamorfosis, pronto se incrustó entre
los “dorados” del líder nacional del Sindicato, Carlos Romero Deschamps; se
hizo diputado federal; se casó con la socialité veracruzana Milene Chagra
Nacif, la “reina de la elegancia y la distinción”, a quien en otros tiempos se
le ligó sentimentalmente con el exgobernador de aquella entidad Fidel Herrera;
y se hizo compadre del exmandatario de Quintana Roo Roberto Borge Angulo,
además de mecenas en el mundo de la farándula.
Apalancado
por el “Grupo Poza Rica”, el plataformero Kidnie, de quien en las redes
sociales de sus detractores se cuenta la leyenda de que recién llegado a Ciudad
del Carmen sobrevivía comiendo mangos de los árboles de las sedes petroleras, y
que, por su presunta afición a la bebida, era echado hasta “de la hamaca que
compartía”, irrumpió en el selecto grupo
de comisionados al sindicato cuando el entonces dirigente de la sección 47,
Arturo Martínez Rocha, lo tomó a su servicio como su chofer para luego dejarlo
al cuidado de su silla durante el período que fungiría como legislador.
Mediante
elecciones fraudulentas, Kidnie arrebató
el control de la dirigencia de la sección sindical en la que se perpetuó e hizo
de ella un próspero negocio familiar en el que se venden desde las fichas de
trabajo y las plazas a los aspirantes a ingresar a Petróleos Mexicanos hasta
los permisos, incapacidades médicas, cursos de capacitación, vacaciones,
comisiones, ascensos y jubilaciones a los trabajadores de planta de la
petrolera.
Las tarifas de las extorsiones
oscilan entre los 30 mil a los 250 mil pesos, dependiendo del asunto del que se
trate. El primer monto corresponde por ejemplo a las incapacidades y el más
alto, a los ascensos. Para ello, dicen los agremiados, el sindicato actúa en
complicidad con funcionarios de la petrolera.
“Obviamente, todos los pagos son en
efectivo y sin recibo”, aseguran.
Las fichas de trabajo y las plazas se
cotizan entre 150 y 200 mil pesos, aunque la crisis petrolera y la reforma
energética -que ante la indolencia de sus líderes sindicales dejó en el
desempleo a miles de trabajadores petroleros-, elevaron los costos.
Por esta
situación, el pasado 7 de marzo, el
fiscal general del estado, Juan Manuel Herrera Campos confirmó que hay por lo
menos seis denuncias en contra de Kidnie de la Cruz por el delito de fraude.
Sin embargo,
adelantó que debido a las cantidades de
dinero que se manejan, la FGE podría dar vista a la Procuraduría General de la
República (PGR) por presunto lavado de dinero, porque podría configurarse ese
otro delito que es del orden federal. También dijo que habría más personas con
intenciones de querellar.
Aunque no
dio más detalles, trascendió que las
denuncias fueron promovidas por personas a las que se les cobraron hasta 250
mil pesos para darles oportunidad de subir a trabajar a las plataformas
petroleras y no se les cumplió.
Por
supuesto, “para los familiares de los
del sindicato no cuestan nada”, se quejan trabajadores petroleros consultados
por la paraestatal, a condición de guardarles el anonimato.
Sólo en lo
que respecta al líder de la sección 47, quien
recibe de Pemex aproximadamente 850 mil pesos entre su salario como supervisor
“A” y el pago de su comisión sindical, se tienen identificados entre los
trabajadores comisionados al sindicato a sus hermanos José Roberto y Pablo, así
como a sus sobrinos Eder Roberto, Víctor Gustavo y Manuel Vite Kidnie, así como
a Paola Kidnie.
Paola Isabel
Kidnie Sosa, con ficha de trabajo 559703,
comenzó a laborar en diciembre de 2012 y a la fecha ostenta “un nivel 28”, es
decir, una de las categorías salariales más altas de la empresa.
Además de
los salarios que les corresponden de acuerdo la categoría de trabajador que
ostenten, los comisionados al sindicato reciben otra remuneración por esa
función gremial.
