Por Sergio
Caballero.
La juez Verónica Gutiérrez Fuentes
declaró culpable al empresario Carlos Mimenza Novelo por amenazas proferidas en
contra del periodista Amir Ibrahim, con el agravante de que fue también un
delito en contra de la libertad de expresión.
“Un fallo histórico en México en pro
de la libertad de expresión. Es la primera falta condenatoria por un delito
cometido contra la libertad de expresión en el nuevo sistema penal acusatorio
en toda la historia de México”, dijo el periodista en un breve comunicado.
Se logró acreditar que se trata de un
delito contra la libre expresión pues las amenazas fueron derivadas de notas
periodísticas acerca de críticas a Mimenza, agregó Ibrahim
La
sentencia, destacó, es resultado de “una
amplia investigación” y “un trabajo impecable” de la Fiscalía Especial para la
Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE).
Subrayó que no hubo objeción alguna
por parte de la jueza que presidía el Tribunal.
Falta por definir la pena, que sería
de tres días hasta un año de prisión, más la agravante de cuatro meses por
afectar a la libertad de expresión –que es sustituible con penas alternativas como
trabajo social–, además de la reparación del daño.
Con
antecedentes de empresario inmobiliario, Mimenza
Novelo cobró notoriedad cuando, en febrero de 2017, inició una serie de
querellas contra diversos funcionarios tanto del actual gobierno como del
anterior y creó un portal de denuncias.
También denunció que sufrió un
atentado en carretera e incluso solicitó su registro para ser precandidato
independiente a la Presidencia de la República.
En sus notas
sobre Mimenza, Ibrahim acusó al
empresario de tener “lazos con figuras ligadas al exgobernador Roberto Borge
Angulo”.
El 8 de
julio de 2017, Ibrahim recibió mensajes
de WhatsApp con amenazas de muerte en contra suya y de su familia.
“Ten cuidado por donde te mueves. Te
tengo vigilado. Lo que tú haces por la espalda yo te lo voy a hacer de frente”, fue el primer mensaje.
El segundo
mensaje fue: “Primera advertencia”.
Y el
tercero: “Y guarda la pantalla. Para que
guardes las pruebas de mi promesa”.
Amir Ibrahim
recordó que cuestionó a Mimenza, que de
inmediato le respondió que lo tendría vigilado y lanzaría ataques cibernéticos
y que sabría lo que es “amar a Dios en tierra ajena”.
“Duerme,
esto apenas comienza”, citó el periodista.
Frente a las amenazas, indicó que
tuvo que salvaguardar a su familia y salió del estado por recomendación de la
Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), que también le sugirió que
denunciara lo ocurrido ante la FEADLE, adscrita a la entonces Procuraduría
General de la República (PGR).
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