“Lo que estamos haciendo ahora es adelantar el
trabajo en la medida de lo posible”, dijo Andrés Manuel López Obrador en el “Foro Escucha para la
pacificación del país” que se realizó en Ciudad Juárez, Chihuahua, un día antes
de recibir su constancia como Presidente Electo.
La frase
formó parte del discurso de inauguración de una de las tantas actividades que
ha tenido en el último mes y una semana, después de lograr el triunfo en las
urnas el 1 de julio. Se refirió así, y lo dijo tal cual, al trabajo político
que antecedió al reconocimiento formal y legal del encargo que le dieron más de
30 millones de mexicanos en los comicios del mes pasado: la Presidencia de la
República.
Desde el 2
de julio, López Obrador ha parado, si acaso, los cuatro días que se tomó para
descansar en su rancho “La Chingada” en Palenque, Chiapas, pues se ha reunido
con todas las cámaras empresariales, incluidos los banqueros, con los miembros
de los que serán los titulares de las secretarías de su Gabinete, con los
diputados, senadores, alcaldes y gobernadores electos del partido Movimiento
Regeneración Nacional (Morena) y ha delineado incluso, en un mes, la política
exterior que quiere mantener con los principales aliados económicos de México:
Estados Unidos, Canadá y hasta China.
Donald
Trump, Presidente de Estados Unidos, se ha dirigido a él, ha modificado el
discurso que había utilizado contra Enrique Peña Nieto, todavía Presidente de
la República, y hasta ha elogiado al tabasqueño por llegar a la silla
presidencial con la legitimidad de la votación del 53 por ciento de los
electores el 1 de julio.
“El triunfo
electoral lo mantiene con una velocidad notable, si comparamos con Fox [Vicente
Fox Quesada]. Cuando Fox ganó la actividad política del Presidente electo, y
luego ya con la constancia de aceptación legal ya Presidente, nomás esperando
tomar el poder, fue muy lento, tuvo pocas actividades.
En cambio, aquí se nota que lleva
prisa, que quiere ganar el tiempo perdido, y el tiempo perdido es para él desde
2006, cuando le arrebataron la victoria. Desde entonces se han acumulado los
problemas, las soluciones hoy son más difíciles que cuando él intentó la
primera y la segunda vez ser Presidente”, dijo Lorenzo Meyer Cossío, investigador e historiador
de El Colegio de México (Colmex).
Meyer resumió el papel del Gobierno actual y la
del futuro Presidente en una frase: “[Peña Nieto] perdió de una manera
aplastante, su partido está casi desaparecido, ¿qué poder le queda? El formal,
el cascarón; es nomás el Presidente del cascarón’, y Andrés Manuel es el
Presidente de los más de 32 millones que votaron por él”.
El que será
el Gabinete de López Obrador ya trabaja oficialmente desde el día siguiente a
la victoria. Rocío Nahle García, quien será la próxima Secretaria de Energía,
dijo antier que el equipo de transición del próximo Presidente ya inició con la
revisión de los 105 contratos de las rondas petroleras que se dieron con la
Reforma Energética; la que será la titular de la Secretaría de Gobernación
(Segob) Olga Sánchez Córdero, y el próximo Secretario de Seguridad Pública,
Alfonso Durazo Montaño encabezan la organización de la que será la agenda en
seguridad y justicia para cumplir con el principal compromiso de Andrés Manuel:
justicia y combate a la corrupción e impunidad.
Justo ayer,
ambos personajes participaron en el Foro Escucha, que tiene como objetivo
recoger la opinión de los familiares de las víctimas de la violencia desatada
por la guerra contra el narco iniciada por el ex Presidente Enrique Calderón
Hinojosa y continuada por la actual administración que ha dejado cientos de
miles de muertos y desaparecidos.
López Obrador delineó que busca un
plan de pacificación que incluya la voz de las víctimas y de la sociedad civil.
Les prometió ayer que se empeñará a hacerles justicia y que para eso, no hay
tiempo que perder.
Hace unos días el tabasqueño dijo en
una conferencia de prensa que desde el 1 de julio ha estado trabajando en
diversos temas de la agenda para la transformación del país. Entre ellos,
destacó, la creación de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) para que
comience a funcionar desde el 1 de diciembre; también informó que ya se tiene
casi terminado el proyecto con el que se busca desterrar la corrupción del país
y el cual será presentado ante el Congreso de Unión, en el que Morena y sus
aliados son mayoría.
El próximo
Presidente de la República destacó que se ha reunido con muchos ciudadanos y
especialistas, quienes colaborarán en su Gobierno, así como con investigadores,
académicos y representantes de todos los sectores para la elaboración del
proyecto para crear la Secretaría de Seguridad.
“Una vez que
sea Presidente electo le voy a pedir a Peña Nieto para que se envíe esta
reforma. De modo que antes del primero de diciembre podamos tener ya la
aprobación para que empiece a funcionar la Secretaria de Seguridad desde los
primeros días de diciembre”, anunció.
