Integrantes
del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota (Cecop) denunciaron
que durante el desarme realizado el domingo 7 de enero en La Concepción,
Acapulco, la Policía de Guerrero cometió
“una masacre” y sembró evidencias.
En una reunión donde se presentaron
testimonios a reporteros y representantes del Centro de Derechos Humanos
Tlachinollan sobre los hechos ocurridos la mañana del pasado domingo, éstos
demandaron al Gobierno la liberación de las 25 personas que siguen detenidas,
entre ellas el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, y el
esclarecimiento de los hechos violentos que dejaron 11 muertos.
De los
testimonios sobre los hechos ocurridos el pasado domingo en el poblado de La
Concepción, se encuentra el de un campesino que fue uno de los 38 detenidos y
luego liberado, quien dijo que los
policías dispararon sin importar que en el lugar había niños y señoras, y
aseguró que los comunitarios no hicieron disparos.
Acompañados
por unas 20 personas de los poblados de los Bienes Comunales de Cacahuatepec,
los vecinos que dieron su testimonio en la reunión en la comunidad de Amatillo
pidieron que se esclarezca los hechos violentos.
Un campesino declaró que “fue un
atentado al Cecop, no se vale que nos hayan atacado de esa forma, lo que
vivimos fue una masacre del Gobierno estatal, fue la Policía Estatal la que
disparó, nada de la Policía Comunitaria, no culpo a los ministeriales, no culpo
a los militares, fue la estatal, porque fue el Gobierno del estado”.
Condenó “el golpe del Estado, porque
nos iban a abatir”,
incluso comparó que iba pasar como lo de Ayotzinapa, que a los estudiantes “los
tiraban y les daban el tiro de gracia”.
Señaló que los policías estatales
llegaron, “pero no dijeron hay una orden de que entregue las armas”; es por eso
por lo que exigen que se llegue al esclarecimiento de la persona “que dio la
orden de matar, porque dieron orden de matar, no de desarme”.
“Se metieron con la organización, no
nada más con la Comunitaria, iban a matar a gente del Cecop, y ellos decían
vamos a acabar con todo, pedimos justicia a los tres niveles de gobierno,
culpamos más al estatal”, puntualizó el campesino, al tiempo que preguntó:
“cuál es el delito?, ¿defender las tierras, el agua, es delito?”.
Agregó que la petición es que se
valoren los pueblos, “no que se valore al Gobernador, no a su gente matona,
mandó gente matona para que nos maten, somos seres humanos y pedimos a los
derechos humanos que investiguen, que hagan bien el esclarecimiento y del
compañero Marco exigimos su liberación”.
Recordó que
el pasado domingo, cuando se suscitaron los hechos, llegó a la comandancia de
la Policía Comunitaria y había varios retenes. lo pararon soldados, policías de
la Gendarmería y le hicieron preguntas ¿Dónde iba y por qué llevaba machete?
“que no podía pasar”.
“Soy un luchador social del Cecop,
les dije, mi machete es mi defensa y me dejaron pasar”, pero luego lo detuvo la
Gendarmería y le hicieron las mismas preguntas de a dónde se dirigía, del
machete, que no podía pasar y que debía tener permiso para usarlo.
“No se vale que el gobierno venga a
hacer una maldad aquí, ya iban golpeando gente, se metieron a Aguacaliente, a
Amatillo, iba abriendo puerta el gobierno, no tenían por qué agredir a gente
pacífica, si había pasado algo ellos debieron ir a La Concepción, no a los
pueblos”, agregó.
Dijo que cuando llegó a la
comandancia había un diálogo del vocero del Cecop con el comandante de la
Ministerial: “le estaba enseñando fotos de las personas detenidas, gente que
estaba armada con cuernos de chivo, llevaban orden de matar a Marcos, fue
detenido con droga, ellos están culpando al compañero de la droga y es
mentira”.
Reprochó que el gobierno no considere
entre los muertos a los tres policías comunitarios que fueron abatidos por
policías, “eso no lo está metiendo, a los comunitarios muertos, está metiendo
nada más a favor de aquellos, no se vale que el gobierno esté apoyando a esos
delincuentes porque el comisario es delincuente, metió gente armada”.
“El Cecop está defendiendo las
tierras, no somos delincuentes, la mera verdad lo que viví fue una masacre,
empezaron los disparos, cuando vi que el comandante llegó los estatales y pensé
hay diálogo, pero empezaron a agarrar a los compañeros y cuando vi que
agarraron a todos porque les estaban quitando las armas, la Policía Comunitaria
no tiró, no escuché balazo de escopeta, ellos tiraron la Policía estatal”, insistió.
Denunció que
los policías le decían: “tírense o los matamos, yo tenía un machete que no
quería soltar, pero me llegaron por atrás, me encañonaron y me hicieron que me
sentara debajo de una galera porque esa persona nos dijo: si no se tira lo
matamos”.
