Georgina
Morett.
Hasta ahora
el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López
Obrador, va de puntero en las encuestas y no ha tenido errores con un fuerte
costo electoral.
Ni siquiera
la posibilidad de que Napoleón Gómez Urrutia sea candidato a senador le ha
costado políticamente al tabasqueño, pero en poco tiempo todo puede cambiar
porque hay mucho interés en los debates electorales y el candidato de Morena
nunca ha sido afín a este tipo de intercambios.
Todos
sabemos que el puntero en una campaña es el que menos quiere arriesgar, pero en
el caso de López Obrador esto todavía tiene un peor significado, ya que en
definitiva a él le gusta hablar pausado y no ser interrumpido, por lo que este
puede ser su punto de quiebre.
Sin duda
tendrá que participar, como él mismo lo ha dicho, en los tres debates que
organiza el Instituto Nacional Electoral. Sin embargo, no son los únicos a los
que serán invitados los candidatos presidenciales, sobre todo después de que el
Tribunal Electoral abrió la puerta a que este tipo de intercambios inicien
desde la intercampaña.
Como ya lo
hemos comentado también, estarán los debates organizados por la iniciativa
privada, que plantea que al menos se lleve a cabo uno, y los que se propongan
en los medios de comunicación.
Si Andrés
Manuel se niega asistir a este tipo de debates, tendrá que pagar un costo alto,
así como si decide mantener su voz pausada y largas explicaciones en los tres
intercambios que organizara el INE.
Este puede
ser el punto de quiebre en la campaña de amor y paz que ha llevado hasta ahora
el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, quien ya ha señalado
que está dispuesto a participar en los debates organizados por el INE, pero en
ningún otro.
Tendrá que
definir si paga el costo de su ausencia, o bien si se presenta y busca
demostrar que puede llegar bien preparado a este tipo de ejercicios que exige
la sociedad.
Obviamente
uno de los que más apuestan a los debates es Armando Ríos Piter, uno de los
tres posibles candidatos presidenciales independientes, que a pesar de que es
casi imposible que alguno de ellos gane, sin duda darán agilidad a los debates.
Votos para
AMLO.
La simbiosis
de Morena entre los candidatos de la capital y los federales es absoluta, y el
triunfo de unos no se puede concebir sin él de los otros.
Como sabemos
la fuerza de este partido político está precisamente en la Ciudad de México,
donde su candidato presidencial y líder, Andrés Manuel López Obrador, se
catapultó a nivel nacional.
Y para ganar
la contienda presidencial, López Obrador requiere que los candidatos en la
Ciudad de México le sumen votos, por lo que decidió atraer a militantes
perredistas como Víctor Hugo Romo, quién aspira a gobernar Miguel Hidalgo.
A pesar de
que actualmente esta delegación es gobernada por el PAN, Víctor Hugo Romo,
quien ya fue delegado en Miguel Hidalgo, encabeza las preferencias y de sus
resultados dependerá también el apoyo que dé su partido en la Ciudad de México
a la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador
De acuerdo con
una encuesta de Mendoza Blanco y Asociados, Víctor Hugo Romo encabeza las
preferencias con el 43 por ciento, mientras que López Obrador tiene el 41 por
ciento en la delegación y la candidata al gobierno capitalino, Claudia
Sheinbaum, el 39 por ciento.
En la
coalición del Frente, la candidata panista Margarita Martínez Fisher tiene 30
por ciento, Ricardo Anaya 24, y Alejandra Barrales 25. Lo que llama la atención
es que las preferencias para Barrales son principalmente de panistas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.