Tatiana
Clouthier.
“Vivimos en
la tierra como si tuviéramos otra a donde ir”
T.
Swearingen
Es indudable
que el gran tema del mundo hoy en día es el medio ambiente. De hecho, el propio
Al Gore de tiempo atrás nos dijo que estábamos frente a una urgencia
internacional. Algunos le creyeron y otros dicen que no sucederá.
Más allá de las creencias de cada
quien y que tan urgente es este tema, o no, para unos y otros, hay realidades
que no podemos negar. Por un lado, están los aumentos de las temperaturas en
donde siempre había habido un clima fresco. Por otro lado, las inundaciones son
cada vez más frecuentes y no parece haber explicación alguna. Y si seguimos
llegamos a encontrar situaciones más complicadas, en donde incluso tiembla más
frecuentemente, los fríos han llegado a alcanzar hasta los 40 grados bajo cero
y ha nevado en meses inesperados. Algunos llamarán a estos sucesos
casualidades, otros cambios de ciclo en el mundo y otros les denominan la
urgencia del llamado que la tierra nos hace.
Yo soy de
las del último paquete. Creo que
efectivamente hemos maltratado la tierra y que esta nos pide una
reconsideración. De hecho, hace algunos días vi un video sobre la gorila más
inteligente del mundo, Koko, quien logró entablar una relación de amistad con
un actor y cuando este murió, ella lloró. Koko, en 2015, hizo unos comentarios
al hombre diciéndole que era estúpido, por no tener prisa para cuidar y
arreglar la tierra.
Con todos estos antecedentes y viendo
que en el país ha habido en los últimos dos meses una cantidad importante de
incendios –menos que el año pasado, aunque tal vez más aparatosos o en lugares
cercanos a las manchas urbanas–, el tema de la atención a una secretaría, a la
que pocas veces se le había puesto interés, se ha vuelto hoy el centro en el
país. Y, por si fuera poco, la renuncia de su titular, Josefa González, puso de
nuevo a que el país entero voltee a ver un tema que no para todos era
importante.
Algunos aprovechados y
malintencionados, y que tristemente varias de ellas son mujeres, dicen que
Josefa no se fue, sino que la corrieron. Aquí creo que la mezquindad aparece y
esas que se han dicho defensoras de los derechos de las mujeres, hoy se vuelven
devoradoras de las mismas ante la más mínima oportunidad.
Regreso a la renuncia de Josefa...
¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Esta podría ser la gran pregunta para
algunos, y perdernos de lo fundamental.
Para mí, la carta de Josefa al
Presidente es impecable y sus motivos me conmovieron hasta lo más profundo. Me
hicieron recordar y profundizar en lo que es la ética y la comprensión de la
misma al precio que sea. Su acto, por otro lado, de pedir la espera del avión,
acciones como esta que a veces se hacen sin comprender las repercusiones en
otras áreas, por lo que hemos tenido tan arraigado desde hace muchos años.
Al leer los tuits de Josefa me
estremecí, pues habla de cómo el interés general debe estar por encima del
individual y que durante este gobierno se debe ser muy, pero muy cuidadoso en
este tema. Se disculpa y sin pensarlo pone la renuncia al Presidente.
No digo
adiós a esta etapa con Josefa, quien sirvió en campaña con amor, entrega y
compromiso, y quien dio más de lo que uno imagina a la entrega del país y en
favor del medio ambiente. Gracias Josefa, segura estoy que tu compromiso con el
medio ambiente sigue, pues ya lo tenías sin puesto.
Mi cariño y
sobre todo agradecimiento por lo que sumaste a este cambio. Buen camino y doy
gracias de nuevo por abrirme los ojos y el corazón hacia el medio ambiente.
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