lunes, 4 de marzo de 2019

Perdón a Pejeleaks.


Georgina Morett.

En medio de una serie de investigaciones que mantiene el consejero Jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, contra quienes instrumentaron campañas negras hacia Andrés Manuel López Obrador, parece que un grupo de empresarios habría alcanzado ya el perdón del nuevo gobierno: los creadores del sitio de Internet “Pejeleaks.org”.

Según un escrito presentado apenas el pasado 14 de febrero ante el juez Quinto de lo Civil del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, Scherer Ibarra se desistió de un juicio por daño moral que había emprendido contra quienes identifica como artífices del mencionado portal, los empresarios del ramo de la comunicación digital Francisco Javier Razo Tangassi y Manuel Garza Fernández.

Al documento se anexa un Convenio de Transacción Judicial, fechado el 11 de febrero de 2019, en el que ambas partes dan por concluido un juicio depositado en el expediente 429/2018, que iniciara el 9 de mayo de 2018 a raíz de la publicación en “Pejeleaks” del reportaje titulado “Honestidad fantasma, el misterioso pago de millones a Julio Scherer y futbolistas”.

La supuesta investigación periodística, ahora desaparecida de la red, relataba la historia de una compañía fantasma de nombre Bravesa, la cual realizó transacciones millonarias al propio Scherer y a diversos futbolistas de la primera división del futbol mexicano o de la selección nacional, como los mundialistas Guillermo Ochoa y Miguel Layún.

Se recuerda que “Pejelaks.org” surgió en febrero de 2018 como una plataforma de información negativa para el entonces candidato presidencial de Morena, y que su lanzamiento estuvo acompañado de una campaña propagandística con miles de carteles que, cierta mañana, aparecieron misteriosamente en las calles de la CDMX.

De acuerdo con las investigaciones que dirigió en aquellos momentos Tatiana Clouthier, la página se había comprado en Panamá y se operaba desde Los Ángeles, California; orquestado todo, según se descubrió en el mes abril, desde la empresa Proabri S.A. de C.V., propiedad precisamente de Razo Tangassi y Garza Fernández.

Ambos personajes posicionaron a su empresa, bajo la marca Prowell Media de comunicación digital, como una de las favoritas del gobierno de Enrique Peña Nieto, a pesar de que entre los socios y clientes de la compañía se encontraban personajes ligados al robo de combustible, como los hermanos Francisco Javier y Oscar Rodríguez Borgio.

Con tal información en la mano, no sólo Scherer emprendió acciones contra los creadores de “Pejeleaks”, también la actual primera dama del país, Beatriz Gutiérrez Müller, interpuso la demanda 739/2018 contra los mismos empresarios, la cual reclamaba la publicación en el portal del reportaje “Las propiedades ocultas de López Obrador y su familia (Primera Parte)”.

Al igual que la de Scherer, el recurso interpuesto por Gutiérrez Müller se tiene ahora como concluido por desistimiento, situación que, si bien confirma la absolución de “Pejeleaks” y sus creadores, deja abierta una pregunta: ¿Cuál habrá sido el precio del perdón?

¿Herido de muerte?

Con sólo 7 millones 677 mil votos en la pasada elección presidencial, los priistas pelean a muerte –aunque usted no lo crea– por el dinosaurio que parece estar a sus 90 años muy mal de salud con sólo 12 gubernaturas.

Pero lo increíble no es sólo que muchos luchen por su dirigencia, sino que no entendieron el tamaño del golpe y continúan totalmente divididos sin poder llegar a acuerdos. Todos se sienten únicos y ningún suspirante está dispuesto a la negociación.

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