La credibilidad y
solidez del Banco de México (Banxico), ganada gracias a su autonomía durante
años, están en riesgo de agrietarse, de dar un paso atrás, alertan analistas
económicos. La confianza y margen de acción del banco central, encargado de
controlar los precios de bienes y servicios, y de conducir la política
monetaria, estarían en duda si, como se especula, dos de los hombres más
cercanos a Luis Videgaray Caso se cuelan a la Junta de Gobierno.
Luis Videgaray Caso fue Secretario de Hacienda y Crédito
Público del 1 de diciembre de 2012 al 7 de septiembre de 2016, cuando renunció
ante la oleada de críticas derivadas por su invitación a Donald Trump, entonces
candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, para visitar la
residencia oficial de Los Pinos. La idea fue considerada como “un error
histórico” para el Gobierno de Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, esas críticas no fueron las únicas.
Antes de la visita de
Trump a Los Pinos –el 31 de agosto de 2016– y su posterior salida por la puerta
de atrás, el funcionario había sido fuertemente señalado por su fracaso en la
conducción de las finanzas públicas en México. Como saldo dejó una deuda
pública histórica de 48 por ciento del PIB; una devaluación del peso ante el
dólar de 20 por ciento y un crecimiento del Producto Interno Bruto que promedia
apenas 2 por ciento, un ritmo que impide reducir los 55.3 millones de
mexicanos en la pobreza.
El actual Gobernador del Banxico, Agustín Guillermo Carstens
Carstens, se irá de Banxico el próximo 1 de julio para ocupar la gerencia
general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), el llamado “banco de bancos
centrales”.
De acuerdo con un sondeo de la agencia Reuters, al timón de este barco, en medio de una
tormenta por la pronunciada depreciación del peso y los efectos de los
gasolinazos, llegarán Alejandro Díaz de León y Miguel Messmacher, amigos
itamistas del ahora Canciller Luis Videgaray Caso. Ambos cumplen con los
requisitos de la Ley del banco central.
“Alguien que esté
vinculado a Videgaray obviamente no garantizaría el manejo del Banco de México
bajo razones técnico-económicas y rigurosas para el control de la inflación,
como es su objetivo, sino fortalecería la caja chica del Gobierno federal, que
es de la que se financia para pagar la deuda”, aseguró el economista Miguel
Reyes Hernández, de la Universidad Iberoamericana.
Para el analista de CI Banco, Jorge Gordillo Arias, el
economista Alejandro Werner Wainfeld generaría más confianza, pero su
nacionalidad lo impide: aunque es ciudadano mexicano, Werner Wainfeld nació en
Argentina.
Bloomberg publicó la semana pasada, citando a una persona
con conocimiento en el proceso de selección, que en diciembre Enrique Peña
Nieto –encargado de asignar a los miembros de Banxico por mando Constitucional–
consultó con José Antonio Meade Kuribreña, con el entonces ex Secretario de
Hacienda, Luis Videgaray, y con el propio Agustín Carstens sobre algunos
posibles candidatos.
“El Presidente no tiene una fecha límite para nombrar a
alguien, ni tiene una lista de favoritos”, dijo la fuente de la agencia. El
Congreso, que avalará su decisión, termina las sesiones el 30 de abril.
Ambos candidatos
mencionados por Reuters, junto con los otros tres miembros de la actual Junta
de Gobierno, intentarán controlar los precios de bienes y servicios que hoy
alcanzan una de las tasas de inflación más altas en los últimos años: 4.72 por
ciento, arriba del objetivo de 3 por ciento.
Este reto, que encontrará estampidos de olas por los futuros
gasolinazos y las amenazas de Donald Trump, será enfrentado durante seis años
por Alejandro Díaz de León, un subgobernador de Banxico, de acuerdo con seis de 10 economistas de los principales
bancos del país consultados por Reuters. Es “la opción más probable para
sustituir a Carstens”, coincidieron.
