miércoles, 27 de marzo de 2019

Andrés, ya chole con los pleitos.


Javier Risco.

¿Cómo creerle al presidente Andrés Manuel López Obrador si es contradictorio en su discurso, incluso en el mismo día?

¿Cuál es el Andrés que nos gobierna? ¿El que nos da el derecho a disentir acompañado de una lluvia de insultos que alientan a las benditas redes sociales a hacer escarnio público? ¿O nos gobierna el Presidente conciliador que esa misma tarde llama a la reconciliación con una gobernadora priista que es abucheada por las mismas huestes que lo apoyan descalificando a la prensa?

Ayer, durante la conferencia matutina presidencial, el periodista Pedro Ferriz Hijar tomó el micrófono para preguntar por segundo día consecutivo –el lunes lo hizo Humberto Padgett–, si llamar constantemente a la prensa opositora como “prensa fifí” no implicaba continuar con la confrontación y la división no sólo entre la fuente sino entre la población que ha adoptado sus calificativos como propios.

“Yo creo que debemos de parar esta confrontación entre fifís y no fifís, señor Presidente, y empecemos a buscar la forma en trabajar por un México mejor, por dejarnos de confrontaciones que son históricamente inconvenientes e innecesarias y que podamos unir esfuerzos.

“Porque, mire, señor Presidente, yo sería el más feliz de poder estar de acuerdo con todo lo que dice, pero creo que la prensa no está aquí para estar de acuerdo con todo, estamos aquí para apoyar y para representar al pueblo.

“Y yo creo que debemos de dejarnos entre fifís y no fifís, y trabajar en conjunto por el país y vengo aquí hacerle la pregunta directamente, a preguntarle: ¿Podemos parar con esta confrontación y empezar a trabajar a favor de México?”, le subrayó el periodista que más allá de filias y fobias sobre él, tenía una petición de reconciliación, esa misma reconciliación de la que diario habla López Obrador y que poco pone en práctica.

¿Cómo podría AMLO negarse a una petición tan expresa de trabajo en conjunto?

Pues… la respuesta del Presidente puso de nuevo sobre la mesa la idea que ha instalado en la mente de sus simpatizantes: cuestionarlo es ser conservador e ir en contra de una transformación en México. ¿Alguien le explicó ya la función social y de denuncia de la prensa?

Como el padre que primero da una palmada en la espalda y luego te aplica el castigo, el Presidente reviró: “no hay rencores, no hay odios. Es el ejercicio de nuestro derecho de réplica, antes como no tenía autoridad moral el gobernante, no tenía autoridad política, si no se tiene autoridad moral, no se puede tener autoridad política, cualquier periodista lo ninguneaba y no podía responder porque le sacaban sus asuntitos.

“Yo tengo autoridad moral, entonces, por eso cuando estoy viendo que hay una actitud tendenciosa de la prensa, porque eso no tiene nada que ver con la polarización, siempre ha existido una prensa conservadora, una prensa fifí. Yo no inventé lo de fifí.

“(…) ¿Qué son, al final, los fifís? Son fantoches, conservadores, sabelotodo, hipócritas, doble cara”.

Menos de 8 horas después, en un acto público en su visita a Sonora, ese mismo Andrés que en la mañana era el Presidente que no olvida ni perdona lo que ha considerado agravios de la prensa a su movimiento, pidió a los asistentes que abuchearon a Claudia Plavlovich, la gobernadora priista –casi por definición perteneciente entonces a la mafia del poder– que pararan los abucheos.

“Quiero agradecer el apoyo de la gobernadora de Sonora y el apoyo del presidente municipal y ¿saben qué? Ya, como dicen los jóvenes, ya chole con los pleitos ¿O quieren seguir peleando? ¿Verdad que lo mejor es la unidad?

“Vamos a la cuarta transformación por el camino de la concordia. La cuarta transformación es la reconciliación de todos los mexicanos”.

Entonces, ¿qué Presidente nos gobierna? ¿El mañanero que no olvida o el vespertino reconciliador? Es duda real.

¿Qué Presidente nos gobierna? ¿El mañanero que no olvida o el vespertino reconciliador?

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