Georgina
Morett.
A 15 días
del cambio de gobierno, el director de Caminos y Puentes Federales (Capufe), Benito Neme Sastré, cree que su
paisanaje con el próximo presidente de la República, Andrés Manuel López
Obrador, lo amparara al igual que su compadrazgo con el actual mandatario.
Él y su director jurídico, Jorge
Martín Jiménez Zárate, más conocidos como el “dúo dinámico” en las oficinas
centrales en Cuernavaca, Morelos, parecieran dedicados a la “engorda” de
cochinitos.
Y no
precisamente de esos cuyo anuncio decía: “Si le contestan oinc, oinc, está
usted llamando al rancho El Girasol”.
Para
empezar: desde abril que la Secretaría
de la Función Pública nombró a Sergio René Coppel Padilla como nuevo titular
del Órgano Interno de Control, Neme Sastré y su lugarteniente Jiménez se han
negado sistemáticamente a recibir al entonces recién nombrado funcionario.
Los últimos Consejos del Comité de
Control y Desempeño Institucional se han tenido que suspender en varias
ocasiones por falta de quorum.
Al
subdirector de Capital Humano y Desarrollo Organizacional, (léase jefe de personal), Carlos Fernández, la Secretaría de la Función
Pública le acaba de aplicar una suspensión temporal como medida cautelar. El
“dúo dinámico”, por su cuenta, lo tiene de super-asesor en la Dirección General.
Y conste que se habla de SUPER porque
la Dirección General tiene (o tenía hasta la llegada de Coppel) más de 20
“asesores”, y no se les llama aviadores en atención a que la Institución es la
administradora de las carreteras y no de los cielos del Estado mexicano.
En cuanto a la “engorda”, se vale de
todo: asesorías millonarias, juicios civiles y laborales, licitaciones directas
y hasta organizaciones políticas.
De asesorías
externas, sólo de julio a octubre se
entregaron seis con valor aproximado de 20 millones de pesos, y hasta la fecha
no ha habido “entregables”, como se les llama a los estudios que teóricamente
tendrían que entregar.
Ha habido casos, por no decir que la
mayoría, que los resultados se entregan en dos días y en un máximo de dos a tres
cuartillas, como el que se pidió sobre juicios laborales para ver si estos se
llevaban “correctamente”.
Hubo otro que en teoría costaba 30
millones de pesos, pero cuando el Jurídico lo empezó a manejar el precio ya
había llegado a 150 millones de pesos. Fue tan obvio que hubo que rechazarlo.
En Capufe
hay dos tipos de juicios: a) los
civiles, referentes a constructoras o empresas contratistas de la Institución,
y b) los laborales.
Hasta junio había 628 juicios en
espera de sentencia, y aseguran que para nadie es un secreto que el Jurídico se
compromete a acelerar la sentencia favorable al trabajador con prácticas poco
transparentes.
En cuanto a la organización política
Oaxaca es Único, cuyo presidente casualmente es Jorge Jiménez Zárate (director
jurídico de Capufe), aseguran que se tendrá que llevar a cabo una
investigación, porque se dice que los recursos van a dar a sus arcas como una
forma de disimular las maniobras antes citadas.
Seguramente para ganar tiempo (y las
malas lenguas dicen que otras cosas), el dúo dinámico tampoco ha recibido al
equipo de transición del próximo gobierno, por lo que Jenaro Utrillo, de quien
se dice será el nuevo titular de la paraestatal, a la fecha todavía no sabe qué
va a recibir en diciembre próximo.
Finalmente, muchos tabasqueños se sienten seguros con
la llegada del próximo Presidente, quizá por eso hay tanta calma en Capufe,
mientras preparan la entrega.
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