Salvador Camarena.
Varios amigos, y otros analistas que
sin serlo merecen mi respeto, han criticado la marcha Vibra México, la original
(no confundir con la de la señora Wallace, que se llama Mexicanos Unidos).
Dado que formo parte del brazo
periodístico de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, una de las
asociaciones que desde la primera hora estuvo en la organización y promoción de
la marcha programada para este domingo al mediodía, vi el surgimiento de ésta y
cómo ha sido tundida con críticas, interesantes unas, francamente chabacanas
otras. De los postulados mediante los que se convocó a la marcha Vibra México,
no me estorba ni me inquieta ninguno. Como en los medios ha habido mucha
desinformación (estamos demasiado cincuentones para suponer que gran parte de
esa desinformación se dio por accidente, pero ese no es el tema), volvamos al
documento en el que se convoca. Ojalá la lectura del mismo resulte útil para
aquellos que quieran saber lo que la marcha sí se propone, porque también hay
quienes opinan sin leer, y pues qué se le va a hacer.
Aquí la convocatoria:
“El presidente Trump ha emprendido
una embestida contra un mundo plural, diverso, incluyente y cooperativo. Un
embate contra los derechos humanos, el derecho internacional, la soberanía de
las naciones y la seguridad global.
“Sus acciones discriminatorias y
proteccionistas contra México afectarán seriamente a nuestra economía y
amenazan los derechos y la seguridad de los mexicanos de aquí y de allá. Es
momento de que los ciudadanos sumemos esfuerzos y unamos voces para manifestar
nuestro rechazo e indignación ante las pretensiones del presidente Trump, a la
vez de contribuir a la búsqueda de soluciones concretas ante el reto que ellas
implican.
“No más quejas. Reconozcamos nuestra
responsabilidad y hagamos algo al respecto. Unámonos en favor de:
“•Defender a México y a los
mexicanos ante las amenazas del gobierno de Trump;
“•anteponer los intereses de los
mexicanos en toda negociación con el gobierno norteamericano;
“•requerir que el gobierno informe
de manera permanente sobre las negociaciones con Estados Unidos;
“•exigir al gobierno de México
asumir acciones concretas e inmediatas para combatir la pobreza, la
desigualdad, la corrupción, la impunidad y las violaciones a los derechos
humanos;
“•demandar el respeto y la
protección de los derechos de toda persona, independientemente de su
nacionalidad, condición migratoria, raza o religión; y
“•establecer el respeto, cooperación
y solidaridad como bases del entendimiento y amistad entre las naciones.
“Revertir la vulnerabilidad de
México es obligación del gobierno y responsabilidad de la sociedad.
“El llamado a esta marcha es de y
para las y los ciudadanos, sin importar ideología, filiación política,
preferencia sexual ni religión. Es una expresión apartidista, pacífica y
respetuosa para defender los derechos de todos y todas, exigir un buen
gobierno, fortalecer nuestras instituciones y celebrar el orgullo de ser
mexicano.
“Asiste con tu familia y amigos a
este acto cívico de unidad nacional”.
Como
es sabido, días después de que Vibra México anunciara su marcha, las activistas
Laura Elena Herrejón e Isabel Miranda de Wallace propusieron otra marcha, una
que, hasta donde entiendo, no quiere cuestionar al gobierno. Al final, ambas
manifestaciones confluirán.
Bueno. La marcha es de quien la
trabaja. Ojalá vayan muchos, ojalá todos y cada uno tengan el espacio para
hacer las demandas que gusten. Si el gobierno federal esquirolea la marcha,
será evidente. Si los ciudadanos libres no responden al llamado, también. Si
Vibra México causa en la calle la mitad del ruido que tuvo en redes sociales,
será un hitazo. Si no, confirmará que las redes son… eso, virtuales.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.