El 26 de junio de 2017, la unidad de
enlace de Petróleos Mexicanos dejó en el limbo la solicitud de información con
número de folio 1857200234117 formulada por esta corresponsal para conocer la
lista de comisionados al STPRM y sus respectivos suplentes, sus salarios,
categorías y funciones, así como cuánto le costaba a la empresa el pago de unos
y otros.
El argumento
de la unidad de enlace fue que estaba
imposibilitado de dar a conocer dicha información en virtud de que el sindicato
entabló un juicio de amparo, del cual hasta ahora no se sabe más.
Y es que, además de los familiares de los líderes
sindicales, al sindicato están comisionados decenas de aviadores contratados
por Kidnie.
Ejemplo de ello, denuncian indignados
los trabajadores, son los casos de los cantantes Karina Catalán y Julio Ponze,
quienes amenizan las fiestas del líder.
Karina
Michel Catalán Pérez tiene la ficha de trabajo 578899 y tiene una plaza de
“Obra determinada doméstica”; en tanto que Julio Ponce Valverde cubre el
movimiento originado por la comisión sindical cláusula 251 de Alberto Macías. Ella cobra aproximadamente 10 mil pesos a
la catorcena y él entre 35 a 40 mil pesos.
La primera tiene su puesto de trabajo
en tierra; el segundo en plataformas, pero ambos están comisionados al
sindicato. Por lo que ellos cobran y también quienes les cubren.
Otro caso
digno de mencionar es de Karla Yulemi Sánchez Escalante, con ficha de trabajo
599425. Es hija del titular del Consejo
Local de Vigilancia de la Sección 47, Carlos Jorge Sánchez Pérez, y el 25 de
enero de 2016, con 18 años, firmó su planta con un nivel administrativo. Con
apenas dos meses de antigüedad ascendió hasta el nivel 23 de las categorías
laborales.
De acuerdo a
la información encontrada en internet, Ponze, así con z, “una voz
extraordinaria y un carisma característico del puerto jarocho, llega de
Veracruz para el mundo, además de haber trabajado al lado del Gran Divo, Juan
Gabriel, también ha trabajado con artistas como: Diego Verdaguer y Yahir”.
A Karina
Catalán, originaria de Mexicali, su “talento nato, más la preparación que tuvo,
la llevó a ser la cantante principal de la Orquesta Proyecto 47 de Pemex, que
le permitió compartir escenario durante los últimos tres años con artistas de
la talla de Julión Álvarez, Pepe Aguilar, Miguel Mateos, Emmanuel, Marco
Antonio Solís, entre otros”.
El pasado 11
de marzo, Moisés Flores Salmerón, secretario de organización de la Unión de
Técnicos y Profesionistas Petroleros (Untpp), declaró al periódico Tribuna que
la Auditoría Superior de la Federación detectó
que la Sección 47 mantuvo 460 sindicalizados -343 operativos y 120 de
mantenimiento- como aviadores en ocho equipos de perforación que permanecieron
inactivos de 385 a 2 mil 831 días, con un costo cercano a los 270 millones de
pesos anuales para Pemex.
Y es que por uno de los difuntos se
descuentan una cantidad a todos los trabajadores sindicalizados, pero del monto
que reúne por ese concepto, el sindicato sólo se entrega una parte a los
deudos. Por este asunto, los inconformes han calculado un presunto desvío de
más de 50 millones de pesos.
Aunque la
confirmación de Herrera Campos sobre las denuncias que han llegado a la
fiscalía ha entusiasmado a sus detractores respecto a la posibilidad de su
caída, en círculos políticos circula la
versión que el golpeteo que se ha desatado en las últimas semanas contra Kidnie
tiene en realidad un trasfondo político más que justiciero.
Según esa
teoría, el motivo es la pugna con el
gobernador Alejandro Moreno Cárdenas por la senaduría en la que él pretende
acomodar a su sobrino Cristhian Castro Bello, mientras que Romero Deschamps la
querría para Kidnie, cuyos tentáculos políticos, económicos y sociales se han
extendido de Ciudad del Carmen hasta Yucatán, Quintana Roo y Veracruz, donde la
familia de su esposa tiene también fuerte influencia, especialmente en
Coatzacoalcos.
