Luego de cuatro años de implementada
la reforma educativa, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
(SNTE), parte gremial de los maestros que apoyó las modificaciones
constitucionales en la materia, aseguró que existen “inconsistencias” en los
cambios y, además, evidenció lo fácil que puede resultar “brincársela”.
Esta tarde, el sindicato que dirige Juan Díaz de la
Torre dio a conocer que, luego de “gestiones” con la SEP, logró que se
entregara el nombramiento “definitivo” a 861 prefectos de secundarias generales
y técnicas, así como a 139 ayudantes de laboratorio de secundarias generales,
sin que éstos realizaran la Evaluación de Desempeño del Servicio Profesional
Docente, que marca la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD),
parte medular de la reforma en la materia.
En su
mensaje oficial, el sindicato reconoció
que la basificación de estos profesores, prefectos y ayudantes de laboratorio
había quedado “indefinida”, debido a una “interpretación equivocada de la ley”,
porque la LGSPD señala a la evaluación del desempeño como la única vía para que
cualquier trabajador interino obtenga un nombramiento definitivo.
Sin embargo,
según narró el líder del sindicato con
mayor número de agremiados en América Latina, la Coordinación Nacional del
Servicio Profesional Docente determinó que algunas especialidades en educación
básica, como la de prefectos y ayudantes de laboratorio, no son sujetas a lo
dispuesto en la Ley General del Servicio Profesional Docente, y por tanto no
requieren de la evaluación obligatoria.
“El SNTE realizó las gestiones
necesarias para que dichos trabajadores pudieran recibir su plaza de manera
definitiva y no seguir con interinatos, que en algunos casos ya habían cumplido
hasta 37 años”, presumió el gremio en su mensaje a medios.
El mismo
Díaz de la Torre adelantó que el SNTE
también buscará ante la autoridad educativa un trámite similar para otorgar el
nombramiento definitivo a médicos escolares y a 6 mil docentes de Tecnologías.
Desde el
2013, cuando legisladores federales del Pacto por México y congresos locales
respaldaron la iniciativa de reforma al artículo tercero y 73 constitucionales,
que propuso el presidente Enrique Peña Nieto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)
advirtió que el objeto de la ley era laboral y que contenía algunos vacíos que
violaban sus derechos como trabajadores del Estado.
Aun en su
último periodo de lucha social –que concluyó ayer con el levantamiento del
plantón que tenían instalado desde el 4 de junio, en las inmediaciones de la
Secretaría de Gobernación—, los
profesores insistieron en el diálogo con el gobierno federal para destrabar el
problema laboral de la reforma educativa.
Tras 17 días, los profesores de la
CNTE no recibieron respuesta ni del presidente Peña Nieto, ni del secretario de
Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y menos del de Educación Pública, Otto
Granados Roldán.
La ceremonia
en la que se entregaron los nombramientos definitivos a prefectos de
secundarias generales y técnicas, así como a ayudantes de laboratorio de
secundarias generales, se efectuó a
puerta cerrada y sin aviso a los medios de comunicación.
El acto estuvo
encabezado por el presidente del SNTE, Juan Díaz de la Torre, quien expresó
que, “con estos logros, se demuestra la fortaleza, unidad y utilidad del
sindicato para los agremiados y sus familias”, así como por el secretario
general de la sección 10, Gustavo Vera Franco, quien por separado refirió que
los resultados de los acuerdos con la SEP eran “un acto de justicia laboral”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.