Y el día
ayer, Esteban Moctezuma Barragán, perfilado como próximo titular de la
Secretaría de Educación Pública (SEP), dio a conocer que las consultas públicas
para dejar atrás la Reforma educativa iniciarán el próximo 27 de agosto y que
las iniciativas de leyes podrían estar listas en la primera semana del nuevo
Gobierno federal.
Lorenzo Meyer consideró que Andrés
Manuel trabaja desde hace meses, antes de ganar la elección.
“Este mes y una semana digamos que el
tiempo lo ha aprovechado al máximo. No se tomó ningún descanso. Algunos
críticos le pedirían que descansara, que reflexionara, pero quiere aprovechar
todo el tiempo. Vio a un montón de personas, dio una buena cantidad de
conferencias de escalinata, mandó algunos documentos como la carta a Donald
Trump y siguió anunciando los puestos de su Gabinete, los subsecretarios. Está
dando la impresión de que el equipo estará formando y funcionando desde el
primer día, pero en realidad está funcionando desde antes. Desde hace meses. Es
el Andrés Manuel de siempre”, dijo.
José Antonio
Crespo Mendoza, politólogo del Centro de Investigación y Docencia Económicas
(CIDE), opinó que “el sexenio se acabó
el 1 de julio” y que “Peña Nieto ya se hizo a un lado por completo y le dejó
los reflectores a López Obrador”.
“Antes los presidentes electos
estaban nada más en la transición, pero ahora está dirigiendo las cosas y
tomando decisiones”,
consideró.
“Hay de todo en estas semanas. Para
empezar el estado de ánimo de la sociedad; hay mucha esperanza es evidente […].
Han sido semanas muy agitadas, porque no han parado los anuncios sobre los
propósitos y los actores que van a protagonizar esos proyectos”, apuntó Sergio Aguayo Quezada,
profesor e investigador del Colegio de México (Colmex).
Para los
expertos los mensajes que envió López Obrador durante el último mes y una
semana es de que no hay tiempo que perder y de que hay que aprovechar la
mayoría legislativa que tendrá a partir del 15 de septiembre, pues en las
elecciones intermedias el triunfo podría no ser de la misma magnitud del 1 de
julio.
“Sí habrá cambios fundamentales
constitucionales, aunque diga que no, está escondiendo ases bajo la manga.
Tiene que aprovechar la mayoría legislativa para su llamada Cuarta Transformación,
porque en la elección intermedia no la puede tener seguro repetir la mayoría en
el Congreso de la Unión”, dijo Raymundo Tenorio Aguilar, director de las carreras de Economía de la
Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe.
En materia
económica López Obrador ha enviado señales positivas al mercado. Se reunió con
los empresarios, pero también con personajes como Carlos Slim Helú en un
desayuno con las asociaciones de ingenieros del país.
“Hago un
gran reconocimiento al ingeniero que con esfuerzo, imaginación, con su talento,
es un ejemplo en México y en el mundo por ser uno de los empresarios más
exitosos”, dijo López Obrador el lunes al finalizar su discurso ante los
ingenieros.
El pasado 31
de julio, Slim Helú fue cuestionado en España sobre el próximo Gobierno de
López Obrador. Ante directivos de la empresa FCC, el magnate calificó a las
propuestas del virtual Presidente electo como “más sobrias y austeras”, por lo
que dijo no ver ningún riesgo para sus empresas.
En el
encuentro con Slim y los ingenieros López Obrador les habló de sus 25 proyectos
prioritarios, que incluyen la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de
México, la perforación de pozos petroleros, la rehabilitación de las seis
refinerías y la construcción de una nueva, así como de la conclusión de
hospitales, carreteras que dejó empezadas la administración de Enrique Peña
Nieto.
Habrá
inversión pública, les dijo, pero dejó claro que no todo se puede hacer con
recursos del erario e invitó a la inversión privada.
El
economista Tenorio Aguilar precisó en
entrevista que el mensaje de López Obrador durante el último mes fue ambiguo y
descartó que el buen comportamiento del peso frente al dólar, y de los
mercados, tenga que ver con los anuncios y el triunfo del tabasqueño.
“En materia de las variables
macroeconómicas habla de conservar anclada la inflación, no sobre-endeudar al
Gobierno, mantener el equilibrio en las finanzas estatales con una eficiencia
en las transferencias, pero para mí aún así anda muy ambiguo. Y eso que me he
leído todo el ‘pejenomix’”, dijo.
El
economista explicó que la economía se ha
mantenido estable del 1 de julio a la fecha, por las subastas diarias del Banco
Central, el manejo eficiente de las reservas y por la renegociación de la deuda
interna y externa.
“Tranquilos. Él todavía no gobierna.
Hubo compañeros analistas que decían que si ganaba AMLO llegábamos a 25 pesos
por dólar. Eso jamás iba a ocurrir porque tenemos una Comisión Bancaria de
Valores que están llevando el sistema financiero. Hay mecanismos que no tiene
que ver con AMLO”,
dijo.
El impacto de las decisiones de López
Obrador en materia económica se verá, consideró el economista, durante el
primer y segundo año de su administración.
“Le urge a él, porque no la tiene
segura en las elecciones intermedias”, dijo.
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