El Jefe de Gobierno
ya ha tomado la decisión: se separará del cargo en septiembre próximo, en el
marco de su Quinto Informe y, a partir de entonces, buscará de lleno la
candidatura presidencial.
Lo hará sin afiliarse
a ningún partido y como cabeza del llamado Cuatro Polo –que agrupa partidos de
izquierda y políticos “independientes”-.
Antes, deberá hacer
ajustes en su equipo de gobierno. Miguel Mancera sabe que tanto o más
importante que su próximo salto es en manos de quién deja la CDMX. No se le
puede descomponer, porque su paso por ella será su principal carta de
presentación electoral; y tampoco puede dejar la administración en manos de un
extraño, ajeno a su equipo. Necesita gente eficiente y leal.
Mancera parece haber ido acomodado el tablero y perfilado a
un eventual sucesor. Así como la determinación de su salida está proyectada
para septiembre, la de quién cerrará el gobierno y estará el nada despreciable
periodo de un año al frente de la CDMX, se dará semanas antes.
Si hoy no hubiera ajustes, la encargada de cerrar la puerta
sería la secretaria de Gobierno Patricia Mercado que se convertiría en la
segunda mujer en ocupar la Jefatura de Gobierno. Pero todo indica que no será
así. Para Mercado podría estar en el horizonte una candidatura al Senado e ir a
hacer campaña con Mancera. Es una mujer que tiene buena imagen en el país, le
suma a la candidatura del gobernante capitalino y difícilmente podría (y
querría) lidiar en la capital con las tribus y grillas locales.
La eventual salida de Mercado de la secretaría de Gobierno,
abre la baraja. Algunos vieron en la posición de interino al Consejero Jurídico
Manuel Granados, pero no. No será él, pues más bien está interesado en dar el
salto al legislativo. Le alcanza y su jefe lo enviaría a San Lázaro.
La lista se reduce.
Solo hay dos que, por los hilos que mueven, podrían mudarse a la oficina de
Mancera. Ambos, de toda su confianza: el secretario de Desarrollo Social José
Ramón Amieva y el coordinador del gabinete Julio Serna. Los dos, además, cercanos
y aliados entre sí.
La jugada que podría
venir, para afianzar tanto el control dentro, como el proyecto mancerista
fuera, es que, a la salida de Mercado de Gobierno, Amieva ocupara esa posición
para, en automático, a la separación de Mancera, convertirse en Jefe de
Gobierno interino. Serna mantendría la coordinación de gabinete desde donde
ambos, operarían en un mismo sentido y con una visión compartida.
Amieva es, dentro del gabinete, quien más conoce la
administración local. Ha trabajado lo mismo en Gobierno que en Desarrollo
Social, en Procuraduría que en Consejería Jurídica, y lo ha hecho en diferentes
peldaños del organigrama durante los gobiernos de Alejandro Encinas, Marcelo
Ebrard y Miguel Ángel Mancera. Además, no está afiliado al PRD, pero tiene
puentes con el sol azteca, y su relación con Ricardo Monreal –quien puntea en
las encuestas rumbo a 2018- es más que buena. Y su lealtad con Mancera –a quien
llama “patrón”- es a toda prueba. Ese es el punto de unión con Serna. Ellos
serían quienes cerrarían.
A la campaña iría, como sombra de Mancera, su incondicional
y secretario particular, Luis Serna… Héctor Serrano dejaría Movilidad en esa
misma tanda de cambios. Pero él, para coordinar la campaña presidencial de su
jefe y amarrar su espacio Legislativo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.