El Plan Nacional de Paz y Seguridad
que presentó este día Andrés Manuel López Obrador, Presidente electo, es una
“canasta de buenos deseos” , “ambicioso” e “integral”, cuyo alcance e impacto
se verán realmente a la luz de resultados, dijeron expertos en seguridad y derechos humanos
consultados por SinEmbargo.
La legalización de algunas drogas, la
continuidad del Ejército en las calles (ahora además con una Guardia Nacional)
y la falta de claridad en las acciones concretas que se realizarán para
combatir la corrupción y sanear a las corporaciones policiacas del país, son
algunos de los puntos que preocupan a los expertos.
“Me parece muy bien el reforzamiento
de las policías. Me parece importante ver cómo les van a pagar a las policías,
pero esta es una canasta de buenos deseos que deberíamos verla en la práctica.
Vamos a ver si realmente con este tipo de propuestas, que no distan mucho de lo
que se quería en la administración de Felipe Calderón; en manera de retórica y
de discurso Calderón quería formar nuevas policías y hacer una verdadera
reforma de las policías. No se logró y los resultados fueron negativos”, dijo Guadalupe Correa-Cabrera,
Profesora Asociada en la Universidad de George Mason y afiliada al Woodrow
Wilson Center en Washington, DC y al Centro México del Baker Institute en la
Universidad de Rice.
“Me parece un anuncio que me da
esperanza, pero en la práctica vamos a ver si podemos resolver el problema que
tiene México”, añadió
la también autora del libro Los Zetas Inc.
López Obrador precisó durante la
presentación que su plan enfatiza en la formación de la Guardia Nacional y en
el fortalecimiento de la familia, el combate a la corrupción, el respeto a los
derechos humanos e ir a la raíz del problema con un amplio plan de
reconstrucción del tejido social.
Alfonso
Durazo Montaño, próximo Secretario de Seguridad Pública federal, dijo que la crisis de seguridad que vive el
país es la peor desde la Revolución Mexicana, que inició en 1910 y terminó en
1917. Castigó la estrategia militarizada de los gobiernos de Enrique Peña Nieto
y Felipe Calderón. Señaló que la corrupción es el mal principal y que sobre eso
se concentrará parte de la estrategia.
“Este plan llevará la paz a cada
rincón al país. Dará, nuevamente, el derecho a vivir en paz a la sociedad. Los
niños podrán salir a las calles, las mujeres podrán vivir sin ser molestadas y
los hombres podrán vivir en paz”, prometió Durazo.
La
investigadora Guadalupe Cabrera dijo que
una de sus críticas a la propuesta de López Obrador, tiene que ver con la
legalización de las drogas. “Me parece importante, pero no creo que con el tema
de la legalización vayamos a tener resultados importantes. Debería hacer más
énfasis en la creación de instituciones”, precisó.
Alfonso Durazo reconoció durante la
presentación del Plan Nacional de Paz y Seguridad que la regulación de las
drogas, por sí sola, no es suficiente.
“De cara a las medidas de
pacificación debe señalarse que la regulación de los estupefacientes
actualmente prohibidos puede incidir en una reducción significativa de las
adicciones y en una mejoría en las condiciones de los adictos, pero sobre todo,
permitiría poner fin a uno de los motores centrales de la violencia, la
inseguridad y el extendido quebrantamiento del estado de derecho. Pero no sería
suficiente por sí misma: la mera supresión de las estrategias prohibicionistas
puede llevar a los grupos delictivos a una re-penalización con el propósito de
conservar su negocio y su mercado y no resolvería la existencia de
organizaciones fuertemente armadas y organizadas”, dijo.
EL EJÉRCITO
EN LAS CALLES Y LOS DERECHOS HUMANOS.
Otro de los
puntos que generó controversia entre los expertos es la continuidad del
Ejército en las calles.
“Cuando se involucró a las Fuerzas
Armadas en el combate a la delincuencia, hace ya 12 años, se argumentó que era
una medida temporal en tanto se lograba el saneamiento, la capacitación y la
profesionalización de las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno.
Pero en este lapso los gobernantes no avanzaron ni mucho ni poco en tales
objetivos, y hoy las fuerzas públicas civiles se encuentran tan incapacitadas
para cumplir su tarea de prevenir y combatir el delito como en 2006”, dijo Durazo Montaño.
El próximo
titular de la Secretaría de Seguridad argumentó: “debe admitirse con toda franqueza que, dada la descomposición y la
ineficacia de las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno,
resultaría desastroso relevar a las Fuerzas Armadas de su encomienda actual en
materia de seguridad pública, pues constituyen las instituciones más confiables
para mantenerla, a pesar de que no fueron concebidas para ello, y pese a las
distorsiones y el desgaste institucional que experimentan en las calles. Ante
la carencia de una institución policial profesional y capaz de afrontar el
desafío de la inseguridad y la violencia, es necesario seguir disponiendo de
las instituciones castrenses en la preservación y recuperación de la seguridad
pública y el combate a la delincuencia”.
Javier
Sicilia Zardain, poeta y líder del Movimiento por la Paz con Justicia y
Dignidad (MPJD), cuestionó que durante
la presentación del Plan no se haya especificado cómo se sacará al Ejército de
las calles y cómo se logrará que los militares no violen derechos humanos.
