En cinco años el tren Interurbano México-Toluca ya se encareció 55 por ciento y se ha desarrollado sin respetar estándares de transparencia y rendición de cuentas, según un reporte del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) que se publica este miércoles.
La Secretaría de
Comunicaciones y Transportes (SCT) presupuestó 38 mil millones de pesos para
todo el proyecto.
Estableció que con un incremento mayor
de 25 por ciento existía el riesgo de que el proyecto ya no fuera “socialmente
rentable”.
Para este año se
consideró un gasto total de 59 mil millones de pesos, lo que representa un
aumento de 55 por ciento.
“Significa que tus
costos son mayores a tus beneficios”, explicó Ana Thais, investigadora del IMCO, partiendo de la
Tasa Interna de Retorno que fijó el gobierno federal al presentar el proyecto.
Max Kaiser, director de Anticorrupción del IMCO, afirmó que todavía pueden aumentar los
gastos en la última etapa de construcción y si los usuarios no usan el tren de
manera masiva el costo será mayor: “este es el tipo de obras que nos cuestan el
resto de la vida”.
Uno de los principales problemas del proyecto es que se lanzó
sin tener asegurado el terreno para construir el tren, por lo cual se tuvieron
que hacer adecuaciones al trazo.
MEGAOBRA EN LA OPACIDAD.
El estudio del IMCO incluye un análisis detallado de las
licitaciones para materializar el proyecto, en el cual destaca que SCT no ha publicado ni un solo contrato en Compranet, la
plataforma oficial para transparentar las compras gubernamentales.
Max Kaiser dijo que
les ha sido imposible encontrar documentos fundamentales del proyecto; por
ejemplo, SCT no entregó los oficios que justificaban realizar 11 adjudicaciones
directas o invitaciones restringidas, en lugar de concursos abiertos.
En este sentido, afirmó
que una de sus propuestas es establecer a Compranet como el portal que
concentre todos los elementos de las contrataciones y erradicar las páginas
alternas que fragmentan los datos, como es común en los grandes proyectos de
SCT.
Con la legislación actual y los documentos disponibles, los
investigadores del IMCO no encontraron
información para conocer quiénes son los dueños de las empresas ganadoras de
contratos o si las obras se han encarecido por modificaciones sustantivas o
sobrecostos.
Los autores del informe documentaron
que gobierno federal emprendió el proyecto sin tener asegurado el terreno por
dónde pasaría la obra, por lo que se han tenido que hacer modificaciones al
trazo dependiendo los arreglos y negociaciones con los dueños de tierras, lo
que ha encarecido las obras.
La obra debió terminar
en diciembre de 2017 y hace unos días, el 15 de febrero, el secretario Gerardo Ruiz Esparza
afirmó que entregará el tren antes de que termine el sexenio de Enrique Peña
Nieto.
En tanto, las obras
siguen a marchas forzadas y en espera de conocer los sobrecostos finales.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.