A tres años de que el precio del
boleto del Metro de la Ciudad de México aumentara de tres a cinco pesos, los 9
mil 327 millones de pesos que se han obtenido por la implementación de dicha
medida se han concentrado en obras de seis líneas –que no son las de mayor
afluencia– y en la reparación de trenes. El Sistema de Transporte Colectivo
Metro (STCM) está por cumplir 51 meses en los que no se ha registrado ninguna
inauguración de líneas ni tampoco una ampliación de las ya existentes.
A diario, los resultados de esta aplicación del
presupuesto los viven los casi 5 millones de usuarios que se transportan por
alguna de las 12 líneas existentes: hay un par de horas en la mañana en que los
trenes son ya insuficientes y el mismo escenario se repite por la tarde y en la
noche. Entrar se convierte en un reto.
El mismo STC admite que el tiempo de
espera en una estación puede ser de hasta 15 minutos, pero hay ocasiones en que
es todavía más.
Y hay otros
problemas: el sistema de frenos tiene anomalías y es brusco, algunos vagones
tienen el piso sucio y otros focos fundidos; las escaleras eléctricas dejan de
funcionar, lo que afecta directamente a personas de la tercera edad y personas
con capacidades diferentes.
Si a eso se
le suma el clima, el Metro da de qué hablar en varias temporadas del año:
cuando las temperaturas son altas, el aire acondicionado no funciona; cuando llueve,
las inundaciones eliminan cualquier esperanza de abordar un tren y tener un
servicio más o menos eficiente.
En el último año también se ha
registrado un repunte en la violencia y se han reportado robo y acoso sexual.
Los casos se multiplican cuando fue justo la seguridad uno de los argumentos
utilizados para validar el incremento del precio de la entrada.
El propio Sistema de Transporte
Colectivo Metro califica los viajes como incómodos, irritables e inaceptables.
El dinero
generado del aumento en el boleto se depositó en el Fideicomiso para el
Mejoramiento del Metro (Fimetro). Apenas en agosto de 2017, directivos del Metro
presentaron el Diagnóstico Actualizado en el que se destacó que de 2013 a la
fecha el aumento de la tarifa se tradujo en 9 mil 534 millones de pesos.
De acuerdo con los datos abiertos del
Fimetro, ese dinero del aumento se ha concentrado en cinco proyectos; sin
embargo, los resultados obtenidos al momento no corresponden con lo que se
proyectó y han tenido que recortarse por “restricciones presupuestales”.
Pero el
Fimetro reporta que a septiembre de 2017 se han ejercido 5 mil 595 millones 943
mil 259 pesos, es decir sólo 58.6 por ciento de lo obtenido del aumento.
La cantidad proyectada para gastarse
en obras es de 8 mil 199 millones 751 mil 626 pesos.
La organización El Poder del
Consumidor ha señalado la urgencia de ampliar el Metro de la capital del país,
como medida para incentivar la economía y para cuidar que los “pequeños
progresos” obtenidos al momento no muestran rápidamente señales de deterioro.
LAS OBRAS
DEL AUMENTO.
El Fimetro
tiene documentos que muestran el dinero original y ejercido de las obras por
mes y año. De acuerdo con eso y con un reporte del avance físico elaborado el
19 de julio de 2017, las obras se han
concentrado en 6 proyectos: la compra de 10 trenes nuevos para la Línea 1
(rosa); dar mantenimiento mayor a 45 trenes de la Línea 2 (azul), mejorar los
tiempos de recorrido en las líneas 4 (verde agua), 5 (amarilla), 6 (roja) y B
(verde y gris), y modernizar trenes; reparar 105 trenes y diferentes obras en
la Línea A (morada).
De acuerdo
con datos estadísticos del propio Metro, las
líneas con mayor afluencia son la 2, 3, A y B.
Durante los
últimos meses de 2013, las promesas hechas por Miguel Ángel Mancera Espinosa,
Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, y Joel Ortega Cuevas –entonces
director general del STC–, para promover el aumento en el precio del boleto,
abarcaron un marco de acción amplio: la
compra de 45 trenes nuevos con aire acondicionado, 12 trenes para la Línea 12,
renivelar algunas vías, remodelar estaciones “con asesoría del Metro de París”,
sustituir escaleras, dar mantenimiento a algunos trenes, mejorar los tiempos de
recorrido, acabar con los vendedores ambulantes e incrementar la presencia de
policías.
Previo al
aumento, las autoridades del STC
señalaron que todos los cambios se podrían realizar con 3 mil millones de pesos
captados del incremento. Ortega Cuevas aseguró en septiembre de 2014 que los
proyectos de inversión tardarían cuatro años en completarse.
En agosto
pasado, Jorge Gaviño Ambriz, quien
sustituyó a Ortega, declaró que el Metro necesitaba una inversión adicional de
30 mil millones de pesos y un presupuesto sostenido de 20 mil millones de pesos
para “atender el rezago en la compra de refacciones y mantenimiento a las
instalaciones fijas y trenes”.
SinEmbargo se comunicó en dos ocasiones a las oficinas
del STC y envió (a solicitud) un cuestionario con varias preguntas sobre el presupuesto,
pero no obtuvo respuesta.
PROMESAS EN
EL AIRE
–45 trenes
nuevos… que fueron 10
De acuerdo
con la información disponible, “por
falta de recursos” no se compraron los 45 trenes que se tenían proyectados y
sólo se pudieron comprar 10 trenes de nueva tecnología para la Línea que va de
Observatorio a Pantitlán y se estima que los trenes que salgan de esa ruta se
incorporen a otras para mejorar la continuidad del servicio.
Mediante una
licitación pública, la empresa CAF
México fue la encargada de suministrar y poner en marcha 10 trenes de nueve
carros de rodamiento neumático. Esa empresa también es la encargada de la
fabricación de los trenes del Tren Interurbano México-Toluca.
El primer
tren llegará en junio de 2018 y décimo, en noviembre también de ese año.
–Mantenimiento
a 45 trenes
Los trenes
que se atendieron fueron los NM-02 y para su atención se realizó una licitación
pública en 2014, pero se declaró desierta porque los precios no fueron
convenientes para el STC y ocurrió de nueva cuenta, en 2015. Finalmente, el
Metro decidió llevar a cabo la modernización con el personal del Sistema.
Los trabajos
iniciaron hasta enero de 2017.
–Mejorar los
tiempos de recorrido
Para modernizar el sistema de
tracción-frenado de 85 trenes en operación, que cuentan con una tecnología
“obsoleta” que genera un excesivo calor y afecta las condiciones de confort de
los usuarios en los trenes y en los andenes por donde circulan.
La modernización está en manos de
Alstom Transport México.
–Reparar 105
trenes
De acuerdo con el STCM, las fallas
que registra el servicio se deben a la falta de trenes en operación; los trenes
detenidos atrasan el arribo a las estaciones entre un tren y otro y se acumulan
los usuarios que esperan subir el tren.
–Trabajos en
Línea A
Una de las líneas con más demanda
[113 millones de usuarios por año] sólo tiene en funcionamiento 13 trenes con
el modelo acorde a las vías, ya que son férreos.
Se fueron a
revisión general seis trenes por “restricciones presupuestales”.
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