Por cierto,
en breve, Mariana Zorrilla, la exesposa
de Roberto Borge, de quien se divorció en junio de 2016, será parte de esa
familia. En enero pasado anunció su compromiso matrimonial con Luis Gerardo
Chagra Nacif, uno de los hermanos de su comadre “Milly” Chagra.
En mayo de
2015, Milly y Kidnie, así como la cantante Paulina Rubio, fueron padrinos de la
segunda hija del exgobernador quintanarroense con el que el líder petrolero
coincidió en la LXI Legislatura cuando ambos fueron diputados federales.
Oaxaca:
violación al contrato colectivo.
Con “pinches” presidentes
“fantoches”, “locuaces”, “padrotes” y “traidores”, como los ha tenido México
con Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto y un “loco” como
Donald Trump, a los mexicanos “solo nos queda ponernos a rezar y que la Virgen
de Guadalupe nos pueda salvar en este viacrucis”.
Así
sintetizó el exlíder de la Sección 38 del sindicato petrolero, Alfredo López
Ramos, la situación de la industria petrolera en vísperas de cumplirse 80 años
de la expropiación.
“La tan mentada Reforma Energética de
Enrique Peña Nieto fue preparada para ponerla en manos de extranjeros, cuando
es la última carta que tenemos, es el último as que teníamos bajo la manga,
pero ya es propiedad de extranjeros”, dijo.
El
exdiputado federal, expresidente municipal de Salina Cruz y expreso por el
delito de sabotaje en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, sentencia: “hoy vamos hacia una patria sin moral y sin
justicia” que puede prender en cualquier momento porque “hay irritación y ya no
demora que esto pueda brotar”.
Su
afirmación la sostiene en que la refinería “Antonio Dovalí Jaime”, del puerto
de Salina Cruz, “solo es un gigante
dormido, un reflejo de lo que fue y probablemente no vuelva a ser, donde el
poder adquisitivo de los petroleros y de todos los trabajadores ha caído hasta
en un 60%”.
Sobre Romero Deschamps, dijo: “es un
pinche costal de pus, donde sus líderes se han convertido en ricos y les siguen
robando, qué chingados les importan los trabajadores si su vida la tienen ya
resuelta”.
Y REMATÓ CONTRA EL EXPRESIDENTE
VICENTE FOX: “AHÍ ESTÁ EL BOTUDO LOCUAZ DE FOX, HIJO DE SU PUTA MADRE, LE
PAGARON 130 DÓLARES POR EL BARRIL DE CRUDO Y QUÉ HIZO CON ESE DINERO. NADIE
DICE NADA”.
López Ramos
no reparó en sus acusaciones y también
se fue contra Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto: “un padrote que fue Felipe
Calderón, que hoy dice que si nos ponen candados en el acero con TLC, entonces
ya no vamos a importar cereales, maíz, trigo, qué estúpida gente tuvimos como a
presidentes de la república, era un borrachín y ahora anda padroteando a su
vieja, es un rollito que traen para seguir durmiendo a nuestra gente”.
“Y Peña Nieto traicionó y dejó a las nuevas
generaciones hipotecadas. Hemos perdido la moral y vendido al país y cuando
hemos perdido la moral se las lleva la chingada como pasó con los griegos y los
romanos”.
El
trabajador de la refinería de Salina Cruz, Marco Antonio Santos Baylón,
reconoce que “en todas las secciones petroleras, particularmente en la sección
38, no hay disidencia con el actuar del líder pese a que no han mejorado las
cosas y aunque no nos han reprimido muchas cláusulas de bonanza, hay muchas
carencias, la realidad es que no le dan cumplimiento porque hay acuerdos con la
empresa y se viola el contrato colectivo con Pemex”.
Estas nuevas
estrategias “nos han pegado en los
bolsillos y en los pagos porque hay cambios de directores, subdirectores y en
sistemas tecnológicos, mientras que al trabajador los obligan a trabajar
tiempos extras si así lo requiere la empresa y muchas veces nos obligan a
quedarnos principalmente al personal eventual o transitorio”, aseguró.
