Los parentescos entre políticos
panistas que están en el poder e intentan heredarlo fueron hoy la línea
discursiva de Andrés Manuel López Obrador que, enfático, dijo estar “anonadado”.
Y es que,
según el candidato, los panistas
salieron peores que los priistas, pues ahora quieren “heredar” los cargos a sus
parientes, y puso como ejemplo a gobernadores surgidos del PAN que impulsan a
sus familiares a cargos de elección popular.
Se trata de Francisco Javier García Cabeza de Vaca,
gobernador de Tamaulipas, cuyo hermano Ismael es candidato al Senado por la
coalición Por México al Frente.
También del
exgobernador y jefe político panista, pero en
Puebla, Rafael Moreno Valle que, a un año de dejar el cargo, consiguió la
postulación de su esposa, Martha Erika Alonso.
Mientras
López Obrador hacía el recuento, los
asistentes al mitin celebraban en especial cuando se refería a los casos
locales, es decir, de candidatos a presidentes municipales y diputados que son
parientes de quienes hoy ocupan esos cargos.
Eso ocurrió en el caso de Pánuco,
donde los hijos del ex contralor de Javier Duarte, Ricardo García Guzmán, ahora
son candidatos del PAN, mientras que en Tantoyuca hay un cacicazgo que se
pretende reproducir en “herencia” de padre a hijo.
—¿Ustedes van a permitir eso?
—planteó López Obrador, mientras sus simpatizantes respondían a coro que no.
—¿Van a ser los veracruzanos el
hazmerreír de todo México? —les insistió—. Y de nuevo la negativa general.
En sus dos
últimas visitas a Veracruz, López
Obrador se ha referido a que Miguel Ángel Yunes Linares designó a su hijo
candidato a sucederlo, alertando que es un hecho inaudito en la historia del
país.
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