Las hermanas Nefertiti y Grecia
Camacho Martínez, de 16 y 14 años, habrían sido ejecutadas por policías en Río
Blanco, Veracruz.
Fue el sábado 10 de marzo. Las
menores se hallaban en calles de la colonia Benito Juárez, en el municipio
veracruzano, cuando fueron asesinadas a quemarropa, de acuerdo con información
de medios locales.
Al
principio, se manejaron los hechos como un enfrentamiento entre policías y
civiles armados. Los uniformados marcaron el alto cerca de la Plaza Comercial,
en Río Blanco, a una camioneta Honda. Pero los jóvenes [cinco] que iban a bordo
respondieron con balas. La gente que estaba cerca huyó.
De acuerdo a
la versión de testigos, las mujeres
intentaron explicar que sólo pasaban por el lugar y nada tenían que ver con
grupos delictivos. Sin embargo, los uniformados accionaron sus armas. Ocurrió
cerca de las 16:00 horas. Y no sólo las hermanas murieron, hubo una víctima más
y un detenido.
Los hechos han causado indignación
entre los pobladores. Condenan la muerte de las hermanas. Lamentan que sus
vecinas hayan sido asesinadas a mansalva. Sólo eran unas niñas. Y se presume
que, tras las primeras detonaciones, recibieron el tiro de gracia.
Las víctimas, Nefertiti y Grecia,
sólo iban al cine. Verían una película, informó la familia. Demandan, además,
que el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares realice las pruebas
correspondientes para que se determine si estaban o no armadas.
La escena del crimen, según las
primeras versiones, fue alterada por elementos de la Secretaría de Seguridad
Pública (SSP) estatal.
El 15 de
noviembre pasado, durante la presentación de su primer Informe como Gobernador,
Yunes Linares reconoció que la inseguridad se mantenía como un “problema grave”
en la entidad.
Linares
afirmó en aquella ocasión que “las ejecuciones derivadas de enfrentamientos
entre bandas de delincuentes organizados incentivan la percepción de
inseguridad”.
Pero las cifras oficiales hablan por
sí solas: la administración del panista superó en 2017 las cifras históricas de
homicidios intencionales, secuestros y robos de vehículo con violencia.
Organizaciones civiles y
especialistas reprobaron ese 2017, el primer año de la gestión del panista, en
los rubros de seguridad y procuración de justicia. Los activistas recordaron
que Yunes Linares se comprometió en su campaña a cambiar la situación de
violencia e impunidad en los primeros 6 meses. Y nada.
El año 2017 fue el más violento en
una década en México, de acuerdo con datos difundidos en enero pasado por el
Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
El Estado de México, la entidad
gobernada por el priista Alfredo del Mazo, aparece en los tres primeros lugares
de los tres principales indicadores de la violencia. Fue el primero en
extorsión, con mil 54 carpetas abiertas; además aparece en el tercer lugar en
secuestro, y el segundo en homicidios.
El segundo lugar en extorsiones
pertenece a Nuevo León, cuyo Gobernador con licencia, Jaime Rodríguez Calderón,
“El Bronco”, anda en campana porque quiere ser presidente. En secuestro, el
primer lugar pertenece a Tamaulipas, gobernada por el panista Francisco Cabeza
de Vaca, y el segundo es de Veracruz, también en manos de un panista Yunes
Linares.
La mayor cifra de homicidios por
entidad en México pertenece a Guanajuato, con 4 mil 39; la entidad es gobernada
por el panista Miguel Márquez Márquez. El segundo lugar es del Estado de México
con Alfredo del Mazo y el tercero, de Guerrero, en manos del priista Héctor
Astudillo Flores.
En casi todo
el país la violencia escaló. Los estados
más críticos son Colima, Nayarit, Veracruz, Baja California, Baja California
Sur, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí y Zacatecas.
Si en algún
momento se pensó que la guerra del ex mandatario Felipe Calderón Hinojosa llegó
al punto más álgido de víctimas posible,
la administración del PRI la superó.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.