Por Juan
Carlos Cruz Vargas.
Sonrisas, apapachos y abrazos entre
banqueros y funcionarios del gobierno de Andrés Manuel López Obrador dieron
color a la inauguración de la 82 Convención Bancaria.
Ni siquiera el tema de la reducción
de las comisiones bancarias mermó el optimismo del gobierno y la banca que será
lidereada por Luis Niño de Rivera, quien preside el consejo directivo de Banco
Azteca, que a su vez será el principal banco en la repartición de apoyos de los
programas sociales de la actual administración.
La banca,
pues, se convirtió en aliada del gobierno.
Por la
tarde, después de viajar cuatro horas por carretera de la capital mexicana a
este puerto, y ya instalado en el hotel donde se realiza la convención, el
titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Carlos Urzúa,
escribió en su cuenta de Twitter:
“Estoy muy
contento de estar en la #ConvenciónBancaria porque seguimos intercambiando
ideas y escuchando opiniones para definir una agenda conjunta entre el
#GobiernoDeMéxico y el sector financiero para lograr un desarrollo económico
incluyente”.
En la ceremonia de inauguración se
dio cita la crema y nata del sistema financiero, entre ellos las caras nuevas
en la Junta de Gobierno del Banco de México, como Gerardo Esquivel y Jonathan
Heath, hasta viejos conocidos como Jaime Serra Puche, quien signó el Tratado de
Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
También acudieron aquellos que llevan las riendas
en el sector empresarial, Antonio del Valle Perochena, del Consejo Mexicano de
Negocios (CMN), y Carlos Salazar Lomelín.
El viejo
diagnóstico.
El
subsecretario de Hacienda, Arturo
Herrera, bajó el volumen al optimismo cuando recordó a los banqueros las
deficiencias de su negocio, aunque reconoció que “lo que fortalece a México,
fortalece a los bancos, y lo que fortalece a los bancos fortalece el desarrollo
del país”.
Una relación simbiótica, pero con un
diagnóstico que endureció el rostro de más de uno de los presentes en el Salón
de Sesiones.
Herrera sostuvo que, desde el punto de vista de la
inclusión financiera, solamente 27% de los adultos mexicanos tienen alguna
cuenta bancaria; que la principal fuente de financiamiento para las empresas es
de proveedores, no de la banca, y que hay 44 millones de mexicanos que nunca
han recibido un crédito formal.
Y no dejó pasar los datos arrojados por
la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), que revela hay cerca de 10
millones de mexicanos que no pueden comprobar sus ingresos y por lo tanto sus
posibilidades de tener acceso a créditos en el sector formal son limitados.
“Estos son el tipo de problemas que
tenemos que atacar conjuntamente. No solamente tiene que ver con la actividad
económica del sector empresarial, el fortalecimiento y el desarrollo del sector
bancario y de la formalidad en el mercado laboral. Se traducirá eventualmente en
que la gente tenga acceso en mejores condiciones al crédito al consumo,
créditos para las hipotecas, créditos para que puedan adquirir un automóvil”, soltó el funcionario federal.
Y fue más
allá. Dijo a los banqueros que el
desarrollo del sector bancario es un tema de justicia social, “un tema en el
que tenemos que trabajar todos de manera conjunta”.
El
subsecretario dejó claro que, si se
tiene un sistema bancario con alta profundidad, “lo que vamos a encontrar es
que los empleadores paguen a sus trabajadores a través del uso del sistema
bancario, un mecanismo financiero que haga transparente la forma que se realiza
y sea uno de los elementos que contribuirían a disminuir la informalidad”.
En la nueva relación gobierno-banca,
el diagnostico está claro, pero aún quedan dudas sobre el alcance de la
intención de disminuir las comisiones bancarias y de otras prácticas, como los
abusos de los bancos con los usuarios que la ABM ha insistido en no atender.
Por lo menos
así lo dejó ver el expresidente de la
Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios
Financieros (Condusef), Mario Di Constanzo, quien en su cuenta de Twitter
subrayó:
“Siempre sostuve que en la Convención
Bancaria era necesario tener una participación para expresar el sentir de los
usuarios. La ABM siempre me ‘bateó’. Los legisladores podrían organizar al
menos un Foro de Usuarios de la Banca y enviar conclusiones a la ABM”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.