“Sea como sea no conozco un ejército,
en ninguna parte del mundo, que cuando está fuera de los carteles no violente
los derechos humanos. El Ejército sea como sea controlado es estado de
excepción y todo estado de excepción violenta derechos humanos. Hago esa
pregunta: ¿cuál será el plan de retiro para el Ejército? No se puede permanecer
en las calles para siempre”, dijo.
Sicilia
Zardain añadió que el proyecto
presentado hoy “suena sumamente ambicioso”, pero faltó explicar el cómo
lograrán cada una de las metas que se plantearon.
“Cómo van a generar esa ética en la
ciudadanía, cómo van atacar la corrupción. Como buena intención está bien, pero
que nos digan cómo, que presenten un proyecto de Estado con claridad y por
etapas y nos digan de qué manera y cómo lograrán que el Ejército no viole
derechos humanos en las calles. Yo entiendo que no se puede retirar de la noche
a la mañana, pero cuál será la política del retiro”, dijo.
De acuerdo con Durazo Montaño las
Fuerzas Armadas tendrán un papel protagónico en la “formación, estructuración y
capacitación de la Guardia Nacional, la cual debería asumir las funciones de
preservación de las instalaciones estratégicas y la protección civil a nivel
federal en todas sus facetas, más allá del carácter coyuntural del Plan
DN-III”.
Esa
orientación, precisó Alfonso Durazo,
deberá estrechar los lazos entre los militares y la población para permitir
emplear “todo el potencial de los institutos castrenses”.
El General Luis Sandoval, próximo
Secretario de la Defensa Nacional, dijo que para apoyar la seguridad pública
“se constituirá la Guardia Nacional como fuerza adicional a las Fuerzas Armadas
ya existentes. Su esquema entrará en operación el 1 de diciembre. La nueva
corporación contará con vehículos e insignias que la identifiquen. Su
conformación se llevará a cabo en tres etapas: primera: integración de las
policías; segunda: inclusión de efectivos militares; tercera: la inclusión de
los jóvenes que quieran participar en la nueva institución”.
“Las Fuerzas Armadas emanan del
pueblo, le sirven y lo defienden. Soldados, pilotos y marinos son pueblo
uniformado. Tenemos la enorme responsabilidad de participar en la seguridad
pública. Se actuará con respeto a derechos humanos. El mandato será acatado por
todos los integrantes de las fuerzas armadas”, afirmó.
¿CÓMO SE
SANEARÁ A LAS POLICÍAS MUNICIPALES CORRUPTAS?
Ricardo
Ravelo Galó, periodista especializado en el tema de delincuencia organizada, consideró que el Plan que se presentó hoy
es integral y que la creación de una Guardia Nacional y el combate a la
corrupción, así como la despenalización de algunas drogas, son de los puntos
más relevantes.
“Aquí lo que me preocupa es que Alfonso Durazo
no haya hecho referencia al saneamiento de las policías del país. Cómo se van a
crear los nuevos cuerpos de seguridad con una policía realmente que no está
depurada y con policías que se sabe que actualmente está al servicio del crimen
organizado”, dijo.
Ravelo Galó indicó que el 80 por ciento de las
estructuras de las policías municipales en el país operan con los criminales.
“Quiero pensar que también forma
parte de la estrategia nacional”, añadió.
Aunque Durazo no hizo mención a cómo
depurará las policías, dedicó una parte de su discurso a la descomposición que
experimentan.
“Resulta ilustrativo a este respecto
el caso de la Policía Federal, creada hace 20 años para suplir la labor de las
fuerzas armadas en el combate a la delincuencia y que es en la actualidad un
agrupamiento con déficit de disciplina, capacitación y profesionalismo; sus
integrantes –alrededor de 40 mil elementos, incluidos muchos dedicados a
funciones administrativas– reciben bajos salarios, carecen de seguridad y
protección social para ellos y sus familias”, dijo.
Durazo
Montaño precisó que sucede algo simular
con los agentes ministeriales y las policías estatales y municipales.
“En general carecen de
profesionalismo, protección o apoyo y son, en muchos casos, dominados por la
delincuencia y movidos por el interés y la corrupción y no por el deber del
servicio público. A esto debe agregarse que la mayor parte de los cuerpos de
seguridad actúan por su cuenta y que no existe, en los hechos, una mínima
coordinación entre ellos; en algunos casos llegan incluso a enfrentamientos
para mantener plazas y defender sobornos o prebendas”, argumentó.
En ese sentido, Ravelo Galó consideró
un acierto que el Ejército aún permanezca en las calles.
“El grave problema que tiene López
Obrador para enfrentar a la delincuencia es que no hay policías confiables. El
80 por ciento están infiltradas y mientras no haya un plan específico para
sanearlas, castigar a los elementos que hayan recibido sobornos o trabaje para
el crimen organizado, es muy difícil enfrentarlo en las regiones del país más
violentas”, dijo.
Otro de los puntos que, de acuerdo
con Ricardo Ravelo, no se tocó fue de qué forma se va a investigar a la clase política
involucrada con el crimen organizado y el lavado de dinero, así como el
desmantelamiento de las redes patrimoniales de los cárteles.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.