Salvador Camarena.
El llamado
Frente Ciudadano por México tiene su cara visible en Dante Delgado, de
Movimiento Ciudadano, Ricardo Anaya, de Acción Nacional, y en la perredista
Alejandra Barrales.
Esos líderes partidistas tienen
sendos representantes que, como es obvio, se reúnen y negocian diversas
cuestiones. El de Dante es Alejandro Chanona. El de Anaya es el diputado
Fernando Rodríguez Doval. El de Barrales es Adolfo Orive.
Hace poco
Orive habló con Álvaro Delgado, de la revista Proceso (https://goo.gl/7HyrkT).
En la entrevista se establece que Orive 1) asesora a Barrales, 2) está
“encargado de elaborar los foros ciudadanos”, y 3) anuncia la realización de
los mismos.
La entrevista de Delgado no tuvo
desmentido ni de Anaya ni de Barrales. Nadie salió a decir: tss tss ese señor
no habla por el Frente. Pero sí hubo una reacción de una académica, que en
carta a Proceso expuso detalladamente cómo fue que Orive le había engañado y,
en términos coloquiales, robado el formato de los foros, mismo que ella
desarrolló a lo largo de meses, y una vez con el documento final, el
representante de Barrales dejó de contestar llamadas y correos de esa mexicana
de nombre Luisa Irazú López Campos. (https://goo.gl/mnrHTU)
El tema revivió este jueves, fecha en
que en Guadalajara se llevó a cabo un nuevo foro del Frente. Reforma publicó
ayer audios de conversaciones entre Orive y López Campos donde dialogan sobre
el formato de los foros ciudadanos. Y en declaraciones a ese diario, la
académica pide ser escuchada, crédito por su trabajo y pago del mismo.
¿Cómo reaccionó el Frente ante esa
evidencia periodística? Damián Zepeda, secretario del PAN, negó que Orive tenga
alguna representación en el Frente, y Barrales llegó a decir (no se rían) que
las denuncias de Irazú constituyen otro intento por desprestigiar ese esfuerzo
opositor. Zepeda recalcó que “la única representación del Frente son sus tres
dirigentes”.
(https://goo.gl/iYuc9d)
Ese es el problema con el Frente,
el problema que hace muy difícil creerle al Frente.
Los del Frente piden un cheque en
blanco. Mexicanos, crean en la sonrisa de Anaya, en la vehemencia de Delgado,
en la ecuanimidad de Barrales, y crean que con eso podemos construir el futuro
a pesar de lo que nuestros partidos representan en el presente.
Si llega una denuncia ciudadana, los
del Frente son capaces de negar el sol antes que atender una petición de
audiencia. Dan más valor a telarañas conspiracioncitas que a la humana
posibilidad de que un representante del Frente, que eso es lo que es Orive lo
quieran o no, haya cometido un plagio, o al menos se haya comportado de manera
indecente, actitud inaceptable en un México que busca un mejor futuro, con una académica.
El Frente es
eso, la fachada que no quiere que
indaguemos o recordemos que detrás del PRD están los Mauricio Toledo, los Lobo,
los Gallardo (vean el reportaje de Loret sobre el clan perredista de San Luis
Potosí https://goo.gl/8VU74o). ¿Les gustó cómo Toledo reventó la sesión el
martes en la Asamblea para dar fast track a opacos compromisos financieros que
hipotecarán a la CDMX por 30 años? Eso es el Frente, aunque lo nieguen.
El Frente es también el PAN defendiendo a Guillermo
Padrés, sin tocar a los Villarreal, las amenazas en Puebla a críticos, los
escándalos inmobiliarios de Jorge Romero en la Benito Juárez, la inseguridad en
Baja California...
Pero de eso, y de que se benefician
de un posible plagio de Orive, no quiere hablar el Frente. Olviden el pasado,
crean sin cuestionar. Harto ilusionante la oferta de los del Frente. Gracias, pero
no.
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