“Díaz de León es considerado
cercano al ex Secretario de Hacienda Luis Videgaray, quien ahora lidera las
conversaciones con el Gobierno del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
en el cargo de Secretario de Relaciones Exteriores”, detalló la agencia
informativa británica.
Ambos estudiaron economía en el Instituto Tecnológico
Autónomo de México (ITAM) y en noviembre de 2015, un Videgaray sin barba y aún Secretario de Hacienda, nombró a Díaz de
León director del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), encargado de
impulsar la actividad exportadora de México.
De acuerdo con CBS y
The Washington Post, el “aprendiz de Canciller”, economista por el ITAM y
el Instituto Tecnológico de Massachusetts, incluso intervino en el discurso del magnate republicano sobre el muro
fronterizo. Esta información fue calificada por el Canciller como “fake news”.
“La señal es negativa
para el país, para la credibilidad de Banxico como organismo autónomo y
negativo para controlar la inflación; pero positiva para su grupo político [de Videgaray]
para fortalecer los vínculos”, afirmó el economista Miguel Reyes.
El analista del grupo financiero CI Banco, Jorge Gordillo
Arias, dijo que si el relevo hubiera sido en otra época tal vez no habría
ningún problema.
“Pero la gente de
Peña Nieto, en especial de Videgaray, ha perdido mucha confianza y genera un
ruido adicional. Afortunadamente el Banxico es más que una persona; es todo
un comité robusto sin decisiones unilaterales de política monetaria. Pero con esto no mejora, sino da un paso
atrás”.
La analista de Bx+, Mariana Ramírez, contrastó y dijo que
“no nos tenemos que fijar tanto en la relación personal que tengan estas
personas, sino la capacidad y trayectoria profesional para tomar una buena
decisión en política monetaria. Una coincidencia así no debería tener impacto
en sus decisiones”.
Pero todos los economistas consultados coincidieron en que
Banxico es una institución sólida que ha ganado credibilidad gracias a su
autonomía, adquirida en 1994.
“El Banxico ha ganado credibilidad, pero por su misma
estructura que le da la independencia respecto al Gobierno federal. [Con el cambio de Gobernador] no sé si la
vaya a perder, pero sí le pudiera afectar. Los bancos centrales que tienen mucho prestigio se hacen autónomos para
que aunque tomen una decisión que no le guste al Gobierno no puedan cambiar su
estructura”, destacó el analista económico Alejandro Villagómez.
“Habrá que ver finalmente qué se decide; deben ser muy
cuidadosos y que la elección del Gobernador esté muy justificada. El hecho de
que [Alejandro Díaz] sea cercano a Videgaray no implica que sea algo malo, más
bien si es independiente en sus decisiones”, agregó.
El investigador del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, Marcelo Delajara, determinó que comienzan
las dudas sobre la efectividad de la política monetaria de Banxico, ya que la
inflación sigue al alza a pesar de que la tasa de interés –su principal
herramienta– ya supera el 6 por ciento.
Por su parte, el académico Miguel Reyes destacó que desde octubre de 2015 el Congreso aprobó que los remanentes
de Banxico [ganancias obtenidas por las subastas de dólares] se utilicen para
pagar parte de la deuda generada por la Secretaría de Hacienda en tiempos de
Videgaray. En cuatro años, el pasivo pasó de 35 por ciento del PIB a casi 50
por ciento.
“El Banco de México
está perdiendo credibilidad como autónomo porque está utilizando sus remanentes
para financiar al Gobierno; está siendo subordinado. Además está entrando
en un juego muy perverso del Gobierno: la
política cambiaria ha sido utilizada para financiar su propia deuda a través
del manejo del tipo de cambio con las subastas de dólares”, explicó Reyes.
La autonomía,
desarrolló, tiene que ver con el dinero que tiene el Banxico, así como que las
decisiones de política monetaria no estén vinculadas con las necesidades
financieras del Gobierno en turno.
“Todo ese prestigio
que habían ganado lo pierden porque además no están controlando la inflación como
antes. No es su principal preocupación, sino tener recursos para financiar al
Gobierno federal”, reiteró.