“Yo esperaba el tiro de gracia porque
ellos decían vamos a acabar con todo, ellos decían los vamos a matar, me quedé
calmado, revisaron mi mochila donde llevaba un resorte y una garrafa de agua.
El helicóptero del gobierno sobrevolaba, fue el gobierno que tiró, nunca como
están diciendo que había droga, ellos mismos le metieron el dedo a las armas
para que se escuchara disparo de escopeta, el gobierno está diciendo mentiras,
nunca hubo agresiones de las policías, eso es mentira”.
“SIEMBRAN
ARMAS”
Otro
campesino, que fue detenido y luego liberado, dijo que cuando lo detuvieron lo
subieron a una patrulla de la Policía del Estado, donde iban otros, tres en
cada lado, otro encimado y “nos llevaron no sé sí a la Fiscalía, porque iba
tirado”.
Dijo que lo
liberaron “aquí en El Coloso, donde me pusieron que yo tenía un rifle 22, con
10 tiros en la recámara más 20 en la bolsa, 364 gramos de mariguana y yo no
fumo ninguna clase de tabaco ni tomo alcohol del 90, no he tomado ninguna gota”.
Recordó que su libertad se debe a que
abogados de Derechos Humanos “abogaron por nosotros, ahí tengo el papel donde
me liberaron el miércoles a las 12 del día porque nosotros no tenemos culpa de
eso”.
Aseguró que él no traía nada: “nada
más que así se lo ponen para cargarle más delitos, hay muchos que no llevamos
ni machete y como quiera nos pusieron arma”.
Indicó que una vez que estaban detenidos algunos policías
dijeron “que la habían regado, que el Gobernador ya había hablado que, no
quería que nos golpearan para nada, que no nos tocaron, nos avisó en la noche
cuando estábamos todos juntos, los 38”.
Recordó que,
al otro día, después de que lo dejaron en libertad, fue a su terreno a regar
las plantas de jitomates y es que dijo
que el domingo pasado acudió a la comandancia para “ver qué había pasado en La
Concepción” y lo detuvieron, “me tiraron donde había otros 20, ahí me fueron a
botar, de ahí cuando nos levantaron nos subieron a la camioneta”.
HAY POLICÍAS
DE LA UPOEG.
Otro de los
pobladores, que estaba cerca de la comandancia de la Policía Comunitaria, contó
que en las comunidades hay policías estatales, ministeriales y de la UPOEG,
“aquí está el camino libre porque ellos han retomado la conquista, sin temor se
meten porque antes la comunitaria daba seguridad”.
Agregó que hay temor de los
habitantes de los Bienes Comunales porque los hechos están recientes, “se vivió
un drama muy espantoso”.
“Todo estaba
armado ya, esa fue la historia que se vivió, un terror fuerte porque llegaron
tirando a lo que sea, a los que se resistían a dar el machete o el arma”,
señaló.
Los
policías, dijo, “llegaron agresivos
sobre los policías comunitarios y los que andaban ahí porque algunos se
resistían, los golpearon, le quitaron todo lo que traían, no hubo explicación,
simplemente llegaron”.
Recordó que
las “agresiones se suscitaban desde
antes, la fiesta fue como un momento clave para poder ir directamente porque
llegaron hasta la comandancia, y obviamente tuvieron que responder porque no
había otra manera, si no responde la policía matan a todos, las policías
llegaron desde la madrugada”.
Del asesinato de los tres policías
comunitarios, respondió que “esa nos las vi, los que estábamos ahí, civiles, no
tuvimos la oportunidad, simplemente escuchamos los disparos, una balacera y
después nos dimos cuenta de que habían matado a comunitarios”.
Otro de los testimonios, un campesino
que simpatiza con el Cecop, indicó que “todos pensamos que fue una trampa para
que nos agarraran en dos juegos, cuando ya estaban allá comenzaron a desarmar,
el primer policía fue un chamaco de La Concepción que corrió, cuando ya iba un
tramo le tiraron y ahí empezó la balacera tan horrible que se oía, los
desarmaron y los golpearon, a un comunitario lo agarraron y lo arrastraron”.
Dijo que es “mentira” que la Policía Comunitaria
empezara la balacera: “la comunitaria está en paz, no quiere violencia, son los
que llegan, yo mero se los dije, si algo pasa ustedes son culpables porque
vienen a áreas que no les corresponden. Nosotros no andamos peleado con
comuneros, menos con el gobierno, no peleamos”.
“Esa masacre que fueron a hacer con
la gente del campo, gente campesina, donde llevaron muchos sustos, niños,
mujeres, hasta la vez se sienten extraños con esa balacera que hubo, a cuantos
campesinos, por qué no van con los delincuentes”, dijo.
Los
pobladores pidieron la liberación de los 25 que siguen detenidos, entre ellos
el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui, y su hermano Vicente.

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