La administración de
Enrique Peña Nieto sólo simuló derechos humanos y resultó ser más violenta y
opaca que el sexenio del panista Felipe Calderón Hinojosa, dijo en entrevista
con SinEmbargo el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra.
Solalinde Guerra, autor del libro “Los Migrantes del Sur”, aseguró que el Gobierno mexicano debe
llamarle a las cosas por su nombre: “al pan, pan y al vino, vino”, para dejar
de simular la realidad que aqueja a la población mexicana.
“Ha sido un sexenio
terriblemente violento e irrespetuoso en la práctica de los derechos humanos”, dijo el padre.
Antes, durante el
sexenio de Calderón Hinojosa, al menos había reportes sobre la situación de los
migrantes centroamericanos y su paso por México, mientras que los últimos cinco
años se han caracterizado por su silencio y opacidad, consideró.
Alejandro Solalinde argumentó
que con la migración centroamericana y los crímenes que se cometen en
territorio mexicano durante el tránsito de los migrantes a Estados Unidos,
México se comporta como un simulador ante la presión del país anglosajón que le
ha pedido cuidar de su “patio trasero”, una solicitud que el Gobierno mexicano
ha convertido en sinónimo de violación de los derechos humanos de los
indocumentados.
“Ya sabemos que ahora
Estados Unidos no respeta la opinión, ni la autoridad moral de la comunidad
internacional, pero México tampoco porque simula que sí lo hace. Dice que tiene buenas leyes, presume cosas que no cumple y en la ONU
[Organización de las Naciones
Unidas] dice que está haciendo un esfuerzo enorme por cumplir todos los
derechos humanos. La verdad es que no es
así, seguimos viviendo crisis de derechos humanos, el Gobierno de México sigue
siendo recomendado y sigue recibiendo reiteraciones por las recomendaciones que
no ha cumplido ante la ONU”, explicó.
Prueba de la simulación
de México ante el mundo ocurrió el pasado 13 de septiembre cuando el Gobierno
mexicano presumió ante la ONU en Ginebra, Suiza, un programa migratorio que
nunca puso en marcha y que mandó al “cajón”, pero que le sirvió para sostener mejoras en las
condiciones de tránsito de los migrantes, recordó el sacerdote.
“De ese tamaño es la
simulación de este Gobierno. Su Gabinete quedó reprobado, y también los malos
legisladores y congresistas que no supieron defender a los derechos humanos.
Nomás empezando este año ya van más de 250 muertos. El sexenio superó al del
Calderón por supuesto, y también los asesinatos a periodistas, defensoras y
defensores de los derechos humanos”, dijo.
¿A QUÉ LE TEME EL GOBIERNO MEXICANO?
La ONU, recordó Solalinde, le recomendó al Gobierno del priista Peña Nieto dar acceso a los
defensores de derechos humanos a las estaciones migratorias.
Pero el Instituto
Nacional de Migración (INM) ha negado el acceso reiteradamente a los defensores
a las estaciones que en México se presumen como “alojamiento”, pero que en
realidad son “verdaderas cárceles”.
“Yo soy Premio Nacional
de Derechos Humanos, candidato al Premio Nobel de la Paz y no me dejan entrar a
las estaciones migratorias. A los defensores y defensoras no nos dejan entrar,
dejan entrar a quien sea, pero a nosotros no. ¿Por qué? El que nada debe, nada
teme. ¿Qué están ocultando?
A la ONU le está
diciendo que se dejen de eufemismos, porque están mintiendo: dicen que detienen
a migrantes y los aseguran. Dicen que los alojan y las estaciones migratorias
son verdaderas cárceles. Dicen que les dan un retorno asistido, y los están
deportando. No señores, déjense de eufemismos y llámenle al pan, pan y al vino,
vino”, dijo.
Peña Nieto no ha cedido en materia de derechos humanos. Al contrario, consideró: con la aprobación
de la Ley de Seguridad Interior, prepara el camino a la represión durante y
después de los comicios que se celebrarán este año y que renovarán la
Presidencia de la República.
Los priistas, junto con
sus aliados, lograron imponer una Ley que se antoja violatoria de derechos
humanos y que allanan el camino de una posible represión en las elecciones de
2018.
Sin embargo, dijo Solalinde sin tapujos, México tiene esperanza de cambio en Andrés Manuel López Obrador,
precandidato a la Presidencia de la República por el partido Movimiento
Regeneración Nacional (Morena).
“La única posibilidad
de cambio es López Obrador. Yo no soy de Morena y jamás voy a ser de ningún
partido; tampoco soy incondicional de Andrés Manuel, y tampoco creo que sea el
líder ideal, pero es lo mejor que hay: es honesto y es el único que puede
asegurar un cambio. Le guste o no le guste a quien sea”, reflexionó.
Y aunque existe un aspirante que, a decir de Solalinde, le
convence para iniciar un cambio y para “rescatar a México” de los tecnócratas y
corruptos que han secuestrado a México, Solalinde
Guerra advirtió que con la Ley de Seguridad Interior el Gobierno intenta
sembrar miedo y temor para que los mexicanos no salgan a votar en julio.
“No debemos tener
miedo. No es tiempo de tener miedo, es tiempo para tener valor”, dijo.
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