Como parte
de la corrupción, dijo, es la dotación
de ropa de trabajo y los equipos de seguridad, es decir, “nos deben de dotar 3
mudas cada tres meses y zapatos y no es así.
“Hay una burocracia galopante, es más
fácil cambiar placas en el estado a que te doten a lo que tienes derecho, no
hay hornos de microondas, bebedores y comedores dignos, se ha llegado al grado
de hacer cooperaciones o vaquitas porque la empresa dice que no tiene dinero ni
para llantas”.
Mencionó que la plantilla actual de
trabajadores petroleros es de entre 3 mil 500 a 4 mil y se desconoce el número
de rescisiones de contrato por presuntos robos, por faltas del trabajador,
aunque nunca se les haya comprobado.
Otro tipo de
inconformidades es que Pemex acordó, sin consultar a los trabajadores, donar de
“forma voluntaria” un día de salario para los damnificados del terremoto de
septiembre y les descontaron dos días.
En febrero de 2018, Carlos Romero
Deschamps donó, a nombre de los petroleros, 38 millones 712 mil pesos a las
víctimas del terremoto en Oaxaca. El director de Pemex, Carlos Treviño Medina y
Romero Deschamps, dijeron que estos recursos se entregaron a Fomento Social
Banamex A.C., organismo que duplicó la cantidad recibida en beneficio de los damnificados.
Lo cierto es
que “hasta ahorita no nos han dado esa
transparencia ni conocer ese destino de recursos y aunque van a estar auditados
por la empresa KPMG, no garantiza nada”.
Guanajuato:
El peregrinar de los jubilados.
En
Salamanca, el logo de la Sección 24 se puede ver en distintos puntos de la
ciudad.
Un complejo deportivo que incluye un
estadio de fútbol y varias canchas; cooperativa de camiones para el transporte
de personal, una elegante funeraria y hasta un extenso panteón forman parte de
los servicios y negocios operados por las cabezas del sindicato.
La imponente
fachada de la Funeraria Salamanca, ubicada en el complejo sindical, destaca de
los edificios de la avenida Tenixtepec. Su interior, además de las salas de
velación, ofrece una enorme capilla con capacidad para 200 personas y servicios
de cremación o sepultura de distintos precios, 9 mil 500 el más económico, o 26
mil pesos con más lujo.
Los
dirigentes sindicales administran también el enorme panteón Villa de la Paz, en
la calle 30 de Septiembre de la colonia Los Pinos, en una extensa propiedad,
bajo la razón social Panteones de Salamanca, S.A., donde se puede adquirir un
espacio a perpetuidad por un mínimo de 20 mil pesos.
El lugar parece saturado y personas
que adquirieron derechos a perpetuidad denunciaron en 2015 a diarios locales
que éstos no se respetaban, lo que no ha impedido que se sigan aceptando
solicitudes para los espacios, todos exclusivamente en el piso.
Así, nada
parece afectar la versatilidad empresarial que a nombre de la sección 24 del
Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros se maneja desde la cúpula de este,
con el exsecretario Fernando Pacheco
Martínez como el poder tras el trono del actual secretario Raúl Rodríguez,
según exponen trabajadores disidentes y jubilados.
Todos esos servicios presumiblemente
generan beneficios a todos los trabajadores sindicalizados que prestan sus
servicios en la refinería “Ing. Antonio M. Amor” en esta ciudad, aunque la
realidad apunta a lo contrario.
Como ejemplo
de ello, un grupo de jubilados afronta
actualmente una serie de litigios derivados del incumplimiento de varias
cláusulas del contrato colectivo de trabajo y la propia Ley Federal del Trabajo
por parte de la paraestatal, y con la anuencia sindical.
Las represalias no se han hecho
esperar. A raíz de que interpusieron demandas laborales para el reconocimiento
de pagos de indemnización por enfermedades y porque no se les ha pagado lo
establecido en el contrato colectivo por conceptos como la gasolina y la
canasta básica, al menos 30 jubilados se encontraron en la catorcena del 10 de
marzo con la ingrata sorpresa de que la empresa no les pagó la pensión.