El Artículo 28 de la Constitución mexicana dice: “El Estado tendrá un banco central que será
autónomo en el ejercicio de sus funciones y en su administración. Su objetivo
prioritario será procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda
nacional, fortaleciendo con ello la rectoría del desarrollo nacional que
corresponde al Estado. Ninguna autoridad podrá ordenar al banco conceder financiamiento”.
Alejandro Díaz de León, el posible sucesor de Carstens, es
economista por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y maestro en
Administración Pública y Privada por la Escuela de Yale. Trabajó durante 16
años en el Banco de México como analista e investigador.
De enero de 2011 a noviembre de 2015 fue el titular de la
Unidad de Crédito Público (UCP) en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público,
en donde fue responsable de ejecutar el financiamiento interno y externo del
Gobierno federal. Durante un año fue el director general del Banco Nacional de
Comercio Exterior (Bancomext). Desde diciembre es miembro de la Junta de
Gobierno del Banco de México.
El Otro Amigo.
La Junta de Gobierno de Banxico está integrada por cinco
miembros: el Gobernador y cuatro subgobernadores. El Presidente es quien los
asigna con aprobación del Congreso, de acuerdo con el Artículo 28
constitucional.
Al colocar como
Gobernador del banco central a Alejandro Díaz de León, amigo de Luis Videgaray,
Banxico se quedaría con otra vacante. Y ésta, prevén analistas, sería para otro
amigo.
“Miguel Messmacher,
Subsecretario de Hacienda, quien trabajó en la estructura tributaria de la
Reforma Energética del país, fue considerado como otra nominación probable
[para cubrir a Alejandro Díaz] por seis de 10 economistas, con una mediana de
50 por ciento de posibilidades”, informó la agencia Reuters.
Mariana Ramírez, analista del organismo financiero Bx+,
aseguró que Banxico es una institución “realmente sólida y fuerte” por la
independencia que tomó respecto al gobierno hace varios años como lo hacen
otros bancos centrales.
El candidato para la
vacante de subgobernador, según el sondeo de Reuters, sería Messmacher,
economista por el ITAM y la Universidad de Harvard. Ha laborado tanto en la
SHCP, como en Banxico y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La Ley del Banco de México señala los requisitos para ser
designado miembro de la Junta de Gobierno, los cuales tienen como propósito
“seleccionar a individuos con un elevado nivel técnico y profesional”.
Indica además que deberán ser ciudadanos mexicanos por
nacimiento, no tener más de 65 años, gozar de reconocida competencia en materia
monetaria así como haber ocupado, por lo menos durante cinco años, cargos de
alto nivel en el sistema financiero mexicano o en las dependencias, organismos
o instituciones que ejerzan funciones de autoridad en materia financiera, entre
otros.
Dos de los cinco miembros no necesitan cumplir con el
requisito de antigüedad, siempre y cuando sean profesionales distinguidos “en materia
económica, financiera o jurídica”. Pero ninguno de los dos podrá ocupar el
cargo de Gobernador sin antes haber cumplido tres años en su cargo.
Además de Agustín Carstens, Gobernador, y Alejandro Díaz,
subgobernador, la Junta de Gobierno del Banxico se compone de los siguientes
integrantes:
–Roberto del Cueto: abogado, profesor en el ITAM y ha
trabajado en Banxico desde 1973.
–Javier Eduardo Guzmán Calafell: economista por la UNAM y
Yale. Ha laborado en el Banxico desde 1980 y también ha colaborado en el Fondo
Monetario Internacional. Fue director general de Bancos Centrales del Centro de
Estudios Monetarios Latinoamericanos.
–Manuel Ramos Francia: economista y articulista por el ITAM
y la Universidad de Yale. Laboró en la SHCP y desde 2001 en Banxico.
La decisión no tiene
fecha. Mientras, Banxico, como institución, tiene el reto de controlar el alza
de los bienes.
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