Sentados
afuera de las instalaciones de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje en
la ciudad de Guanajuato, los 30
jubilados y algunos familiares representados por el abogado Adolfo Vázquez
Gutiérrez explicaron que desde fines el 2015 interpusieron la primera demanda,
a la que le siguieron dos más por distintas violaciones a sus derechos
laborales “con el contubernio entre Pemex, el sindicato y el personal de la
Junta (de conciliación)”, expresó el abogado.
“Todos son trabajadores
sindicalizados, duraron un mínimo de 25 a 30 años de antigüedad, unos jefes de
departamento, otros encargados de plantas, otros en los ductos, siempre
expuestos a ruidos y trepidaciones, emanaciones de gases. Ahorita estamos 30,
pero tenemos 70 demandantes aproximadamente”.
Para poder
requerir la indemnización por enfermedades profesionales –el contrato colectivo
reconoce padecimientos como la hipoacusia, sordera, infecciones de la piel,
enfermedades intestinales y otras además de las que reconoce la Ley Federal del
Trabajo- los jubilados debieron presentar una demanda que involucra tres
periciales presentadas por el demandado, la parte actora (el jubilado) y un
tercero en discordia.
La Junta de Conciliación debe evaluar
esas pruebas y emitir un laudo que todavía se puede recurrir mediante un amparo
si alguna de las partes queda inconforme. Pero ni la Junta ni Pemex han
respetado resoluciones de tribunales federales en favor de jubilados a quienes
se les negaba la indemnización, como ocurrió en el caso de Enrique Elizondo,
uno de los afectados.
“El Tribunal Colegiado le ordenó a la
junta condenar a Pemex al pago de la indemnización por enfermedad. Con eso y
todo, el presidente ejecutor de la Junta y su personal no han corregido el
laudo incongruente que emitieron al principio, no han ejecutado nada”, reseñó el representante legal del
grupo de trabajadores retirados.
En un
segundo grupo de demandas, se ha reclamado por parte de los jubilados otro
movimiento del sindicato, que cada dos años renueva el contrato colectivo de
trabajo (a partir del 1 de agosto de cada dos años) pero que desde el 31 de julio del 2015 no les
reconoce los incrementos aprobados en las siguientes renovaciones. Es decir,
los jubilados reciben prestaciones “congeladas”, a pesar de que el contrato ha
sido actualizado por lo menos en una ocasión.
Una de las prestaciones congeladas es
la de la gasolina. “A los jubilados les siguen pagando lo del contrato de antes
del 2013” y lo mismo pasa con la canasta básica, que establece un equivalente a
3,500 pesos, cuando en los hechos se les entrega lo equivalente a 700 u 800
pesos cada catorcena.
Un tercer
reclamo tiene que ver con la ocupación
de las vacantes de personal, que ha quedado prácticamente en manos exclusivas
de las cabezas del sindicato y los directivos de la refinería, señala el
abogado, “para repartirlas entre sus cuates”.
Si bien los estatutos sindicales
establecen que cuando el trabajador de planta cumple 10 años de antigüedad
tiene el derecho de pedir al representante sindical que se contrate a alguien
que recomiende (familiar directo), lo mismo que cuando se jubila, esto “hace
tiempo que no se cumple”, señalaron los jubilados.
“La cláusula
cuatro determina que el jefe de personal solicitará al sindicato que cubra las
vacantes que se generan con motivo de la ausencia de los trabajadores –narraron
los jubilados-, pero no lo hace así el secretario general, y las vacantes no
son informadas de manera pública y visible”.
Para colmo,
en lo que consideran una medida represiva por emprender los anteriores juicios
laborales, a los jubilados se les dejó con las manos vacías en la última
catorcena, puesto que no recibieron su pago correspondiente, así que
recurrieron a los Juzgados noveno y décimo de Distrito en materia
administrativa para tramitar amparos por ello.
“No se vale que,
por disposiciones administrativas, sin una orden judicial, porque lo dicen los
mandos de la refinería y del sindicato, se le quite su pensión a gente que
durante muchos años entregó su vida y energía a la primera industria del país”,
es el reclamo hecho por el representante legal.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.